3,97 → → → 4,0.
Novela en nueve cartas → 2/5
El señor Projarchin → 3/5
Polzunkov → 3/5
El corazón débil → 4/5
La mujer ajena y el marido debajo de la cama → 4/5
El ladrón honrado → 3/5
El árbol de Navidad y una boda → 4/5
Las noches blancas → 5/5 *FAVORITO*
El pequeño héroe → 4/5
Un episodio vergonzoso → 4,5/5
El cocodrilo → 4/5
Bobok → 3/5
El niño con la manita → 5/5
El campesino Maréi → 5/5
La sumisa 5/5 → *FAVORITO*
Dos suicidios → 4/5
El sueño de un hombre ridículo → 5/5 *FAVORITO*
Vlas → 4/5
Empecé esta antología de relatos durante el verano de 2016, pero la deje aparcada porque no sentía una conexión muy fuerte con Dostoyevski. Pero entonces en 2017 decidí leer Crimen y castigo, y el resto ya se sabe…Decidí, pues, darle otra oportunidad a los Cuentos de Dostoyevski y, ¡menuda qué diferencia con la primera lectura! No solo pillaba el sentido de todos a la primera, también los amaba. Leí la antología en muy poco tiempo, y me siento muy orgullosa de decir que leer a Dostoyevski me hace muy feliz.
La antología se inicia con los primeros cuentos de Dostoyevski, la mayoría de ellos en clave tragicómica. Por ejemplo, la Novela en Nueve cartas trata sobre dos maridos “burlados”, pero Dostoyevski aprovecha la ocasión para burlarse del temperamento petersburgués. Con El señor Projachin y Polzunkov de nuevo el autor aprovecha para explotar la comedia, esta vez con un marcado humor negro. Pero, sin duda, de las obras más cómicas de Dostoyevski en este volumen mi favorita es La mujer ajena y el marido debajo de la cama, pues combina la sátira y el humor negro de una manera magistral.
La verdad es que fueron relatos que disfruté bastante pese a que yo buscaba en ellos al otro Dostoyevski, es decir, el más dramático y oscuro. Pero fue una grata sorpresa descubrir que esta serie de relatos, porque no están exentos de crítica hacia la sociedad petersburguesa. Dejan un buen regusto por su inteligente desarrollo y la resolución del conflicto, especialmente interesante los finales de La mujer ajena y el marido debajo de la cama como en El señor Projachin.
Tras estos relatos tenemos las primeras incursiones de Dostoyevski en el relato dramático. El corazón débil fue un relato que disfruté muchísimo porque la amistad entre Vasia y Arkadi me pareció pura y noble. En ocasiones me preguntaba si Dostoyevski tendría claro en esta época la diferencia entre el amor romántico y la amistad, porque lo que Vasia y Arkadi guardan el uno por el otro a veces parece algo más profundo que una camaradería. El ladrón honrado también es un relato interesante. Ya vemos que comienzan a haber pequeñas incursiones en aspectos complejos de la psique humana, algo que Dostoyevski vuelve a repetir con un tema espinoso como es la pederastia en El Árbol de Navidad y una boda. Es la primera vez que he sentido terror en un relato fuera del género. Muy bien lograda la denuncia, Dosto.
¡Llegamos a Noches Blancas! Si supierais lo bello que es para mí este relato…El protagonista del relato y yo somos, en muchos aspectos, la misma persona. Caminamos observando, pasivos a la realidad. Y entonces aparece un alma atormentada, ¿y qué hacer? Pues iniciar una conversación que nos lleva a sacar todo lo que hay dentro de nosotros. Creemos estar en frente de nuestra alma gemela. ¡Ay, los soñadores! Siempre pensando en el alma gemela. ¿Por qué buscamos siempre con tanta necesidad compartir nuestro mundo? Creo que uno de los puntos más auténticos de la historia es cuando el protagonista rechaza todos sus sueños por la realidad inminente. Aquí es cuando las cosas empiezan a ir mal para el narrador. Dejó tanto tiempo abierto su corazón que dejó escapar…lo más hermoso de él…Es mi historia favorita de Dostoyevski junto con Crimen y castigo porque me parece que tiene una ejecución excelente y trata diversos temas de la misma manera que yo haría.
El pequeño héroe es un relato algo peculiar en la producción temprana de Dostoyevski. Siento que en él combina sus recuerdos de la infancia con sus sueños, dando lugar a algo bello y al mismo tiempo triste. Aquí ya apreciamos una notable disección del alma humana, de la bella mujer de la que nuestro infante se siente cautivado.
Retorno de Siberia. Dostoyevski se transformó en un tío bastante heavy tras volver del campo de trabajos forzados. Sumado a los sucesos trágicos de su vida personal, sus enfermedades y los vicios que desarrolló, tales como la ludopatía y el alcoholismo, pues podéis haceros una idea de qué salió de ahí. Hay diferencias sustanciales de estilo y tono en sus historias, como podemos apreciar en Un episodio vergonzoso, en el que básicamente admite que la clase alta y la clase baja son dos mundos que no se pueden mezclar aprovechando un suceso tan anodino como es el casamiento de un humilde funcionario.
El cocodrilo es un relato satírico con fuerte crítica social. Un funcionario es engullido por un cocodrilo, pero pretende hacer carrera de este singular hecho. También hace aparición el odio que Dostoyevski sentía por los europeos, en este caso por los alemanes a los que aquí retrata como auténticos miserables usureros. Me pareció un relato muy interesante y divertido, pero con una crítica mucho más mordaz que sus anteriores relatos en clave similar. Bobok también tiene un trasfondo tragicómico abordado desde la sátira más negra combinando la realidad con la fantasía producto de la demencia. Sin embargo, y aunque salen muertos haciendo de muertos, no me gustó tanto como El cocodrilo. Son historias con el propósito de divertir, pero dejan un regusto bastante amargo al mismo tiempo que fascinan.
Tenemos varios relatos en los que el narrador es Dostoyevski, y personalmente los disfruté muchísimo: El niño con la manita, El campesino Maréi, Dos suicidios y Vlas. Todos ellos me emocionaron, ya fuera porque se trataba la infancia de Dostoyevski, o el suicidio o el sufrimiento ruso a lo largo de la historia (con un poquito de mierda contra los europeos, por supuesto).
Por último, mentar mis dos relatos favoritos de este último periodo, La sumisa y El sueño de un hombre ridículo. Como dice Bela Martinova, este es el más bello de los cuentos de Dostoyevski, tal vez porque trata sin tapujos la pureza y la corrupción, el suicidio y la esperanza. Me emocioné hasta derramar lágrimas con él. La sumisa me pareció un relato muy bien logrado en el que también se abordan las enfermedades mentales, pero desde el punto de vista de una persona que se niega a ver que el enfermo se está muriendo poco a poco. Mi final favorito es el de este cuento.
Eso es todo por ahora. Recomiendo leer estos textos, pero si previamente habéis leído Crimen y castigo. Leed Crimen y castigo, por el amor de Dios.