Al finalizar esta lectura quiero que medites sobre las coasa que a diario dejamos de hacer o decir, pensando que tenemos un mañana para tal fin. Con esta experiencia que tuve, me he dado cuenta de lo equivocado que estaba, puesto que hoy es el día que debemos de actuar y proceder con lo que queremos. No es la primera vez que el Señor me da una oportunidad de vida. Por eso, de ahora en adelante, amaré con más intensidad y perdonaré con humildad.
Fue una lectura obligatoria en mi escuela hace un par de años, no lo recuerdo bien, pero no me disgustó, además de que contiene un capítulo entero con precauciones y medidas de seguridad en caso de terremotos.