En este libro la autora se propone el estudio de la ironía y el silencio como mecanismos que contribuyen al juego de la lectura, a la participación y a la pregunta existencial. El silencio como certeza de una realidad inefable es motivo para indagar en torno a su naturaleza, a su papel dentro de la creación literaria, sin excluir desde luego una poética que le sea afín. Una “literatura de lo inefable”, como la califica Brenda Ríos, es la herencia literaria de la gran narradora brasileña.