I et futuristisk bylandskab forsøger detektiven Carlos Clot at opklare tre spegede sager om en forsvunden pige, utroskab og en forfatters hovedperson som er stukket af fra hans manuskript.
Rafael Reig nació en Cangas de Onís (Asturias) en 1963, vivió en Colombia durante su infancia, y estudió Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Madrid. Dio clases de literatura en Nueva York, donde se doctoró, y en varias universidades norteamericanas. Es profesor de la escuela de creación literaria Hotel Kafka y colabora en diversas publicaciones, tanto en papel como digitales. Con Todo está perdonado ganó el VI Premio Tusquets Editores de Novela en 2010. Es autor de las novelas Sangre a borbotones (2002, Premio de la Crítica de Asturias), Esa oscura gente (1990), Autobiografía de Marilyn Monroe (1992), La fórmula Omega (1998), Guapa de cara (2004) y Hazañas del capitán Carpeto (2005) –algunas de ellas traducidas a varios idiomas–, del exitoso ensayo literario Manual de literatura para caníbales (2006) y de la recopilación de artículos Visto para sentencia (2008). Brillantísima pieza de cámara, Lo que no está escrito es un thriller psicológico en torno a los rencores en la relaciones de pareja, enmarcado en una naturaleza desasosegante, y una trama de terror hábilmente construida a partir de diferentes perspectivas que confirma la versatilidad y la maestría de su autor.
Nice quick read, enjoyable but for all the blurring of conventions that the author is at when it comes to genre; there's no such tricksiness when comes to gender. Lots of tired macho stereotypes and femme fatales that I was waiting to get undermined, but no. Knocked a star off for that limitation. If you can give that a pass and you like pulp fiction then this would be a good choice to get you through a week of bus journeys.
Tenía perdido este libro en mi estantería, comprado en una muy pretérita feria del libro, y empecé a leerlo como un divertimento entre cosas más serias.
Si uno acepta el juego que propone Reig, que es el de un argumento lleno de surrealismo, pude disfrutar mucho de lo que ofrece y esconde.
Es un libro de serie negra en el que el misterio es lo de menos, en el que deslumbra la creación de ambientes y que contiene un par de monólogos interiores del protagonista muy, pero que muy cargados de ideas sobre la vida, la madurez, y la ruina de los propios sueños.
Si no le doy 4 estrellas es porque su final es abrupto, precipitado, y, a mi gusto, mal resuelto.
Tenía muchas ganas de leer a este autor y sólo por eso lo he acabado aunque he tenido ganas de dejarlo en más de una ocasión. No me ha acabado de encajar su sentido del humor
Porque no me gusta dejar a medias los libros que empiezo, sino habría abandonado su lectura al poco de empezar. Mi rato de ocio se convirtió en penitencia el tiempo que ha durado este libro, que menos mal que es corto... Te presenta tres investigaciones simultáneas en un Madrid distópico en un futuro próximo donde la capital está inundada y sus calles son ahora canales. La premisa era interesante. Entiendo que, al explorar este tipo de mundos, esperas que se responda a la incógnita de por qué las cosas están como están. ¿Cómo se inundó Madrid?¿Por qué gobierna quien sustenta el poder? ¿Por qué existen ciertas cosas que no cuadran con el orden natural de este mundo? Pues no lo sabrás, porque cada capítulo es muy corto, de un par de páginas, mostrando escenas breves en el transcurso de la investigación, así que no da tiempo. Pero para lo que si da tiempo (y el autor se permite exceder el límite autoimpuesto de 2 páginas por capítulo) es para describir al detalle el cuerpo de los personajes femeninos, con extensas descripciones, comparaciones y metáforas, así como escenas sexuales frías y descritas como quien sólo se fija en lo más básico. No hay tiempo en hacer un buen cierre de la trama (lo mínimo que le pido a un libro), pero se permite un capítulo (de dos páginas, no nos vayamos a volver locos) en el cual hace una sátira sobre las enfermedades mentales y la gente discapacitada. Todo esto descrito por el estereotípico investigador con fedora divorciado, que bebe, fuma y es un lobo solitario. El libro es una demostración de quien se dedica al estudio autodidacta de la anatomía femenina, cuya metodología y frecuencia no quiero saber. Un suplicio por el que he tenido que pasar a fin de cumplir mi propia imposición de terminar todo libro que empiece. Lo único bueno que ha tenido leerlo es el hecho de saber que el próximo libro que lea va a ser mejor.
Wow this is a wild ride, it’s a dark detective story with added alcohol, drugs, magicians and cowboys. I am not sure it made much sense but I couldn’t put it down and I liked the turn of phrase.
Acabo de terminarlo. He leído la nueva edición de bolsillo.
El hecho de que sea una nueva edición implica que podemos leer una presentación del propio autor quien, sorprendido por el éxito de su novela, trata de explicarnos y explicarse a sí mismo cómo se fraguó algo que comenzó como una broma literaria y ha terminado siendo el inicio de una peculiar saga de novela negra: tres títulos lleva publicado, a la fecha de este texto, sobre el detective Carlos (o Charlie) Clot.
Sangre a borbotones es, por así decirlo, un esperpento futurista. Un Blade Runner castizo, salvando las distancias.
España, invadida por los EE.UU. porque en unas elecciones había ganado el Partido Comunista; en Madrid, la Castellana es un gran canal navegable, como muchas grandes avenidas de la capital; hay muelle, donde los matones llevan a sus víctimas a descerrajarles tiros en la nuca; por donde se puede caminar, no hay coches, sino bicicletas. Charlie Clot lleva una Orbea miserable. Etc.
Y una alucinación futurible: Telefónica está metida en un oscuro asunto de financiación de un experimento genético al margen de la ley.
La obra es un intento más literario que de género. Es una novela negra atípica, en la que las pesquisas para llegar a la solución de algún dilema no existen: Clot supone una solución porque sí, por las buenas. En esto falta andamiaje. Pero sólo por esto. Y no lo critico, porque podría extenderme en varios ejemplos de clásicos de la novela negra que pecan de esto, y sin embargo...
Este pecado venial quizás se explique porque Rafael Reig no es un escritor de género, sino algo más. O un escritor a secas; un simple escritor metido a novelista de género negro futurista, ahí, rizando el rizo, con un par.
El resultado es mucha frescura y mucha literatura. Habilidad en los ambientes (que es la base de la novela negra), mucha ironía, algo que llamaría neocasticismo, el difícil logro de expresar la decadencia futurista, un fondo cultural que mezcla lo pulp con lo erudito y, sobre todo, la sensación de estar leyendo mucho más de lo que está escrito.
Y unas gotas de Eduardo Mendoza, pero esta vez en Madrid.
Readers of Jasper Fforde's Nursery Crime series will find much that is familiar in Rafael Reig's Blood on the Saddle. Based in a Spain where petroleum has run out and the Americans invaded, there are broken families and escaped literary characters from books. There's a company that appears to dominate the economic skyline by owning the patent on virtually every genetic modification around. There is some sad, sad, shagging. There's alcoholism, and there's some sparkling humour. This is a rather peculiar novel, not entirely crime fiction, and not quite social criticism, and not quite science fiction. The detective is a man named Clot (why Clot? I didn't quite figure that out.) is the usual laconic PI, a loner. He appears to solve crimes entirely by accident, but hey, however you do it, it's good, right? There's a novel (also called Blood on the Saddle) which cannot be finished until Clot recovers a character who has leapt right out of the pages of the book and escaped: the author is collapsing with alcohol poisoning. It's all heady and surreal and ironic, and doesn't lose much in translation. Neat stuff.
a real hoot, madrid after oil, everybody rides bicycles and the ship channel from valencia at ends atocha. plus a nice little mass murder mystery and genetic engineer gone wrong. good translation of a lark. lots of angst and booze.
clashing genres, a light and irreverent touch, i didn't have a clue what was going on, and the characters were forgettable. "Gun, with Occasional Music" by Johnathan Lethem is a less ambitious and more successful attempt at this genre mixing. Still, it was often jaunty and witty.