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231 pages, Paperback
First published January 23, 2014
— ¡Mi nombre es Subaru Natsuki! ¡El ignorante y sin inteligencia, por siempre y eternamente sin dinero! ¡Gusto en conocerte!
Una sonrisa retorcida se formó en la cara de Subaru mientras buscaba desesperadamente alguien que negara la muerte que se le acercaba. Sin embargo, tal conveniente desarrollo no llegó.
La punta del cuchillo se acercó. Un sentimiento de resignación llegó a Subaru y sintió lágrimas brotando de sus ojos.
No era miedo lo que lo abrumaba; era más el sentimiento de vacío que este sería el fin sin que fuera capaz de lograr nada.
En medio de esta abrumadora desesperación, sintiendo que había sido abandonado por todo y todos.
—¡Deténganse ahí, malhechores!
Había una chica de pie en la entrada del callejón. —No toleraré y observaré más de sus fechorías. Es suficiente.
Su voz, como campanas plateadas, resonó hermosamente en los oídos de Subaru y por un momento olvidó en la situación que estaba. Estaba deshecho por la presencia de la chica de pelo plateado.
Con las mano de Subaru aún en la cabeza de Felt a pesar de sus protestas, el silenciosamente solidificó su determinación. Él podía cambiar no solo el destino de no-Satella, sino el de Felt y Rom también… de todas las personas que movieran su corazón. Ésta es la razón por la que Subaru se mantendrá repitiendo este día una y otra vez.
—Empiezo a sentir que la gravedad de este mundo es, como, solo un décimo de la de mi mundo. Puedo hacerlo. ¡Puedo hacer esto! ¡Voy a segarlos y hacer este el primer capítulo de mi glorioso futuro! ¡Solo están aquí para que pueda obtener puntos de experiencia, basuras!
—La razón por la que curé tus heridas y la razón por la que hice que Puck sirviera de almohada hasta que despertaras… todo fue por mí. Así que voy a hacer que lo pagues, ¿okay? —Parecía que era una de esas personas que solo dicen “ayudar a otros no es solo por su bien”.
— Ahora que lo pienso, no te llamaron algo así como ¿maestro espadachín...?
—La posición de mi familia es bastante especial, ya ves. Así que tengo muchas expectativas sobre mis hombros. Cada día es una batalla—Reinhard sonrió, encogiéndose de hombros.Al parecer, Reinhard también tenía un sentido del humor.
Subaru estaba completamente seguro de que este tipo era el ser humano perfecto.
—Lo siento por eso. En realidad no es honesta consigo misma. No pienses mal de ella, ¿okay? —dijo el gato con riendo.
Subaru pensó que el gato tenía razón. Aunque le habían robado algo, y estaba en un apuro por recuperarlo, salvó a Subaru, lo curó cuando se desmayó y cuando despertó, ella usó un terrible razonamiento para tratar de mostrarle que no debía sentirse culpable.
Sus esfuerzos estaban saliendo mal en todo, y era difícil de ver. La chica tenía toda la razón de culpar a Subaru por atravesarse en su camino, pero no se había quejado ni una vez y ni siquiera buscó una disculpa. Eso porque para ella, la única razón para salvar a Subaru era “porque le convenía”..
—Si vives así, solo vas a seguir perdiendo hasta que no quede nada —dijo Subaru mientras recordaba la generosidad de la chica que, a pesar de seguir diciendo que haría Subaru se lo pagará, no tomó nada de él a cambio.
— Si miras el mapa del continente,, así que… no hay ningún país al este de aquí.
— ¿Qué, lo dices en serio? ¿Estamos al final del este? Así que… ¿esto hace este país mi anhelado Zipang?
— Así que no sabes dónde estás, no tienes dinero, no puedes leer y no tienes nadie en quien contar. Empiezo a creer que estás mucho peor que yo…
Mientras Subaru fue sacudido por ese nuevo desarrollo, la chica también parecía ansiosa. Con cada acción que hacia podía verse el elemento de su personalidad que la hacía querer ayudar a otros. Probablemente no podía evitar preocuparse por Subaru, que para ella se veía más y más no solo indefenso, sino también absolutamente impotente.
Elsa miró a Subaru mientras caía al suelo.
— No eres para nada bueno. Eres tan inexperto como te ves y tus movimientos están por todo el lugar. No tienes ningún tipo de protección divina, o ninguna habilidad especial. Pensé que ibas a utilizar tu cabeza y tener algún truco bajo la manga, pero veo que no tienes nada. ¿Por qué diablos creíste que ibas a tener una oportunidad contra mí?
— Cállate… a esto se le llama terquedad… ¿Creíste que iba a quedarme sin hacer nada?
—No lo usaré. No puedo mientras haces lo que puedes. Puedes hacerlo, así que sigue luchando. Confiar en el poder de los padres de uno es mi opción final absoluta —replicó No-Satella.
Mientras decía eso realmente parecía como si se estuviera quedando sin opciones y eso encendió un fuego dentro de Subaru.
De cierta manera, No-Satella parecía como si estuviera lista para rendirse; al mismo tiempo que parecía aceptar el hecho de que Subaru era débil y no ayudaría mucho.
Para Subaru, No-Satella era alguien que, no importa que tan difíciles fueran las cosas, nunca miraría hacia abajo y se rendiría. Porque esa era la manera de ser de ella, Subaru había trabajado duro para verla sonreír. Subaru había muerto varias veces y había llegado hasta aquí para salvarla. No había venido hasta aquí solo para verla rendirse.
— No vi nada justo ahora. ¡Esta conversación que acabamos de tener, no sucedió! Acabo de recordar la razón por la que estoy aquí. ¡Déjamelo a mí, maldición! ¡Voy a asegurarme de que nunca tengas que usar esa opción final tuya!