4 Estrellas. Después de mucho tiempo por fin he disfrutado realmente de un libro, he tenido y dedicado tiempo para ello, y en general me ha gustado y enganchado, que es más de lo que puedo decir de mis últimas lecturas.
“Cautivada por el duque” no es que tenga nada realmente especial, habrá sido el momento o que me ha enganchado, pero sé que he elegido buena ocasión para leerlo. No es el primer libro que leo de Elizabeth Boyle, el problema es que los libros que he leído de ésta señora han sido en orden descabalado, el primero fue el de Minerva, que va después, y ahora he leído el de Elinor, y he podido conocer algo más de las viudas de Standon.
Cierto es que no recordaba demasiado el libro de Minerva y éste me ha abierto más los ojos sobre quienes eran estas viudas y cómo habían llegado a vivir todas juntas. Ahora me queda conocer la historia de Lucy, que en realidad es la primera. Sí, admito que los he leído mal y en orden equivocado, pero ¿En qué pensaba la editorial cuando empezó a publicar una serie por el sexto libro? Nunca entenderé a las editoriales, porque me hubiese gustado conocer a las viudas en la historia de Felicity Langley.
En fin, ya vuelvo a “Cautivada por el duque”. Elinor Standon, como he dicho más arriba, es una de las marquesas viudas, que vivían con las otras dos viudas de Standon en la casa ruinosa donde las mandó el duque de Hollindrake. Apenas disponen de dinero o comodidades, y actualmente Elinor está pasando una situación desesperada, su padrastro, el despreciable lord Lewis tiene la tutela de su hermana menor, de apenas catorce años y está dispuesto a venderla a cualquier postor que le pague sus deudas de juego. Elinor ya vivió un infierno cuando su padrastro la vendió de ésa manera y no está dispuesta a que su hermana, Tia pase por lo mismo; así que Elinor llega a la conclusión de que casándose con un duque con el suficiente dinero e influencia, será suficiente para que lord Lewis no toque a su hermana.
El protagonista James Lambert es el duque de Parkerton, es un hombre viudo, apuesto, en la flor de la vida, y ha vivido retirado en su casa de campo casi toda su vida, conoce poco la ciudad y a sus habitantes, y ahora está en Londres para beneplácito de su hija y su hermano menor. James acaba de meterse en un lío con el conde de Clifton, recientemente casado con Lucy Standon (protagonistas del anterior libro que no he leído) y acude a casa de las viudas para disculparse con Lucy. A consecuencia de ello y debido a un malentendido Elinor y James se conocen, pero Elinor toma a James como el abogado o procurador de un caballero, y no duda en ningún momento en contratar sus servicios para que la ayude a encontrar un duque dispuesto a casarse con ella.
Así es como empieza el lío tremendo que monta el protagonista, que no tiene valor para sacar a Elinor de su equívoco y cuya petición de la misma hará que puedan pasar más tiempo juntos y conocerse. Desde el principio James queda cautivado por ella, más que ella de él, pues Elinor durante casi todo el libro tiene en mente el pensamiento de salvar a su hermana. El problema con James es que no parece ser el hombre adecuado para ella porque “no tiene título”, para ser sincera tampoco es el hombre más adecuado para buscarle esposo, y también la distrae demasiado de dicha búsqueda.
Así que con éste inicio el lector puede encontrar que se enamorarán en seguida pero la situación no es fácil; Elinor está pendiente de buscar marido y James sigue engañándola, el problema será cuando ella descubra su identidad, si es que lo hace, pero James tiene suficiente encanto y labia para conseguir sus propósitos.
Como novela me ha gustado mucho, empieza con un ritmo trepidante que se mantiene en todo momento, y eso es un gran punto para que una novela no aburra. La historia es interesante, los personajes entrañables, enseguida los coges cariño, hasta al engaño de James, porque como lector sabes que realmente todo lo hace por y para ella.
No le doy más puntuación porque le queda mucho para ser una novela perfecta, es buena, es entretenida y estoy segura de que puede gustar mucho a cualquier lectora de novela romántica. El punto negativo que le puedo dar es que acaba demasiado pronto o de una forma muy abrupta y hubiese deseado un epílogo, o algo más de conversación entre los personajes. No niego que el final es bueno y muy bonito, pero merecía algo más.
Así que ya son dos las novelas que he leído de ésta autora, y estoy segura de que no serán las únicas, cuando pueda le echaré un ojo al libro de Lucy.