El hombre muertoHoracio Quiroga, cuentista, dramaturgo y poeta uruguayo (1878-1937)Este libro electrónico presenta «El hombre muerto», de Horacio Quiroga, en texto completo. Un índice interactivo permite acceder directamente al capítulo seleccionado.Índice interactivo-01- Presentación-02- EL HOMBRE MUERTO
Horacio Silvestre Quiroga Forteza was an Uruguayan novelist, poet, and (above all) short story writer.
He wrote stories which, in their jungle settings, use the supernatural and the bizarre to show the struggle of man and animal to survive. He also excelled in portraying mental illness and hallucinatory states. His influence can be seen in the Latin American magic realism of Gabriel García Márquez and the postmodern surrealism of Julio Cortázar.
"La muerte. En el transcurso de la vida se piensa muchas veces en que un día, tras años, meses, semanas y días preparatorios, llegaremos a nuestro turno al umbral de la muerte. Es la ley fatal, aceptada y prevista; tanto, que solemos dejarnos llevar placenteramente por la imaginación a ese momento, supremo entre todos, en que lanzamos el último suspiro. Pero entre el instante actual y esa postrera expiración, ¡qué de sueños, trastornos, esperanzas y dramas presumimos en nuestra vida! ¡Qué nos reserva aún esta existencia llena de vigor, antes de su eliminación del escenario humano! Es éste el consuelo, el placer y la razón de nuestras divagaciones mortuorias: ¡Tan lejos está la muerte, y tan imprevisto lo que debemos vivir aún!"
Un relato empapado de realismo. Una visión de Lo efímera que es la vida y lo sorpresiva que puede ser la muerte. Mostrando el contraste entre el ultimo suspiro de alguien y la naturaleza viva siguiendo su curso. Mientras el hombre fiel a su espíritu trabajador,luchador, familiar, intenta aferrarse a la vida,a la vez que se muestra sorprendido, incrédulo.
Ambientado en las selvas misioneras argentinas, donde vivió en diferentes etapas, en este lado del charco. Donde se sitúan varias de sus obras y expresa esta dualidad de la naturaleza como algo tan hermoso y pacifico pero que a la vez, según las circunstancias, puede ser hostil, representar un peligro y no perdonar . Si bien es realista, deja una puerta abierta a una interpretación ligada a lo onírico, alucinante.
Horacio Quiroga es, probablemente, el mejor escritor rioplatense de principios del siglo pasado. Su manejo del relato y de las historias tétricas es terriblemente efectivo, y esta colección le hace justicia.
Reflexivo!!, La muerte: ley fatal que nos alcanzará algún día, la aceptamos y algunos hasta nos preparamos soñando e imaginando con un final de manera tragicomedia o espectacular o silenciosa, esta última es mi deseo personal. Algunos expresan y dan ordenes tácitas de como será su sepelio, tumba y herencia, pero muchos se niegan esa precaución. De manera casi poética Horacio Quiroga redacta los pensamientos de un hombre que esta agonizando, escucha y ve todo en su entorno, expresa su arrepentimiento por el hecho, guarda una esperanza de que llegue alguien y no estar solo, y acepta con triste añoranza que lo encontrarán aquellos a quienes no desea dar dolor. Recordé la frase que Paloma, personaje de "El encanto del erizo", dice al ver morir a René : "Lo importante no es morir, ni la edad a la que se muere, sino lo que uno esta haciendo en el momento de su muerte. René estaba lista para amar". Cuento de solo cuatro páginas y que da mucho para pensar.
If you would like to read a fantastic short story by my favorite Spanish speaking short story author read this. An illuminating story about human existence and the brevity of life
El hombre muerto... de entrada nos encontramos con un título muy significativo y de plano nos invita a pensar en el desenlace del relato, pero no crea que es un spoiler, aquí lo realmente mágico y maravilloso es la pluma magistral de Quiroga al utilizar con sensatez los recursos literarios para describir una situación normal que usted o yo no estamos libres de vivir y es… ¡caernos en cualquier lugar! El juego de palabras, el paisaje, acciones, la ambientación, las emociones, los sentimientos que afloran, son elementos habituales que se entretejen para expresar la intensidad con la que este hombre se aferra a la vida y cómo ante esta realidad el lector llega a experimentar lentamente la sensación de angustia, agobio y agonía del protagonista que por razones evidentes se niega a aceptar su trágico e inexorable destino, puesto que tiene la esperanza puesta en su familia, ellos están muy cerca del lugar del accidente y le puede brindar ayuda.
Fuera de los ya conocidos cuentos de El hijo y A la deriva, esta antología me enamoró mucho más de Quiroga como cuentista. Me encantaron El hombre muerto, La llama, El desierto y La insolación. Su escritura precisa me recuerda El coronel no tiene quien le escriba. Las palabras parecen perfectamente medidas lo que hacen de este un libro casi perfecto.
Es un relato tan real y breve, es precisa la forma en que el mensaje está dado para que sepamos que la muerte es una presencia que puede hacerse notar en cualquier momento, y que cuando lo hace, el mundo sigue y no se acaba por ti, que todo a nuestro alrededor sigue viviendo mientras tú estás muriendo y que sin importar qué la muerte nos acompaña.
Leí para una clase de literatura. Cuento muy muy corto pero buenísimo. Aquí vemos un escritor decisivo, resuelto. Aquí está una realidad indudablemente Latinoamericana — con toda su inclemencia y su intensidad.
Entre su vida y sus cuentos, se nota que Quiroga estuvo tantas veces cerca de la muerte. La manera en que la describe, sabe de la desesperación y la tristeza que esta causa, sabía que podía llegar en cualquier momento. Eso lo deja bien plasmado en esta selección de relatos.
La muerte es lenta, se puede contar a gotas que -según Gorostiza- saben a miel. En este relato de Quiroga podemos vivir la muerte, el sol, el maíz y el tiempo.