«Dans 5 heures je verrai Jésus»: c'est sur ces mots que s'achève le journal de Jacques Fesch, condamné à mort et guillotiné en 1957, à l'âge de 27 ans. Dans sa cellule de prison, deux mois avant son exécution, il entreprend la rédaction d'un Journal destiné à sa fille Véronique alors âgée de six ans. Il se sait condamné. Il y inscrit le quotidien d'un homme qui, jour après jour, voit la dernière aube se rapprocher, mais qui, jour après jour aussi, se rapproche de Dieu. L'imminence de la fin donne à ce témoignage sa valeur poignante et son caractère bouleversant. Les années ont passé. Ceux auxquels la discrétion imposait jusqu'alors le silence parlent plus volontiers... Une nouvelle édition s'avérait indispensable, la voici, remaniée et mise à jour: elle donne la parole à ces nouveaux témoins, mêlés de près ou de loin à cette douloureuse et tragique affaire. Avec cependant un immense respect pour ce qui ressort du secret des coeurs et des familles, ces récents témoignages permettent de mieux cerner la personnalité de Jacques et sa conversion fulgurante. Un livre qui touchera de nombreux jeunes... et moins jeunes. La collection Lumière propose des ouvrages de poche apportant des réponses sur l'essentiel de la vie. Dans cette collection, la série Témoins de la Lumière nous offre de rencontrer de jeunes chrétiens de notre temps.
Jacques Fesch was a French criminal who killed a cop and then reinvented himself while on death row. Raised as an atheist he turned devout Roman Catholic while waiting for the guillotine during his incarceration between 1954 and 1957 leading to conversion other inmates and jailers.
Until his crime Fesch had led a spoiled and vicious life. At one time he had dreams of sailing the South Pacific, leave everything and live there. And to fulfil his vision, on 24 February 1954 Fesch attempt to rob money from a money changer office to buy a boat, when he tried to escape Fesch accidentally shot policeman Jean Vergne, who was in pursuit.
Later on the press and public opinion went frenzy about the case and Fesch was sentenced to death penalty on 6 April 1957.
At first Fesch was indifferent to his plight and mocked his lawyer's Catholic faith whom he nicknamed "the panther of God". However, after a year in prison, he experienced a profound religious conversion, became very pious, and bitterly regretted his crime. He corresponded regularly with his family, notably his brother and stepmother, and kept a spiritual journal. He accepted his punishment serenely and was reconciled to his wife the night before his execution. His last journal entry was "In five hours, I will see Jesus!". An appeal for clemency to President René Coty failed, and he was guillotined.
After his death he became an example of redemption and devotion and a cause for his beatification was formally opened in 1993.
Este livro é bastante comovente, mais que não seja porque Jacques Fesch é dos poucos homens, na história da humanidade, que sabe quando vai morrer - e, para mim, esta premissa muda a narrativa da história.
Porque deixa de ser “só mais” uma história de conversão, para passar a ser um acompanhar dos últimos dois meses de vida de um homem condenado à morte por guilhotina.
Jacques Fesch é um homem cuja vida nos desinstala e cuja sede de chegar ao Céu e a Jesus nos contagia.
Arrependo-me de ter demorado tanto tempo a ler este livro!
Maravilloso y muy fácil de leer. Puede cambiar la vida de mucha gente si lo leyese. La profundidad de los comentarios de alguien que, aunque educado católico, nunca practicó realmente y con una familia por lo menos agnóstica, sino atea, sobretodo su padre. Sus pensamientos tiene en muchos casos su origen en Santa Teresa de Lisieux, que es mi Santa favorita y protagonista del libro que acabo de terminar también, La Confianza en Dios, de Jacques Philippe. El diario dura dos meses, los dos meses anteriores a su ejecución. Me ha hecho llorar en numerosas ocasiones y no porque fuese a morir, sino por la belleza y simpleza de sus palabras y su amor incondicional a Jesús y a la Virgen Maria. Que confianza en Ellos y que seguridad en sus afirmaciones. Me encanta la ternura con la que ve a Jesús y como piensa que Jesús nos ve a nosotros, a pesar de nuestros pecados. Recomendado para todos los públicos, lectores y no lectores. es una obligación, que se convertirá en un placer y algo más porque estoy seguro que tendrá alguna influencia en su vida una vez leído, y esa influencia será ciertamente positiva. Muchas gracias Jacques y al abogado y al sacerdote que le visitaba y por supuesto a Jesús, que inspiró todo ello y nos ha permitido que compartamos esos momentos de Jacques tan fructíferos.
Jacques Fesch (1930 - 1957) es una figura fascinante y a la vez polémica dentro del proceso de canonización, luego de que en 1993 fuese declarado Siervo de Dios, el primero de varios títulos que una persona debe obtener para finalmente ser santo (dentro de la Iglesia Católica).
La razón de la negativa de las autoridades eclesiásticas para beatificar a este joven francés tiene que ver con su historia: Jacques Fesch fue un criminal arrestado y condenado a ser guillotinado por acabar con la vida de un policía en un intento de atraco. En sus últimos dos meses de vida, escribió un diario donde demostró su conversión espiritual y su arrepentimiento por sus errores del pasado.
Pese a los orígenes humildes del autor, el diario de Fesch demuestra profundas reflexiones acerca del propósito de la vida, la esperanza y la humildad, desde un enfoque estrictamente religioso. Incluso se encuentran referencias a pasajes de la Biblia y otros textos cristianos, como "Libro de la vida" de Santa Teresa de Jesús.
Sin embargo, hay breves momentos donde conocemos el lado más humano de Fesch, como el amor por sus hijos o la angustia ante su inevitable final.
Es fácil leer el diario de Jacques Fesch por su escritura sencilla, pero contiene párrafos por los cuales es mejor leer despacio y reflexionar acerca de lo que nos quiere decir su autor. "Dentro de cinco horas veré a Jesús" es a simple vista solo un diario, pero para alguien podría ser una lectura alentadora.
While in the prison, waiting for being guillotined, Jacques met God. In the middle of the deepest misery everything become to look different and taste different. He says: it is like falling in love, things, however they look the same, are not the same: people around you, priests, wife, children. Amazing account of encountering God.
Este es un libro que puede ser muy valioso para todos aquellos que se encuentran con una fecha muy cercana a su partida de este mundo. Es un testimonio imponente de conversión y de la fuerza de la oración, de la fe y de la esperanza que Dios pone en el corazón de cada uno de nosotros.