En los ensayos, conversaciones y entrevistas que conforman este volumen, producidos en los últimos años, Piglia plantea, a partir de esa forma inicial que es para él la conversación, algunos de los problemas de la narración y sus consecuencias. Dos núcleos destacan en esta búsqueda: por un lado, la renovación de los modos de narrar ligados a la forma de la nouvelle, y con ello las hipótesis sobre su especificidad, sus aspectos formales, la relación con el cuento y la novela, el estilo y las operaciones formales de Onetti en Los adioses, la nouvelle por antonomasia. Por otro lado, hay en estas intervenciones, como lo señala el propio autor, “un intento de transmitir la experiencia de escribir y enseñar literatura”. Aparecen entonces el problema de los usos del lenguaje y la experiencia de la narración, el lugar de la narración en la vida, su propia obra de ficción en relación con la política y la docencia, y la significación que estas han tenido para él como crítico y escritor. Con la dinámica y la argumentación propias de toda conversación, estos textos pueden leerse o bien como una introducción, o bien como un recorrido actualizado por los temas fundamentales de la producción crítica y de ficción de Ricardo Piglia, uno de los mayores referentes de la literatura latinoamericana.
Ricardo Piglia was an Argentine author, critic, and scholar best known for introducing hard-boiled fiction to the Argentine public. Born in Adrogué, Piglia was raised in Mar del Plata. He studied history in 1961-1962 at the National University of La Plata. Ricardo Piglia published his first collection of fiction in 1967, La invasión. He worked in various publishing houses in Buenos Aires and was in charge of the Serie Negra which published well-known authors of crime fiction including Dashiell Hammett, Raymond Chandler, David Goodis and Horace McCoy. A fan of American literature, he was also influenced by F. Scott Fitzgerald and William Faulkner, as well as by European authors Franz Kafka and Robert Musil. Piglia's fiction includes several collections of short stories as well as highly allusive crime novels, among them Respiración artificial (1980, trans. Artificial Respiration), La ciudad ausente (1992, trans. The Absent City), and Blanco nocturno (2010, trans. Nocturnal Target). His criticism has been collected in Criticism and Fiction (1986), Brief Forms (1999) and The Last Reader (2005). Piglia resided for a number of years in the United States. He taught Latin American literature at Harvard as well as Princeton University, where he was Walter S. Carpenter Professor of Language, Literature, and Civilization of Spain from 2001 to 2011. After retirement he returned with his wife to Argentina. In 2013 he was diagnosed with amyotrophic lateral sclerosis; he died of the disease on January 6, 2017, in Buenos Aires, Argentina. During his lifetime Piglia received a number of awards, including the Premio internacional de novela Rómulo Gallegos (2011), Premio Iberoamericano de las Letras (2005), Premio Planeta (1997), and the Casa de las Américas Prize (1967). In 2013 he won Chile's Manuel Rojas Ibero-American Narrative Award, and in 2014 he won the Diamond Konex Award as the best writer of the decade in Argentina. In 2015 Piglia won the Prix Formentor. On January 4, 2018, his memory was honored in New York City at "Modos infinitos de narrar: Homenaje a Ricardo Piglia," an event at which academics discussed the impact of his work on Latin American literature and intellectual history and his legacy as a literary critic and scholar.
El libro reúne una serie de entrevistas hechas en lugares y tiempos distintos, artículos, etc. (por eso el título es engañoso) que nos permiten conocer las teorías que Piglia tenía sobre la literatura. El libro recorre sus autores favoritos, deteniéndose en los factores técnicos que los hace grandes; aporta elementos para ver el vínculo entre la literatura y la sociedad pasando por un recorrido histórico; su pasión por el cine; su rol como escritor. Apasionante de principio a fin.
Colección de entrevistas y textos. No presenta algo radicalmente novedoso respecto a la obra ensayística de Piglia, pero sintetiza muy bien. Está lleno de observaciones brillantes. Sobre las formas de leer, los circuitos de producción y legitimación literarios, sobre la crítica... Es como mi autoyuda cuando flaqueo como escritor, je.
Considero a Piglia un escritor muy completo, disfruto mucho sus novelas y, sobre todo, su lado crítico. Al igual que Monsiváis, Piglia es un gran lector y esta condición y posicionamiento se ven reflejados en su escritura indudablemente. Este libro contiene 11 conversaciones que Piglia mantuvo mientras fungía como profesor en la Universidad de Princeton. Es importante la categoría de "conversación" en la formación de este libro, ya que el tono y ritmo son más íntimos, línea que el argentino sigue en sus textos ficcionales también. En estas conversaciones Piglia despliega su criterio sobre temas como: las nuevas tecnologías y el flujo de la información en relación con el lector y las formas de lectura; sobre poéticas de escritores como Juan Carlos Onetti, William Faulkner, Franz Kafka, James Joyce, Henry James, Macedonio Fernández, Juan Rulfo, Manuel Puig, Juan José Saer, entre muchos otros. Precisa aspectos de la nouvelle para trazar un aparato que permita diferenciar entre cuento y novela; de la misma manera, habla sobre el género policial, Poe y Chandler. Mantiene una mirada actual cuando opina sobre la Industria editorial, la relación de la literatura y la política. Y por supuesto habla sobre su propia obra desde la experiencia de la escritura, hasta las condiciones antes, durante y después de la publicación de sus libros. En este sentido, La forma inicial se me hace un libro ameno, que pone en relieve una discusión contemporánea y otra más tradicional, pero que tienen una gran vigencia hoy en nuestros días.
Ricardo Piglia no es solo uno de los narradores mayores en nuestro idioma sino también alguien que sabe contar. Contar no es tan solo es una cuestión de escritura, sino también una cuestión de llegar a los demás con las palabras. Y Piglia ha escrito pero también ha hablado mucho. Y lo ha hecho bien. Por eso un libro como el que ahora edita Sexto Piso, este La forma incial.Conversaciones en Princeton es una muestra más de esa capacidad. Por eso estas entrevistas, diálogos, debates que contiene son como una cara más de una figura con múltiples de ellas, y estas conversaciones son tan solo una forma más de escritura.
A través de ellas irán apareciendo buena parte de sus obsesiones (por ejemplo, la lectura, los modos en lo que esta ha ido cambiando en nosotros, lectores) o de sus autores (Juan Carlos Onetti, por ejemplo, al que está dedicado uno de los momentos fuertes del libro). Tiempo de lectura, el primer texto, está dedicado precisamente a eso, a partir de una conversación en la Biblioteca Nacional de Argentina. Una reflexión sobre cómo los avances técnicos cambiaron nuestra manera de leer (como los mismos avances cambiaron también las maneras de escribir). En un mundo dominado por la velocidad, el libro sigue siendo ese instante de tiempo suspendido en el que no podemos ir más allá por mucho que cambien las formas, porque nuestro tiempo de descodificación sigue siendo el mismo. Los tiempos lo que sí nos han traído es la superabundancia de contenidos y eso lleva implícito el lugar de narrador. Todos somos narradores (Modos de narrar), todos tenemos algo que contar, y Piglia también reflexiona sobre ese lado opuesto, que compartimos.
Entre la escritura y la lectura hay un paso fundamental para el argentino, y ese es el acto de interpretar (Sobre la interpretación narrativa. Notas para una conferencia). Ese ¿por qué suceden las cosas?, que está en la base de todo el proceso. Un proceso que se inicia en la propia escritura y en el propio escritor, por lo que no deja de tener su importancia que más allá de descodificar el texto, un paso importante (aunque evitable, todo es una cuestión de niveles) sea seguir la trayectoria del autor del libro, del relato (Las versiones de un relato). También entender las formas, saber cómo distintas distancias (un cuento, una nouvelle, una novela) exigen un acercamiento distinto en la escritura. Eso será también Aspectos de lanouvelle, ese estado intermedio, esa media distancia, que tanto le interesa pero para el que no acabamos de tener nombre.
Un momento importante del libro es Medios y finales, que reunirá un poco todo lo que ha ido ya desgranando. De nuevo en Princeton, volvemos al tema de la comunicación, de cómo nos llega la escritura, y de los distintos elementos que pueden intervenir en ese acto íntimo de recepción que responde a reglas precisas. O a ritos. Un acto tan básico como esperar un correo, ha desaparecido, porque ya no hay ese tiempo de espera. Es solo una parte de un todo, de un buen número de factores que se van desgranando pregunta a respuesta. Y el conjunto de todo es una brillantísima reflexión sobre los innumerables factores que nos afectan, lectores.
Más allá de todo esto (o no), uno de los temas-obsesión de Ricardo Piglia es el género. El género negro, exactamente. La ficción paranoica trata del lugar del género, de sus claves, de su lugar en la sociedad, recorrido con abundancia de referencias. El lector de género negro sería ese lector paranoico, que sospecha, que desconfía y busca pistas. Ese mismo género le lleva a otro lector de novelas negras. Su primera aproximación a Onetti la encontramos en una conversación con Edgardo Dieleke («En Santa María nada pasaba»). Onetti es el referente inevitable de Piglia y este texto sería la génesis de su encuentro y también una reflexión sobre el escritor uruguayo que va más allá, hasta convertirse en una reflexión sobre él mismo. Tal vez todos tengamos un escritor con el que nos confundimos. Y es este escritor el que atraviesa profundamente uno de los encuentros más hermosos, tal vez el más literario, que es la entrevista en Cuadernos Hispanoamericanos que se tituló Volver a empezar. Una evocación de sí mismo a través de los otros y de aquello que después de todo está presente una y otra vez y que es su vida: leer y escribir.
Y él, Ricardo Piglia, será el motivo del penúltimo texto, otro tour de force a varias bandas. El texto que da subtítulo al libro y que será un repaso de todo lo demás, en el que afirma, reveladoramente, que la literatura es más importante que la vida, como si se pudiera anteponer una cosa a la otra cuando son la misma cosa. Es imposible, absolutamente imposible trazar ni tan siquiera un breve resumen de todo lo que contiene este texto y por extensión todo el libro, que es de una intensidad (que no densidad) fascinantes, y que se convierte en una caja de pandora de la que surgen interminables ideas, reflexiones que nos hacen pensar, que nos transmiten cosas (la transmisión, siempre presente). Toda esa voracidad con la que cuenta se convierte en nosotros en una voracidad por recibir todo aquello.
El último texto, Secreto y narración, se pregunta sobre la distinción entre enigma, misterio y secreto. Y tal vez ahí esté la clave de todo o la clave de su ausencia. Ese buscar permanente, ese interrogarse por todo, ese dar respuesta a algo. Ricardo Piglia ha llevado la escritura hasta la palabra, hasta la oralidad, devolviéndola a sus principios. Sus preguntas sobre la lectura han obtenido una respuesta a ese nivel superior, que es la comunicación, la transmisión. Una transmisión gozosa del saber. Ese es su secreto, que responde a un enigma a través de un misterio.
Las opiniones de Piglia valen por sí mismas. Pero uno no acaba de entender cuál es la unión de las conferencias y las entrevistas. "Conversaciones en Princeton" es un título engañoso. Esto sólo forma parte de una pequeña fracción del libro.
Qué bonito, pero poco común, es el género de la conversación. A diferencia de la entrevista que tiene un protocolo de cuestiones, la conversación debe orientarse de forma natural (no improvisada) hacia determinados temas. También desaparece esa manipulación y soberbia de la entrevista: el escritor / escritora habla aquí de lo que quiere y puede. Es como un un ensayo en estado puro. Me entusiasma. Me parece muy lindo. Además es algo que no está del todo fijo: nuestras conversaciones son como un evento teatral que desaparece en el mismo instante y no puede comprobarse...
Esta colección de conversaciones y entrevistas de Ricardo Piglia demuestran su increíble mirada crítica, sus apuntes agudos sobre literatura, sus teorías sobre los modos de narrar y su curiosa capacidad para contar historias que, de otra manera desaparecerían. A pesar del reciente video en donde Juan Villoro parece abrumar al escritor argentino, aquí Piglia se siente cómodo con los temas, las preguntas y las intervenciones de sus compañeros en el diálogo.
Completando la lectura completa de la obra de Ricardo Piglia. Solo me falta Las tres vanguardias y Un día en la vida -el tercer tomo de Los Diarios de Emilio Renzi. Escritor de cinco estrellas. Planeo una relectura seria de todas sus novelas y utilizar algunos de sus temas preferidos como guía para desarrollar mis propios escritos. Sin discusión uno de mis autores predilectos.
Lo que tiene Piglia es antes que nada, que es un lector maravilloso, un lector para mí, guía. Él lee como escritor (algo que menciona en varias de estas conversaciones), y como apasionado. Las distintas conversaciones en este libro giran todas sobre la ficción, pero también habla sobre las tecnologías, sobre la crítica literaria, medios masivos, literatura Latinoamericana, sobre cómo la literatura se sale de cualquier Estado, con mayúscula. Habla sobre Henry James, Kafka, Onetti, Borges, en fin. Es muy emocionante siempre para mí leerlo, y recomiendo a cualquier persona que le guste la literatura, que se acerquen a leer a Piglia, siempre es hermoso, qué les puedo decir, es de mis escritores favoritos. Por suerte aún tengo mucho que leer de él.
La literatura se apropia de cada uno de estos textos, al igual que la conversación, pues nunca se pierde este tono tan particular de la vonversación, que es una de las funciones de la literatura, conversar. Aquí no hay posicionamientos adoctrinantes, ni siquiera planteadores de una jerarquía, hay voces que conversan y discuten, de tú a tú, cuestiones primordiales de la literatura. Buenísimo.
Este es un librazo para quienes gustan pensar los modos de leer y escribir. Es, además, una excelente introducción a las teorías lectoras de Piglia, el mejor de todos los lectores porque es, además, el mejor docente y divulgador. No son clases magistrales, son conversaciones.