No les mentiré, este libro me enamoró desde que vi la portada, sin embargo, no sabía absolutamente nada del contenido y el título no es de mucha ayuda para darte una idea. Nunca había escuchado de Mathias Malzieu, pero terminado este libro puedo asegurar que su estilo de escritura y forma de plasmar sucesos reales por medio de palabras es realmente hermosa, poética y con muchas metáforas, a la vez que logra mantener la atención del lector a través de las páginas.
Constantemente me quejaba de no encontrar un libro con una historia que lograra plasmar lo que una persona enferma siente, su forma de ver su entorno, sus emociones, pensamientos y esperanzas a través del día a día, sobretodo su evolución ante la realidad a la que se enfrenta. Pero al leer este libro se te da la oportunidad de entender a una persona enferma a través de nuestro protagonista, de cómo la enfermedad va cambiando a su persona, comienzas a ver lo extraordinario en las cosas cotidianas, en aquello que das por sentado, como el simple hecho de caminar por las calles, dedicar un simple saludo a los conocidos que te vas encontrando, disfrutar de la vista, de los ruidos, de los olores y del clima, de aquello que se te da oportunidad de disfrutar por medio de los sentidos. Es un libro que, más allá para reflexionar, es para disfrutar, pues vuelvo a insistir, la escritura del autor es magnífica, logra describir sucesos reales (con todo y la terminología médica) de una forma simple, entendible y a la vez hermosa.
Comúnnente me encontraba con historias que recurren a la enfermedad como un medio para sentir lástima por los personajes, pero no logran profundizar en la verdadera odisea que se convierte la vida después de un diagnóstico tan fuerte y de cómo ello va modificando a la persona misma, de cómo ese diagnóstico sin quererlo se convierte en una parte fundamental de tu vida. Simplemente toda esta experiencia de leer este libro, logra ponerte en los zapatos de alguien que atraviesa por una situación similar.
Por otro lado, te encuentras con las personas que rodean al protagonista, su familia, amigos, pareja y hasta el personal del hospital que sin querer se convierten en sus amigos, y hasta en los más cercanos, pues son los que mejor pueden llegar a entender por lo que pasa el protagonista. Las enfermeras son personas tan valiosas, personas que si lo piensas, acompañan de forma tan cercana a los enfermos en su día a día en el hospital, que no demuestran su cansancio, que comparten su cariño y esfuerzo para hacerte sentir mejor y cuidarte lo mejor posible. Amé a Rosy, uno como lector, nunca logra saber lo que pasa por su mente cada vez que va a visitar a su amado, sin embargo siempre logró armarse de valor y afrontar la situación de la forma más valiente posible, aunque en ciertos capítulos parecía que ya no había esperanzas de una mejora.
Me encantó este libro y definitivamente lo releeré en un futuro, contiene frases muy interesantes e inspiradoras que puede que llegue a necesitar en un futuro. Es una historia que nadie debería perderse.