Escribir con el cuerpo. Habitar la página con el revés de la piel, carne desgastada en el acto del parto o muerte inconclusa.
Así, gimiendo con la fuerza de quien se niega a reducirse al papel de "hembra-herida-inteligente", María Auxiliadora Alvarez (Caracas 1956 / Egresada en Artes Plásticas) hace de la poesía espacio escenario para el destrozo, el sometimiento, el desgarramiento que le permite mostrar -como dice Luis Alberto Crespo- "el esqueleto de afuera".
Se sirve también para ello de la palabra desnuda, palabras abismos que pronuncian sólo lo terrible, lo miserablemente hermoso.
CUERPO - Mención de Honor de la Bienal de Poesía Miguel Otero Sivla / 1982 - se convierte entonces en un discurso poético femenino -quizá el primero- que se hace eco de la voz de Antonin Artaud, voz hambrienta que envuelve lo descarnado, el hueco negro.
CUERPO es un texto escrito e nfemenini, sudado en la experiencia de llevar alimento dentro. Texto expuesto, abierto ante todos como prueba -volvemos a Crespo- de una poesía única entre nosotros.
en verdad he leído el poemario “Inmóvil” y no cuerpo PERO “inmóvil” no está en goodreads y no quiero que me deje de sumar 1 punto en el reto de lectura . Punch
la contra empieza así: “Escribir con el cuerpo. Habitar la página con el revés de la piel, carne desgastada en el acto del parto o muerte inconclusa”. es así como se muestra la voz que María Auxiliadora Álvarez usa en Cuerpo, una voz que se niega a ser solo una hembra y a ser solo una herida. es impresionante pensar que esta fue su primera publicación porque es un libro, me atrevería a decir, perfecto.
este poemario es golpe, tras golpe, tras golpe. descarnado, directo. ancladao en el cuerpo propio, pero llegando mucho más allá: un grito, una protesta contra la violencia que reciben las mujeres durante y después del embarazo y el parto. no es solo su historia, es una denuncia por las situaciones que viven las mujeres sin privilegios en los hospitales públicos.
así la voz poética se planta ante ser solo la que engendra, solo un recipiente inanimado. tiene rabia, tiene ira, puede desear, enfrentarse, gritar. puede ser más que cuerpo.
maría auxiliadora escribió “usted no conoce el río” y yo no volví a ser la misma.
ella me abre las piernas desde el piso trata de ascender y no la dejo que ahí no hay nada se cerró la puerta se acabó la casa ella quiere devolverse por las tardes se me para entre los pies calva y caliente y no entiende que la aparto que esa puerta se acabó que no se puede entrar ya ni salir ni decidirla que ya basta de quirófano y cabeza por las tardes amorosas y sangrientas y ella tiene miedo y quiere hundirse en el útero de nuevo en la noche y la comida en su cuarto pegajoso entre mis piernas y no la dejo que ahí no hay nada se cerró la tarde para la cabeza no hay sangre ni cuchillo que la conduzca ni boca de perro que la defienda
"mamá es un animal negro / manso / extenso [...] mamá es un animal quieto / amarrado / hinchado / habitual / muerto"
La corporeidad que explora María Auxiliadora en este poemario es de una fuerza muy viva. Viva, palpitante, atroz a ratos, abierta siempre. Un poemario latente.