Bruno Valenzuela tiene un solo interés: la muerte. Muy joven fue marcado por ella, y desde entonces se dedicó a comprenderla: visitó cementerios, exploró los ritos funerarios de diferentes culturas y épocas, conoció su simbología, asimiló su papel fundamental en el desenvolvimiento de la historia, acechó experiencias que pudieran parecérsele, y lo hizo todo con tal devoción que se convitió en un experto. Pero en algún momento de su vida siente que tal vez toda esa obsesión no ha valido la pena. No sabe si se ha dado cuenta demasiado tarde.
Escritor y periodista, nacido en Medellín. Fue cronista, reportero y editor en diarios como El Tiempo, de Bogotá; El Colombiano, de Medellín, y El Heraldo, de Barranquilla. Desde 2008 está dedicado casi exclusivamente a la literatura. Publicó su primer libro de cuentos, “A Larissa no le gustaban los escargots”, con editorial Norma en 2009; en 2011, lanzó su primera novela bajo el título de “El hombre que murió la víspera”, igualmente con Norma, y publicó en 2014 su segunda novela, “Limpieza de Oficio”, con Pengüin Random House. En el 2015 lanzó un nuevo libro de relatos, “El amante fiel de medianoche”, con Taller de Edición Rocca. Es columnista del diario El Tiempo, de Colombia, en su edición digital, así como colaborador de diversas publicaciones, entre ellas las revistas Don Juan, Gatopardo y Credencial. Es el coordinador del Taller de Crónica, del Fondo de Cultura Económica, en Bogotá.
Este libro lo leí hace un par de años, esta historia atrapa, engancha y la disfruté. Cuando terminas de leer el libro queda la sensación de querer saber más y esa curiosidad la dejan los buenos textos. Yo lo recomiendo sin duda.
Este libro llegó a mí por esos designios raros de la vida, el destino o lo que sea. Lo compré en la última feria del libro, porque me llamo la atención su tituló, la portada y la sinopsis de la contraportada y di con todo un librazo.
Toca muchos temas interesantes y obviamente el tema que trasnocha y que como bien lo dice la novela "Mueve al mundo"; la muerte. El único evento certero en la vida y del cual no tenemos ni la más mínima idea de como es o realmente em que consiste.
Creo que las mejores novelas son aquellas que dejan mas preguntas que respuestas y esta es una de esas.
Las notas que está a punto de leer, fueron extraídas de esta novela y no pretendo tomar ningún tipo de crédito a partir de las mismas:
• Ese Freud si hablaba mucha mierda, volvió a pensar mientras devolvía la copia al archivero. • Ramón era adicto a su hermano mayor; su palabra era como la de Dios aunque no siempre le hiciera caso, como suele suceder con todos los que creen en Dios. • Las regiones abisales del inconsciente, donde no florece nada, no sobrevive nada y se confinan los recuerdos muy dañinos o las apetencias innombrables. • No era un diario como tal, aunque estaba redactado en ese tono, sino un vademécum con las desdichas personales y los procedimientos de intervención. • Creo que el dolor es químicamente puro y que depende de cada quien sufrirlo hasta profundidades infernales, padecerlo de modo incurable o encontrarle sus facetas amistosas hasta aprenderse a valerse de el. • Los ritos de despedida, ver el cadáver en su caja, decirle adiós, acompañarlo hasta el cementerio o hasta el horno siempre ayudan a empezar a desprenderse del afecto que se nos va… • La amnesia es la mejor forma de matar a los mediocres. • Entonces desde las graderías el muchacho dejó salir un “hijueputa” desde el fondo del alma, y sintió por primera vez algo muy cercano al odio. • A mí el cuentico del purgatorio no me cuadra del todo, y el infierno menos. • Hay familias que se acaban por sustracción de materia y nadie se da cuenta porque no queda ninguno para comentarlo. • La verdad era una, casi siempre. La mentira, en cambio, exigía una progesión geométrica incontrolable. • Ahí descubrió que hay periodos en los ciclos humanos cuando afloran unas cargas emotivas muy intensas, se potencian unas melancolías viejas y reviven asuntos pendientes consigo mismo que afectan los niveles de tolerancia, de soportar a los otros, de aceptar el mundo tal cual. • Los hombres no tienen etapas de celo como los animales –escribió en el resumen final- pero si unos periodos de crispamiento sentimental, mediados por la cultura, en los cuales la sensibilidad se halla en puntos muy altos y puede incidir a favor o en contra de la socialización. En este país Mayo y Diciembre parecen ser los picos del fenómeno. • Morir en Diciembre tiene algo de venganza contra la familia y los amigos. • Vista desde afuera y sin compromisos afectivos, era una fiesta de despedida un poco ramplona en la que, además, los vivos hacían una ostentación casi grosera de seguir vivos. • A los fallecidos los deberían enterrar solo la familia y los amigos verdaderos, los que quieren decir un adiós sincero e iniciar su luto acompañando al ser querido hasta lo último. Todo lo demás sobra e inclusive estorba. • Se conocieron de forma singular, en que la vida arrima a la gente. • Muchos creen que el líquido de la vida es la sangre, y puede ser; pero el del alma es la bilis. • El budismo tiene una concepción distinta del cielo: no es un lugar ni un espacio, sino el estado máximo de felicidad en el que cada energía se funde con lo absoluto. • Aunque suene estúpido y difícil de entender, da lo mismo ser Bill Gates que el hombre que pide limosna en la esquina, porque ambos están aquí para descifrar sus propios enigmas y aprender lo suyo… • A oscuras, hasta la deformidad pierde su espanto y la belleza su prelación. • Demasiado juicio puede ser bueno para la salud pero malo para la hoja de vida. • La violencia ha sido el oxímoron perfecto de la civilización, pues su predica es que con la muerte asegura la vida. • La muerte goza de veintiún sinónimos directos en castellano, mientras que la vida solo tiene seis y el amor apenas cuatro. • ¿no le parece muy revelador que, a pesar de la fortaleza y gregarismo de las religiones, todas con la paz y la fraternidad como valores, y que a pesar de veinte siglos de cristianidad, nada haya conseguido frenar la violencia y ni siquiera apaciguarla por periodos significativos? • La muerte es el elemento integrador; sin ella no es viable la evolución, y esto rige para las doctrinas mecanicistas y para las teocráticas. Es en la muerte donde estriba la grandeza de los actos humanos y su posterior reinvención, y su entrada en la leyenda. • Sin la muerte, Jesús de Nazareth sería un pobre diablo; un profeta menor que decía cosas bonitas y hablaba bien. Es su muerte, violenta además, la que potenció sus parábolas, la que lo divinizo, hasta crear la sugestión colectiva de una resurrección. • Estaba feliz, más que feliz, y el resto andaba en el mismo cuento ¿Sabe como qué…? Como esa sensación maricona con que uno volvía de los retiros espirituales y que le duraba hasta el otro lunes, en una semana sin decir groserías, sin dejarse llevar por perezas ni rabias y aguantando las ganas de hacerse la paja, porque uno era bueno. • Desde niño había odiado los tachones y las enmendaduras porque le parecían un ultraje para siempre en el registro sagrado de lo que se escribe. • El paso de las almas a otro mundo es un misterio al que solo Dante se atrevió a meterle el diente, pero aun él lo hizo apelando a muchas referencias griegas y latinas y con la licencia de no estar escribiendo un libro oficial de la iglesia, sino un vasto y denso poema. • ¿Serio? ¿Qué es serio? ¿Quién tiene la formula de la seriedad? ¿Quién puede decir cuántos días, meses, años es serio querer vivir al lado de una persona que o llena a uno de todo…? • En ocasiones algún desorden trastocaba todo y se accionaban los mecanismo de la autoniquilación; de lo contrario la gente se moría de vieja sin haber palpado ese Switch opcional en sus células. • Inclusive los silencios son distintos en cada idioma. • Comenzó a ser consciente de su pronunciación defectuosa en la que antes no había reparado por estar muy pendiente de traducir de forma correcta lo que estaba pensando en español. • La ternura, el sexo, la camaradería, el sentido de clan, la norma, las formas sociales, cada quien comportándose como se espera de él…todo eso me agobia. • Pero si la riqueza que se podía generar ya se generó casi toda, en cambio la población terminó triplicándose en los últimos ochenta años. Eso hace que todo el engranaje haya empezado a dejar un amplió remanente de marginados, que crece de modo geométrico. • Todo el mundo quiere ser diferente y luchar de modo rabioso por su diferencia en un mundo que intenta, por medio de la economía, homogenizar a todos… • Ella lo perdono como perdonan las mujeres, enterrando el agravio, pero dejándole un tragaluz por donde sacarlo en horas inciertas. • Fue un amor extraterritorial, por demás, que tampoco contaba, pues la fidelidad tiene su geopolítica y sus jurisdicciones. • La dejadez sabrosa de que si las cosas no iban bien al menos todo importaba un pito.
Me encantó este libro, la forma en la que está escrita lo hace fácil de leer y te atrapa, por alguna razón este libro me tocó las fibras, no entendí el título del libro hasta llegar al final