Desde que, en 1888, se cometieron los crímenes más horribles que se habían conocido hasta el momento, la literatura internacional se ha volcado con el mito y ha querido desentrañar un misterio que, aún hoy, sigue siéndolo.
¿Quién no conoce al primer asesino en serie de la historia? ¿Quién no ha querido averiguar la identidad del Destripador?
Las sombras de Whitechapel son aquellas que se extienden por el East End londinense, son las mujeres asesinadas, los sospechosos y también son Doyle, quien no escribió ni una línea sobre el asunto.
El 31 de agosto de 1888 aparece el cuerpo de Mary Ann Nichols en Buck’s Row Street. Dos cortes en garganta y abdomen parcialmente desgarrado. Presenta otras incisiones en esa parte de su cuerpo.
Lo que parecía un asesinato horrible se convierte en el principio de una ola de homicidios que mantendrán a Londres sumido en el miedo y el oscurantismo. El inspector Abberline, Conan Doyle, Andrew Lang, Sherlock Holmes y el doctor Watson se adentran en la investigación de los hechos.
Los sospechosos se cuentan por decenas, la sangre y las vísceras siguen bañando el Támesis, mientras Holmes descubre que hay cosas que incluso a su mente pueden escapársele. Mientras se escucha hablar de conspiraciones masónicas, de Maybrick, Ostrog, Pedachenko, William Gull, Francis Tumblety, el príncipe de Gales, Walter Sickert.
En palabras de Juan Mari Barasorda Carmen Moreno incorpora a Holmes a una investigación real siguiendo el camino iniciado por uno de los padres de la “Golden Age“, amigo de Agatha Christie y cofundador del Detection Club, el clérigo Ronald Knox en una ya lejana conferencia sobre la obra de Conan Doyle impartida en 1911. También incorpora la multifacética escritora gaditana a la Hermandad de los Fenian en un papel relevante. Lo hace, nuevamente, con todo sentido.
Arthur Conan Doyle era de origen irlandés y siempre fue consciente de sus raíces celtas y paso muchas de sus vacaciones de verano en Irlanda. Su conocimiento y seguimiento de las actividades de los Fenian son incontestables. Moriarty era irlandés, lo mismo que el coronel Moran. Incluso es más que probable que Doyle modelara el carácter del profesor Moriarty a imagen y semejanza del líder fenian John O’Connor Power. En El valle del terror hay referencias apreciadas por estudiosos de la obra holmesiana a la creación de la organización secreta irlandesa de los Molly Maguires creada en Pennsylvania en la década de 1870.
Fuera sindicato minero o sociedad secreta los Molly Maguires fue una hermandad que nunca olvidó sus orígenes irlandeses y una pesadilla para los empresarios mineros que oprimían a aquellos inmigrantes de Irlanda. Las referencias, más o menos veladas, de Doyle al papel de la hermandad nunca hubieran faltado en una novela en la que Doyle hubiera puesto a investigar a Holmes los crímenes de Whitechapel, pues, sin duda, el Doyle criminólogo no hubiera pasado por alto el origen irlandés de varias de las prostitutas asesinadas. Este es el terreno en el que con acierto se aventura Carmen Moreno: se pone el victoriano traje de Conan Doyle para hacer suyas las sospechas a las hubiera podido llegar o para adentrarse en el mundo de las médiums y del espiritismo como camino para la búsqueda de la verdad.
Pero también se pone la gorra de pana del irregular Wiggins para recorrer las calles del East End, recordar viejas canciones e investigar sobre el terreno ganando la partida a Abberline y a Lestrade. Es una tarea exigente y una apuesta arriesgada porque necesita que el lector cómplice se sitúe cada momento en una parte de la historia y en la perspectiva de cada uno de los investigadores que Carmen Moreno pone en juego sobre el tablero de Whitechapel como si de un juego de rol se tratara. Como debe ser cómplice para aceptar la presencia inquietante de un Lewis Carroll alejado de los cuentos infantiles y gobernado por los ocultos hilos que mueven en la oscuridad de las sombras los versos de un poema para crear anagramas de terrible significado.
No es la primera ni será la última aventura sobre Sherlock Holmes escrita después de la muerte de su creador, sir Arthur Conan Doyle. Ni siquiera es la primera aventura que nos habla de Sherlock Holmes, Watson y Jack el Destripador de Whitechapel. Aunque sí de una manera distinta e interesante, en los ojos de una escritora, Carmen Moreno, que conoce muy bien el personaje, que lo adora y que Seguir leyendo
Es muy rápido de leer y a pesar del lenguaje de la época no se hace pesado. Eso sí, me cabrea que siendo una 4 edición (en mi caso) aún haya errores de ortografía en el texto.
Pocas veces he cogido un libro con tantas expectativas y cuando lo he terminado, he pensado que he perdido horas de mi vida. Con éste me ha pasado.
Siempre he sido fan del detective más famoso del mundo, y el argumento me entusiasmó: Sherlock Holmes vs. Jack el Destripador, o por lo menos eso es lo que creí. Básicamente, el libro es un repaso a los crímenes de Whitechapel, metiendo a Holmes y a Conan Doyle (algo que al principio me pareció verdaderamente ingenioso) en la trama, porque realmente nunca se ve una investigación como las de las novelas originales, sólo la persecución sin mucho interés de una sombra, y algunas especulaciones y teorías que ya todos conocemos. Punto. Cuando pasé la última hoja creo que se me quedó cara de tonta, pero eso sólo lo pueden confirmar las personas que iban en el autobús conmigo.
Una historia entretenida que enfrenta a Holmes con Jack el destripador y nos ofrece la imagen del Londres de 1880. Sin embargo, el libro tiene tantas erratas, palabras que faltan, comas que sobran, errores ortográficos o gramaticales, que su lectura se convierte en un auténtico suplicio.
Jack el destripador es una figura que todo el mundo conoce o ha oído de ella, pero muy poca gente conoce la historia real y quién es en realidad. En este caso, Sherlock junto a laa figuras de Doyle, Watson y Lan se enfrascan en una aventura detectivesca para lograr descubrir quien está asesinando a un grupo de gente muy relacionada con la esposa del príncipe Alberto. Poco a poco irán descubriendo la verdad del asesino en serie más importantes de la historia, y acabarán sospechando incluso de ellos mismos. Es un libro entretenido, aunque a veces era un poco lioso y no consigues entrar del todo en la historia. Me ha gustado y he pasado un buen rato, aunque me he quedado un poco a medias con el final, como si faltara algo más. De todas formas me gusta como escribe la autora, tiene una pluma fácil, donde entiendes todo bien y que te engancha en la trama. Seguiré leyendo libros de ella porque me ha gustado bastante. Desde luego, me ha dejado con ganas de leer más historias sobre este detective tan interesante.
Sherlock Holmes y las sombras de Whitechapel de Carmen Moreno es una novela corta en la que se entremezclan dos mitos, uno real como es Jack el destripador y otro ficticio como es Sherlock Holmes. En las páginas del libro Sherlock intentará desenmascarar la identidad del destripador, contará con la ayuda de su biógrafo y creador Sir Arthur Conan Doyle y su inseparable Watson. También os encontrareis con los Feinn, una sociedad secreta irlandesa, ¿semilla del Sean Feinn?, incluso un pequeño cameo de Lewis Carroll. Como os podéis imaginar la mezcla de tantos personajes reales y ficticios en el mundo victoriano del destripador dentro del universo Holmesiano es un cocktail difícilmente irresistible para cualquier lector aficionado a las aventuras de Sherlock Holmes. Una novela muy entretenida y que se lee de tirón.
Carmen Moreno, autora del libro, recoge el guante del desafío que supone manejar a un personaje que aparece en gran cantidad de libros y adaptaciones, y lo supera con creces en Sherlock Holmes y Las Sombras de Whitechapel, con una combinación perfecta entre peso narrativo, cantidad de personajes, ingeniosos diálogos y avance de la trama principal. Sin lugar a dudas, un libro de lo más adictivo que gustará a todo tipo de lectores. Quedaréis atrapados entre sus páginas hasta cerrar la investigación del infame asesino Jack El Destripador. Reseña completa: https://laestanteriadecho.blogspot.co...
Un pastiche más. Y no precisamente de los mejores. Lo leí sin esperar nada, como he leído tantos otros, pero acabé con la sensación de haber perdido miserablemente mi tiempo y mi dinero, y encima cabreada, porque es imperdonable que una licenciada en Filología Hispánica cometa tantas faltas de ortografía, coloque las comas incorrectamente y se coma letras en las palabras. ¿Es que no revisó lo escrito antes de enviarlo a imprimir? ¿O pensó que por ser filóloga no podía a cometer errores? Esto se puede perdonar en un inexperto aficionado a escribir fics, pero en alguien que publica para vender y que encima es filóloga, ni hablar.
Me encontré con este pastiche que tenia muy buena pinta, imagina esta premisa : Sherlock Holmes investigando y persiguiendo a Jack el destripador, suena fabuloso. Solo que ya a la hora de llevarlo a cabo no estuvo a la altura, siento que le falto y sobre todo que yo esperaba, aunque ya sabíamos como debía terminar, un final espectacular o por lo menos una teoría de quien fue Jack que nos hiciera dudar un poco, en fin que pudo haber sido mucho mucho mejor. Fuera de eso y los errores ortográficos es entretenida la historia para pasar el rato.
2,5☆ La premisa me gusto mucho, sobre todo el que el escritor sea parte de la historia. Tenía todo para ser buenísimo, pero, y aunque las compariosiones son odiosas, no es nuestros queridos Sherlock y Watson de SACD. 🙄🧐