El navío Santísima Trinidad fue el mayor navío de línea de la historia. Fue también un barco muy controvertido en la Armada y durante los 36 años de su vida tuvo que navegar a través del difícil período de la historia de España del último tercio del siglo XVIII y principios del XIX.
Este libro hace un recorrido por la construcción naval española del siglo XVIII, resume la historia de la España que le tocó vivir al Trinidad, y a continuación describe el barco, su construcción, características, armamento, dotación, vida a bordo y actividades, desde su botadura en La Habana en 1769 hasta su hundimiento en Trafalgar en 1805.
Durante tan dilatado período fué insignia de almirantes famosos, sufrió profundas modificaciones y participó con mejor o peor fortuna en los principales combates navales del momento.
A la derecha puede verse la portada del libro además de una de las ilustraciones a color incluidas en el interior
Pena, siento pena, como diría alguna folklórica, al leer está serie de novelas, no por el autor, que aunque emplea demasiadas expresiones y palabras marineras, hace una gran labor, la pena es por la historia verdadera, por los Reyes, nobles y demás ralea que puluraron por España, sirviendose de ella en lugar de servirla (¿hablo del pasado o del presente?) y por cómo dejaron caer a la Armada española en los infiernos. Aquí se cuenta una derrota más de la Armada a manos de los ingleses, para que contar más, una derrota es eso, una derrota. Nota aparte, merece hablar de los personajes, aunque las novelas sean independientes entre sí, llevan un nexo de unión que son los personajes, aquí hay novedades en lo que se refiere a su historia, pero eso no lo adelanto, es mejor leerlo.
Es el libro que me ha gustado más hasta ahora de la serie. Cuenta los antecedentes de la batalla del Cabo San Vicente, la batalla en sí y las consecuencias que tuvo. También describe la peripecia del Santísima Trinidad, durante la batalla y posteriormente a ella. Es notable la forma de narrar todos los detalles, digna de un historiador más que de un novelista. Se nota que maneja documentación detallada sobre todos los asuntos que toca y busca el rigor histórico por encima de todo. Eso permite vivir lo que está contando como si se estuviera allí. La forma de convertir la historia en novela es sencilla pero eficaz. Toma las figuras históricas que necesita que hablen en primera persona y los sustituye por sus personajes de ficción, buscando las similitudes necesarias para que no chirríen sus acciones. Luego lo acompaña con la historia personal que les da vida, consiguiendo en general un forma muy amena de contar la historia, pero aún más en este libro.