De esos que por fin me atreví a leer. Este libro fue recomendado por una persona que sabía del dolor físico que me perseguía desde hace años: "Te va a gustar". Hoy puedo entender que lo que quería decir es: "Te vas a sentir acompañada". Cuando enfermas, te encuentras con un duelo del que no hay salida. Tantos años buscando un diagnóstico y escuchar que mi dolor era un invento de mi cabeza me hace estar, justo hoy, en esa etapa de cualquier pérdida a la que las Psicólogas le decimos Negación: todavía no me lo creo. Y luego Sergio Loo invita a entenderlo: "Ésta es la historia de mi enfermedad. Apropiación del enemigo. Acogimiento. Ésta es mi historia estando enfermo: soy un enfermo." Y viene la parte entretenida, esa que le cuento a mi terapeuta que me está costando y que no tenía palabras para saber expresar hasta que las leí en este libro, que es hermosamente desgarrador, lo que lees y lo que ves: "La felicidad es una sintaxis convexa, positiva: voy a estar bien, me repito una vez cada ocho horas después de los alimentos." Una historia, un poemario, doloroso y precioso en todita su extensión.
No sé lo que acabo de leer, pero tiene una belleza dolorosa, un sentimiento palpable, una madurez loable.
Ya me había sucedido antes cuando leí "House" del mismo autor, pero aquí Loo me recalca que su autenticidad es liberadora, que se puede hacer de la enfermedad un cúmulo de palabras que duelen tanto que parecen que no sanarán jamás, y de la vida... algo muy similar.
Desgarrador. Así de fácil es describirlo. Podemos considerarlo un poemario, que quizá lo es, o un diario sin fechas, un diccionario sin explicaciones, o una novela. Muchas veces no importa saber qué se lee.
Por cierto, está bien bonita la edición del libro.
“Pudiera ser que el lenguaje fuera una enfermedad para el silencio, manchitas que carcomen la espesura del blanco. La muerte como un silencio conciliador. La enfermedad, una pequeña tregua.”
“Los cirujanos saben cómo funciona mi cuerpo, no lo que quiere”.
Escuché de Sergio Loo en Youtube, cuando supe que el libro tenía en el título las palabras "Cuerpo Enfermo" no pude no quererlo leer, porque ustedes no saben, pero desde que leí el "cuerpo utópico" de Foucalt me traumé y ahora me la vivo pensando en la inconsiencia de nuestro propio cuerpo, ya que, uno solo sabe que existe cuando duele, ese lunar en la espalda no se percibe, hasta que es cáncer de piel y así ... etc ... !En fin! que este libro no decepcionó !Es bellísimo! lo lees de una porque es cortitito pero también es super emotivo.
Operación al cuerpo enfermo es un libro postumo porque Sergio murió debido a un tumor cancerígeno en la pierna y este libro lo escribe mientras vive este proceso, entonces nos cuenta como lo diagnostican, que piensa y que siente al respecto mientras intercala esta reflexión con otras historias familiares y de pareja, terminas un poco con el corazón roto porque es muy muy emotivo, pero de verdad que no se van a decepcionar de leerlo.
La obra de Sergio se considera poesía, pero de esta poesía contemporánea, o sea, no van a encontrar rimas y demás, pero si van a encontrar una escritura contundente y poderosa que los va a descolocar, más si padecen una enfermedad, si tienen un ser querido enfermo o atraviesan un duelo recientemente.
Pienso que Sergio Loo debería ser mucho más promocionado, aunque sus libros estan escasos sí son consegibles y al menos un par de ellos estan en poesiamexa, incluído este, que por cierto, su primera edición fue por editorial Acapulco y esta bien bien bonito.
!Y bueno! ojalá le hicieran tantos homenajes como le hacen a Arana !Ya suelténlo porque le hacen daño! jejeje
«esta es la operación al cuerpo enfermo: la transfusión de mi voz a tu carne roja»
Este es uno de esos libros que desde que los abres sabes que vas a leer algo único. No es una novela, no es un libro de poesía, tampoco un diario o un cuaderno de notas, ni siquiera un manual de medicina, pero consigue serlo todo a la vez y que le siente fenomenal al texto. Es corporal y visceral, alucinatorio por momentos. En definitiva diría que ha sido una de las lecturas más especiales que he podido hacer este año, si no en mi vida.
«No me quiere mi cuerpo. Me está saboteando mediante su propia deformación. Poluciona adentro de mí y en mi contra»
A hospital, sudor y tristeza, a eso huele este poemario/diario/novela. Voy a necesitar un poco de espacio para procesar el sentimiento de profundo colapso que me generó tanto su forma fragmentada —casi como si la forma del lenguaje se correspondiera con la nueva forma que el cuerpo se ve forzado a adquirir—, como la belleza cruenta con la que aborda temas como la homosexualidad, el abuso, la enfermedad, la depresión y la desintegración de la propia identidad. Sergio Loo se lanza hacia un lenguaje hecho de hueso, músculo y carne y, desde lo caótico, sensible y sencillamente poético, da testimonio de la fragilidad de la que estamos hechos, de las heridas que atraviesan, desgarran, deterioran, y de la relación entre nombrar-recordar-hacer realidad.
«[...] No nombrar para que el cáncer, el sida, la infección no vengan. Como si no estuviesen aquí, como si no fueran parte de la familia. Hace mucho que no escucho a mi padre decir mi nombre»
El mejor libro de poesía mexicana de este siglo. Crudo, real y visceral. Un recordatorio de que somos carne y órgano que siempre está en descomposición.
Primera vez que leo a este autor. No sé si volvería a hacerlo, no porque me pareciera malo, al contrario, me gustó… pero me hizo sentir demasiado con esta lectura. Me pareció sumamente esquizofrénica con trastorno de personalidad múltiple. Siento la necesidad de volver a leerla y al mismo tiempo sé que no podría o por lo menos no en lo inmediato. Me generó náuseas, ansiedad, inquietud y hasta asco en ciertas partes.
Son complejas las curvas del camino de la enfermedad, sobretodo porque a diferencia de las que hay en las carreteras, éstas no tienen señalamientos. Por más que uno se esfuerce en manejar con precaución e incluso pararse a preguntar o informarse sobre el camino, no parece haber respuestas… la curva que viene siempre es una sorpresa.
Me queda de tarea leer un poco sobre el autor, leer reseñas de libro… y ya con menos ansiedad y dolor… releerlo.
Wow, la pluma de Loo fluye tan constante y con tanto significado que al final necesitas un momento para procesar lo que leíste. Un proceso quirúrgico para extirpar un mal, contándonos cómo ha sido su vida los últimos momentos en que lo escribe, y recordando su infancia, con un padre abusivo, que incluso al borde la muerte sigue dándole repele por ser homosexual. Una lectura que si bien es muy fácil, es proporcionalmente dolorosa, atravesando altibajos de la vida del autor, dejándonos entrar en su cuerpo marchito, conociendo sus debilidades y a quienes lo hacen ser fuerte para seguir adelante. Este poemario escrito en prosa es un MUST, si te gusta la poesía, eres fan de las figuras retóricas, o simplemente quieres alejarte de la realidad un rato y meterte en la carne y hueso del autor.
Razón por al que padezco cáncer: a) Por mi madre. Ella padeció cáncer cérvicouterino, que según los doctores no tiene relación con el cáncer que me habita alegremente, pero ella piensa que sí, que sí tiene que ver, que ella es la culpable. b) Mala suerte, dice mi hermano, y me pregunta si traigo un cigarro que el pueda regalar. c) Por mi madre, de nuevo. Ella piensa que al comida enlatada, el recalentado en microondas, los conservadores de todo lo que me dio cuando niño; el precio de al comida práctica que a cucharaditas le dio a sus hijos. d) Según yo, por mi padre. El siempre encuentra al forma
Surreal y muy abstracto. Me recordó mucho a A de Amor de David Levithan, por cómo está narrado, solo que este mucho más adulto y menos meloso jaja.
Solo siento que de varias historias, reales o no, únicamente se cierra una. O tal vez solo sea que no me gusta la incertidumbre y lo inconcluso de los finales abiertos.
De cualquier modo, se aprecian las narrativas que contienen homoerotismo y vih.
Este es un o de los mejores libros de poesía que he leído. Dios mío. Es increíble su uso del espacio en la hoja. El uso del tema médico es explotado de forma tan excelente que por momentos sentí que Sergio Loo agotó toda la poesía que se puede hacer de la medicina. Es poesía es muy quirúrgica, jejeje.
Reading Challenge 2021: 42. El libro más corto (por páginas) en tu lista TBR.
Tengo la misma sensación que cuando termine de ver Evangelion: No sé si alcance a entender del todo el concepto pero puedo afirmar que me hizo sentir muy triste/deprimida y que fue una experiencia rara pero buena
Un libro que me tocó de muchas maneras. Primero por la experiencia de vida similar con la enfermedad y los diagnósticos médicos confusos. Luego por el lugar mágico que se le otorga a la palabra y al lenguaje. En general me pareció bellísimo aunque un poco flojo al final (lo cual es entendible pues es un libro póstumo).
De principio a fin, la operación, se siente, se huele, se escucha, se saborea... Loo, consiguió amasar un libro que se vale de la poesía para jugar con la narrativa y desentrañar la vida, ¿qué vida?, la del narrador, ¿quién es el narrador? La pregunta te persigue, no hay respuesta única, todas las operaciones a todos los cuerpos enfermos son distintas...
La edición española de Comisura es una de las mejores ediciones que he tocado en mi vida. Lo peor ha sido tener que terminar el libro, qué viaje más guay. Deja un poso en la mente que me durará mucho tiempo
Un romance imposible al interior de un cuerpo, una ficción cruel que endulza la espera por curarse (o morir), retazos de momentos y palabras desesperanzadoras mezcladas con revelaciones inconfesables y gestos de amor y odio profundos. Un libro bello y triste, afirmación de vida frente a la muerte.
Loo me robó algunas de las palabras que como homosexual y enfermo y del Estado de México que atraviesa la CDMX por horas en el camión quisiera poder haber construido.
Hay libros de los que no se vuelve. Lo empecé sin saber que era póstumo, pero casi que no hizo falta. Lo que sucede aquí con las palabras es algo que solo podría replicar en experiencia el cuerpo. No hay más. Todo lo que hay que decir ya lo dice el libro.
Un poemario para adentrarse en la enfermedad y quien la padece, en este caso, el cáncer como algo que invade al cuerpo hasta provocar un colapso en el sistema.