La finalidad de este libro es establecer las relaciones existentes entre los sistemas legales de Europa occidental y América Latina, aquellos que los distinguen de los sistemas legales del mundo norteamericano en materia de derecho civil.
No recomendaría este libro a una persona que este teniendo un primer acercamiento a la materia de Derecho comparado, ya que utiliza un lenguaje muy repetitivo y llega a ser redundante al tratar los distintos temas que desarrolla. En vez de presentar una visión objetiva los autores enmascaran en su libro un disgusto contra la tradición de derecho civil, que a pesar de explicar en lo que parece un análisis profundo esta tradición, en cada capitulo terminan por remarcar su preferencia por la tradición del derecho común. En resumen, diría que es un buen libro para aquellos que cuenten con algún conocimiento anterior sobre derecho comparado y quieran conocer la perspectiva de autores que prefieren la tradición del derecho común.