Lo que me ha pasado con este libro ha sido muy fuerte. Lo compré de segunda mano, me llamó mucho la atención tanto la autora como la sinopsis. Ayer, cuando llegué a la página 160, en el mejor momento del libro, cuando quedaba poco para resolverse toda la trama, me doy cuenta de que la siguiente página es la 129. 😱 Después de esa hay unas veinte páginas hasta llegar a la 193. Es decir, el libro tiene un fallo, faltan páginas y las que hay de más se repiten. Me he llevado un chasco tremendo y lo peor de todo, es que me he quedado a medias con la historia. Horrible. Y no puedo reclamar porque el libro es de segunda mano... 🤷🏻♀️ En fin, cosas que pasan.
m'ha semblat un llibre súper entretingut i molt lleuger. parla de situacions i sentiments que trobo que quan tingui 30 anys tindre amb més intensitat que ara. m'encanten les històries de retrobaments, de parlar del pas del temps, dels canvis, de les diferents vides que porten...
Es una buena lectura, pero no espectacular. No tiene grandes giros pero sí se ve evolución en la protagonista. Se exploran emociones y sentimientos, pero sobre todo la evolución personal y la madurez en las relaciones personales.
Segundo libro de Laura Freixas este año. Una historia sobre ‘amienemigas’ que se reencuentran para compartir los retazos de un pasado soñado y un futuro incierto. La narrativa a tiempo casi real de las conversaciones entre ambas me ha gustado mucho, así como las referencias literarias y musicales que siempre incluye esta autora.
No voy a decir mucho, aparte de que me gustó bastante la premisa de la trama del libro, que trata de la amistad entre mujeres, y cómo la madurez cambia nuestras experiencias de la vida. Por otro lado, durante leer el libro, descubrí que la autora es una transfoba. Entonces, no puedo dar ningunas más clasificaciones a causa de mi consciencia: los derechos trans son los derechos humanos.
“Está una tranquilamente en su casa, un día gris, en la cocina caldeada, con el gato a los pies, troceando distraídamente una cebolla, con la vista puesta en los tres abedules del jardín, cuando de pronto, chispeando, azul y con estrellas, surge una aparición y a bocajarro le pregunta: ¿Quién eres? ¿Qué estás haciendo con tu vida?”
Así empieza “Entre amigas”, una de las primeras novelas de Laura Freixas, publicada en 1998. La narradora es Eli, de 34 años, barcelonesa afincada en Francia, donde vive con su marido e hijos. El día que recibe una invitación de su amiga francesa Tina, a la que no ha visto en 14 años, empezará a cuestionarse si su vida es la que soñaba cuando era joven. Tras unos primeros capítulos en los que Eli recuerda los años de amistad con Tina en Barcelona, a mediados de los años 70, en una época en que ir a Francia era como visitar un planeta distinto, y lo mismo les sucedía a ellas, aparentemente tan diferentes de carácter; se produce finalmente el reencuentro, incómodo al principio, pero en el que poco a poco recuperan aquella relación de amistad, se ponen al día del presente y también se retrotraen al pasado, a las vivencias que compartieron y a aquello que quedó por decir. Reconozco que me costó entrar en la novela, la empecé un par de veces pero la dejaba a las pocas páginas. Finalmente, a la tercera fue la vencida, me atrapó y me ha gustado bastante. Es una novela intimista y reflexiva que, desde el punto de vista de la narradora, profundiza en los sentimientos entre las dos amigas y abarca temas universales en las relaciones humanas. Es la primera novela que leo de Laura Freixas y ha sido un descubrimiento muy interesante, una autora a tener en cuenta.
Simplemente 5 estrellas. No tiene una trama increíble, no es una historia de una montaña rusa, ni un montón de personajes aventureros. Es la historia de una amistad que me ha dado la impresión de ser una 'alterous relationship'. Leer como habla la narradora sobre su amiga de la infancia me ha resultado mágico y he devorado el libro queriendo que nunca se acabara. Un buen libro de una aun mejor autora.
La vida de casada, ama de casa y madre de dos niños pequeños contrasta con la de su mejor amiga, una francesa con temperamento y las curvas que ella siempre ansió.
Pero las vueltas de la vida ha hecho que vuelvan a encontrarse. Y es en ese reencuentro donde Eli completará el sentido de esa vida que tan desolada se le antojaba.
Un libro de comprensión y reencuentro que muchas personas deberían leer para entender.
"Nos miramos un poco de reojo, con esa mirada -lo pienso ahora por primera vez- que se adquiere sólo después de los treinta. Una mirada que juzga, que compara calladamente el presente con el pasado -antes de los treinta no teníamos pasado-"
"Estas viejas relaciones son como el cauce de un río; aunque el agua sea nueva, discurrirá por los mismos meandros..."
-creo que confundes el envoltorio, la etiqueta, con el contenido. La diferencia es muy sencilla pero fundamental: yo he elegido libremente. Ella no, ella se pasaba la vida quejándose y no le faltaba razón. No había deseado lo que tenía. No había podido probar otra cosa: no pudo vivir sola, ni ganarse la vida con su trabajo, ni conocer otros hombres. Y ahora que lo pienso mi padre tampoco fue del todo libre...
¿Sabes cuál era el problema con mi madre? -le digo cuando regresa-. No el hecho de que ella tuviera unas ideas y yo otras, sino que ella era como un muro que yo tenía que saltar para lanzarme a vivir. Un muro que ella había levantado con la mejor in-tención, para protegerme, como se protege o se protegía a sí misma: con el miedo. La libertad a ella no le inspiraba alegría, ni siquiera curiosidad, sino aprensión. Era una de esas personas que, si les das una bicicleta, sólo quieren saber si frena bien. Luego tuvo que ser libre a la fuerza y ha descubierto que no está tan mal...