Le doy un 1 porque no puedo ponerle estrellas negativas. Sin duda alguna el peor libro que he leído en mi vida.
(Debo aclarar que empecé a leerlo con unos amigos para echarnos unas risas, y aunque las tuvimos, también pasamos vergüenza, asco, rabia y desesperación. Pero nos lo acabamos)
Lo primero de todo es que este libro no lo ha editado nadie. En los créditos aparece el nombre de un editor, pero yo creo que ese pobre hombre echó un ojo a las primeras 3 páginas y, con todo el derecho del mundo, lo aparcó ahí y dijo "sí, está perfecto, públicalo, Jordi". Está repleto de principio a fin de errores de redacción, palabras mal usadas (creo que tarda 1/3 del libro en dejar de confundir "conciencia" y "consciencia"), patadas a la sintaxis y demás.
Lo segundo es el protagonista. Es un self-insert de Jorge Madrefollada Salvaje. Literalmente se llama Jordi Thompson (o Thomson, no sé, está escrito de las dos formas en el libro). Uno que en teoría ha nacido en Japón, pero todos sabemos que Jordi es un nombre muy japonés.
Es absolutamente estúpido, irreverente, insoportable, machista, creído y chulito. Dice que es el mejor detective de la ciudad pero se la cuelan 100 veces. No hace su trabajo ni una sola vez, todo lo útil lo hace su secretaria. Además, dice cosas como "nací 400 años tarde" (el libro se ambienta en el 2400, qué casualidad), y le gustan las cosas de esta época, como los revólveres (cuando todo el mundo usa pistolas de plasma), los coches de ruedas (cuando todo el mundo usa coches voladores) y el heavy metal de los 90, lo cual queda absolutamente ridículo teniendo en cuenta que han pasado casi 500 AÑOS. Es como si ahora encontraras a un policía que prefiere ir con un mangual y un arco largo porque "las cosas antes se hacían mejor".
También deja claro cómo disfruta acosando a su secretaria y haciéndola sentir incómoda. Ah, y no nos olvidemos de lo más importante: Jordi es un dios del sexo y todas las mujeres que aparecen en el libro (TODAS, TO-DAS) se lo quieren beneficiar, si no lo han hecho ya. Es como un superpoder.
Evidentemente, se pasa todo el libro hablando de sexo, pensando en sexo, teniendo sexo o haciendo bromas sobre tener sexo. Es insoportable.
Después está la trama y el world building. No tiene ninguna coherencia. Es la mejor forma que tengo de explicarlo. Se pasa 2 capítulos al principio contándote la historia del mundo los últimos 500 años, y describiendo cómo funciona ahora. Todo para luego pasar olímpicamente de lo que él mismo había ideado y contarte una historia en un mundo que no tiene nada que ver. En teoría habían desaparecido los países y solo había "mega-estados" (América, Europa-Rusia, China-Japon y algo más), pero luego no para de mencionar que las personas son indias, brasileñas, coreanas, mejicanas, etc.
Los ideales de ninguno de los personajes tienen sentido. Jordi puede estar asesinando a 7 yakuzas en un momento, y en el párrafo siguiente decir "yo no mataría a nadie a sangre fría, eso es horrible"; se enamora de una persona y en cuanto le revela un engaño, dice que le produce asco y la quiere matar, pero después de una conversación, la quiere de nuevo. Los "malos" están escritos solo para ser muy malos malosos, pero luego explican que su vida fue muy dura y eso basta para cambiar la opinión del protagonista durante unos segundos, hasta que digan otra cosa de ser malo maloso. Usa el término "femme fatale" para una mujer que llega llorando, desesperada y al mismo tiempo insinuandose, que no sé qué tiene de femme fatale. Aparte de que ella está buena.
En general nada tiene consistencia y nunca te queda claro ni cómo funciona el mundo ni los personajes.
Lo siguiente es el tema del machismo, racismo y homofobia. Esta parte me encanta. Cada tres frases puedes encontrar una perla preciosa con una de estas 3 cosas, si no varias a la vez. A pesar de que, según él, el mundo entero llevaba más de 300 años hablando inglés, los diálogos de gente china están escritos "tlatando de mostlal que no saben plonuncial bien" (sí, así), los indios son conductores de taxis "que solo saber hablar asi, señor" y los únicos japoneses que hay en las casi 400 páginas (a pesar de estar en Tokyo) son yakuzas, mafiosos y proxenetas.
Todas las mujeres, son o han sido prostitutas. Todas. Es el único trabajo que contempla el autor para una mujer, aparte de secretaria. Necesita recordarte a cada segundo lo sexys que son y el personaje debe hacer bromas sobre hacerlo con ellas hasta que cuela. El único momento en el que hay mujeres que hablan entre ellas, es para pelearse por la atención de Jordi.
Todo esto coronado por comentarios como, cito textualmente "mi oficina está sucia y hecha un desastre, definitivamente necesito una mujer en mi vida".
Y no hablemos de cómo se toma el protagonista un par de insinuaciones de que podría ser gay. Por el contexto, lo podéis deducir.
Por último, mi parte favorita. La tecnología futurista. Creo que Jordi buscó en Google "palabras científicas" y escribió una lista de términos para colocarlos en su novela de forma aleatoria. Usa una "burbuja electromagnética" para protegerse de la lluvia (¿la lluvia tiene metal?), habla de "zapatillas geotérmicas", "cenicero ígneo" (¿te quema más las cenizas?), bolsos de tungsteno (que deben pesar 25kg), dientes de iridio (lo mismo), trajes de grafito (un material muy elástico y maleable), y no hablemos de que dice la palabra "positrónico" unas 75 veces en 4 o 5 capítulos. No voy a hablar del concepto de los implantes porque entonces no acabo nunca.
En resumen, un libro cutre, mal escrito, una autofelación por parte del autor de 380 páginas y un intento terrible de ser escritor de una persona que, evidentemente, no lo es.
Eso sí, como obra de comedia involuntaria es espectacular. Un 5/5 estrellas.