La “Advertencia al lector” se presentó en su momento como una declaración de la antipoesía parriana. Casi sesenta años después, Tristán Vela cierra su “Advertencia…” ya no desde el posicionamiento de sus versos, sino desde un llamado: “dicen que los buenos poemas/ se conocen entre ellos”. Y esta invocación surge de la fusión entre lo sentido y lo vislumbrado, entre lo cierto y lo probable: una mezcla de la autorreflexión del hip-hop con el desamparo metafísico de Pessoa. Este poemario es un barco que se mueve por las orillas del haiku urbano y de los versos libres, proyectando imágenes de plazas, semáforos, crímenes absurdos y traficantes, pasando por sonetos cargados de soledad y silencio. Flotantes. Diego Var gas D.
Hay poemas muy lindos y el ritmo y la visualidad también.
Me pregunto si un poeta se hace poeta obligatoriamente poniendo uno o dos poemas de sexo (heterosexual, por lo demás). No pude sino darme cuenta que la única mujer entre todas las citas y cosas del libro (más allá de los agradecimientos y “objetos líricos”) fue la productora general mmm
Es fácil hacerse una idea de que es una buena poesía antes de leerlo, solo con haber escuchado las profundas letras de nosecuenta. Sin embargo, me sorprendí con cada poema, la forma en que escribe es de fácil entendimiento e interpretación. Como una persona que se a maravillado con la poesía poco a poco, debo decir que me encantó!