Un punto que me gusta de esta historia es como demuestra lo podrida que está la sociedad, ya sea en diálogos o hechos concretos, por ejemplo, cuando los adolescentes le lanzan fuegos artificiales al indigente. Refleja esta parte tan cruel que tenemos los humanos, y lamentablemente lo hemos normalizado. Y en este tomo, sin duda, algo crucial fue el acoso desmedido hacia la madre de Hiro, y como consecuencia el suicidio de esta, una persona envió la información sobre la familia a una televisora y después los comentarios en un foro de internet no se hicieron esperar, escondiéndose en el anonimato e insultando, burlándose de la situación. Mientras ellos creen que es una bobería, Hiro realiza una matanza en orden, a cada una de las personas que comentó.
¿Quién es Hiro? Un chico que por un accidente, se le dieron habilidades robóticas fuera de este mundo. Ahora, ¿Por qué un adolescente se aprovecha de esto y comienza a realizar asesinatos a familias al azar? Si bien, el autor nos da a entender que tras el divorcio, su padre tiene otra familia que vive en una posición económica elevada, mientras él y su madre sobreviven en la precariedad, ¿Entonces sus actos son la consecuencia de su odio ante las familias que viven felices y con dinero?