Pero en esas anécdotas no está lo mejor de los viajes. De lo importante. la memoria no logra retener nada más consistente que vagas impresiones y algunas imágenes deshilachadas: Los viajes, los miedos, las ausencias. Pequeñas historias de afectos y desencuentros se encarnan en personajes que hablan una lengua propia que los reviste de peso específico y que, a la vez, los diluye en un mundo que les impone sus tiempos modernos.
En claro correlato con El grito (Emecé, 2004), la segunda novela de Florencia Abbate toma forma como una composición coral. Voces y escrituras que se rozan en una cadencia por momentos onírica, por momentos casi documental: desde la locura y sus límites difusos hasta la crudeza de la guerra en la Franja de Gaza, pasando por una Buenos Aires devastada por la crisis económica. Ambientada entre el 11 de septiembre de 2001 y diciembre de 2004, Magic Resort ancla en el después del desastre, en las postales de un presente condensado por la reducción de las distancias temporales y el aumento de la velocidad. Reconocida tanto por la crítica como por los lectores como una de las escritoras más importante de su generación, Florencia Abbate confirma con Magic Resort su flamante lugar en el mapa de la literatura argentina.
Florencia Abbate is an Argentinean writer and journalist. She studied literature at the Universidad de Buenos Aires and has worked for different media, such as "La Nación", "Perfil", "Página 12" or "El país" among others. She was a participating author of the 2004 editor's week in Buenos Aires. In 2007, she spent a "virtual year" in Hamilton, Canada.
En Magic resort hay varios personajes, que se cruzan por ahí. Comparten la juventud, la tendencia a la vida interior, la falta de incentivos por ganarse el pan con el sudor de sus frentes, y la correspondiente necesidad de llenar el vacío que ese tiempo nos ocupa a los mortales que no somos de tinta. Comparten también la prosa, la manera de expresarse (basta de mails llenos de lírica, por favor). Y estos chicos van por la vida, este librito relata idas y venidas que no tienen acción en realidad, son devenires de la nada. Esta gente siempre está escuchando música. Y cada momento debe ser asociado a un tema, un autor, un intérprete. No falta, más bien sobra, la clase de cosas que solo pasan en las malas películas: casamientos instantáneos, documentales de guerra (donde hay muchos muertos pero son todos inocentes), cambios de escenario (Londres, Patagonia, Barcelona, esos lugares), y padres que nunca han pegado un bofetón, por caracterizarlos de alguna manera.
El estilo de Abbate me gustó; del todo ajeno a la transcripción y a la oralidad.
Es lo primero que leo de esta autora argentina y me gustó lo suficiente como para desear, con toda honestidad, que no sea lo último. Una historia en la que las vidas y los discursos de varios personajes se entrelazan, con un lenguaje a veces coloquial y directo, a veces admirablemente lírico. Me incomodó un poco que las historias se quedaran tan en la superficie, que las voces de los personajes fueran tan fugaces pero también comprendo que en eso radique la esencia de todo el asunto. Una buena propuesta.