"El historiador Raúl Porras Barrenechea, apunta en su libro "Mito, Tradición e Historia del Perú", que el pueblo incaico fue especialmente propenso a contar fábulas y leyendas, las que encerraban generalmente una doctrina moral y un burlón y sonriente optimismo de la vida. Los mitos incaicos tiene un fresco sentido de aventura juvenil... En la ingenua e infantil alegoría del alma primitiva hay una visión alegre. Todas estas creaciones de los mitos son la expresión de una alma joven, que explica mediante las leyendas el origen de los seres y las cosas que poblaban el mundo".