El historiador Iván Molina, al analizar a largo plazo la respuesta sobre el censo de nacionalidad realizado en 1904, ofrece una visión de conjunto de los procesos que llevaron a la invención de la identidad nacional en la Costa Rica de las décadas de 1880 y 1890, y a su compleja redefinición, en relación con los profundos cambios culturales experimentados por el país en el siglo XX, especialmente después de 1950.
Una breve, pero bien documentada, revisión de los pilares sobre los cuales se ha construido el imaginario del ser costarricense. Desde el periodo liberal hasta finales del siglo XX.
Pese a que en ningún momento se detiene a discutir las bases teóricas y conceptuales sobre las que construye su investigación, tanto la argumentación como las múltiples fuentes ilustrativas -plástica, literatura, concepciones populares y discursos políticos- son deudas los estudios del nacionalismo de Benedict Anderson y su concepto de "comunidades imaginadas".
Las conclusiones a las que arriba Molina, son hoy todavía clave para seguir interrogando los discursos presentes en el debate público.
Todos los ticos deberíamos leer este libro, tiene una fuerte base bibliográfica y es un buen inicio para estudiar nuestra historia costarricense y buscar las nuevas y actuales generaciones seguir construyendo o quizás buscar recuperar más nuestra esencia cultural como costarricense. Definitivamente quien no conoce su historia está destinado a repetirla y creo que debemos hacer algunos ajustes y reconocer nuestra responsabilidad como costarricenses para que nuestra marca país y ese “país maravilloso” del que nos habla el autor no se pierda y más bien recuperemos algo de lo perdido por ignorancia o quizás por avaricia. Recomiendo su lectura es una linda obra de arte de Iván Molina Jiménez