El gran intelectual francés Franz-Olivier Giesbert invita a la sorpresa y la reflexión abogando por la defensa de los derechos de los animales, domésticos o salvajes, en este libro que es un desafío a la inteligencia. « No descendemos del gusano, ni del pez, ni del tetrápodo, ni del cerdo, ni del mono, somos todos ellos a la vez, como lo indican nuestros cromosomas. Las cosas nos han salido mejor que a los demás, eso es todo. Tanto, que nos hemos convertido en un caso de la única especie animal, junto con la rata topo, que exterminad a sus propios individuos .» Franz-Olivier Giesbert Tras pasar toda su vida acumulando vivencias, anécdotas, reflexiones y lecturas sobre el tema, Franz-Olivier Giesbert alza su voz para exigir humanidad para los animales, de quienes nos brinda un sorprendente retrato, un recorrido histórico de nuestra relación con ellos y una inolvidable iniciación en su inteligencia, al tiempo que un informe estremecedor sobre el modo en que son sacrificados industrialmente. En las páginas de Un animal es una persona conviven una cabra psicoanalista, un lucio vengativo, Jacques Derrida, un gato brutalmente mutilado que desencadena un movimiento de protesta felino, además de los sabios cerdos y las poco populares arañas. Una historia única sobre los seres vivos destinada a cambiar o a reafirmar radicalmente nuestra perspectiva. « Los animales son hermanos nuestros; vamos a tener que darles otro trato. Nada podrá detener esta revolución de la mentalidad que ya está en marcha .» Reseñ «Estoy leyendo Un animal es una persona y me parece BRILLANTE.» Luna Miguel «Giesbert es muy persuasivo. Su pluma es inteligente, nada integrista. Una declaración de amor a los animales.» Saïd Mahrane, Le Point «Agitador de ideas, poseedor de un talento innegable, Franz-OlivierGiesbert toma la delantera en la lucha por los derechos de los animales.» Astrid de Larminat, Le Figaro Littéraire «Me ha encantado. Existe un gran público para este libro, todos los que estamos horrorizados con el maltrato de los animales en pleno siglo XXI.» interligneover-blog.com «Señala hábilmente cuáles son los fallos imperdonables de nuestra sociedad.» Moustique «Un libro conmovedor.» La Nouvelle République «Este libro ilustra muy bien las contradicciones de los seres humanos.» Echos Verts
Porque soy defensor de los animales, creo que al ensayo le falta muuuuucho para ser solido y alcanzar un nivel básico de reconocimiento. El autor expone muy bien sus argumentos morales y sentimentales; mas no hay una conexión de éstos con los datos duros o las citas. Hasta podrían ser temas centrales las incongruencias metafísicas que aborda, tanto cuando crítica algo o alguien, o en las que él mismo incurre. Para nada es malo, pero tenía muchísimo más potencial que el resultado final.
Resulta una lectura incómoda porque representa verdades que hemos omitido por comodidad colectiva, al final causa una "comezón mental" que te conduce a elegir entre esperar a que pase y continuar con tu existencia como lo has hecho o elegir iniciar cambios.
Lo leí lentamente para digerir lo, aún continuo en ese proceso
3,5/5 c’était intéressant et ça fait réfléchir « Auschwitz commence quand un homme voit un abattoir et se dit : ce ne sont que des animaux » cette phrase m’a marquée et les liens que l’auteur fait entre le nazisme et les abattoirs est un moyen qui nous permet à tous de mieux comprendre le réel problème.
Crudo pero necesario. El entendimiento de la separación casi inexistente entre el hombre y todo lo demás, es de aquellas pocas cuestiones que restablece la realidad en la que vivimos.
El título del libro es engañoso, lleva a creer que se hablará sobre la condición que hace que debamos considerar a los animales como personas. Al final termina elaborando sobre las experiencias personales del autor con animales y el funcionamiento de los mataderos. Todo con un tono bastante falta de respeto y beligerante, no es como me gusta ver que se discuta un tema así de importante. El insultar a personas por qué coman carne, no lo veo como lógico en pos de conseguir que dejen de comer. Al final de cuentas este es un libro que te hará no querer comer carne y que te sientas muy mal al respecto, no te ayudará a entender por qué deberíamos considerar a los animales como personas.
Cultura sobre cómo nosotros los carnívoros estamos ajenos por ignorancia a como son tratados en vida y en sus ultimos momentos, todos los animales q lleguen a las distintas mesas para su consumo. Deja una sensación de complicidad con todos aquellos que ven en los animales, sólo una fuente de saciar hambres. De igual manera, después de conocer algo sobre el inhumano trato hacia estas especies, nos invita a buscar otras opciones -por lo menos- menos bestiales para su sacrificio y/o crear leyes para ka protección de los animales. q por no contar con voz, su opinión y voto es usada para el lucro.
Libro fantástico, sumamente conmovedor, provoca profunda reflexión y altera la conciencia a favor de los animales seres sensibles igual que nosotros que no deseamos sufrir y si ser felices. En verdad hacemos lo mejor día a día en todas nuestras relaciones....? Gracias Giesbert y Alfaguara.
J'attendais beaucoup de ce livre, au moins qu'il soit au niveau de son titre, mais je suis un peu déçue. Franz-Olivier Giesbert (FOG) nous la joue Lamartine et Voltaire, 'would be vegetarians' (on aimerait bien mais on n'y arrive pas), étudie comme eux les pythagoréens (végétariens d'avant le milieu du XIXe siècle où le mot a été forgé) parce que c'est élégant philosophiquement, séduisant de compassion envers les bêtes, mais craque à chaque présentation sur la table d'une fricassée de perdreaux (Hitler typiquement pourtant déclaré végétarien par l'auteur), ou devant la très sportive pêche au brochet (scènes gore garanties). Le style est à l'avenant : élégant, érudit, les grands végétariens de l'histoire et de la littérature portés au pinacle, sauf Charles Patterson, décidément trop radical. Le radicalisme gâche nettement la digestion. Heureusement, FOG se récupère bien dans les avant-derniers chapitres, prenant courageusement à bras le corps pour le dénoncer, le problème de l'abattage rituel, notamment halal (le rite casher est minoritaire quoique tout aussi barbare), devenu routinier dans les abattoirs français, toléré alors qu'il est illégal au regard de la loi Gilardoni qui oblige à l'étourdissement avant saignée. FOG, qui lui, contrairement à ses confrères, troque ses mocassins à glands contre bottes et surbottes, usant de ses prestige et influence de journaliste pour entrer dans ces endroits dont tout le monde évite soigneusement de parler, va marcher dans la m.rde et le sang. Il faut que ça saigne, c'est meilleur (?) mais personne ne veut rien en savoir. Il pénètre donc dans le couloir de la mort et en revient épouvanté de ce qu'il y a vu et entendu. Il fustige la pleutrerie et la lâcheté des politiques, leur complaisance face à l'obscurantisme, la non application des lois de la République et de la laïcité dans ces lieux de non-droit que sont devenus les abattoirs. Et c'est courageux, très courageux. Ce sont même les meilleurs passage de son livre, le reste étant plutôt convenu. Trois étoiles, donc.
El título es sin duda lo mejor de este batiburrillo de razones sentimentales, morales y ecológicas (casi diríamos de sentido común) en defensa de los derechos de los animales. Para un neófito total, tiene cierto interés, sobre todo por las prácticas que describe de primera mano en los mataderos (esos lugares de los que nos gustaría olvidarnos). Quien necesite algo más de profundidad o de coherencia es mejor que busque en otra parte.
Nadine Lebrun Enfin, un livre pour la cause animale écrit par un "people", une figure qui a pignon sur médias. J'ai été agréablement surprise par les prises de position de Giesbert envers ceux qu'on appelle bêtement des... bêtes. Même si Franz-Olivier Giesbert avoue être un végétarien "à géométrie variable".
Du haut de la chaîne alimentaire, nous sacrifions les animaux sous prétexte qu'il nous faut bien manger et tester les médicaments et divers produits qui feront progresser notre humanité. Et pourtant, nous avons tous été témoins des capacités émotionnelles et de l'intelligence des animaux.
Est-ce la "bête" en nous qui nous pousse à voir en une vache, un cochon, une poule ou un poisson des machines à fournir de la viande, du lait ou des oeufs? "Son [celle de l'animal] existence même lui est déniée et sa désincarnation atteint u tel degré que les industriels parlent de moins en moins de viande, mais par exemple de "minerai" pour désigner la "matière animale" qui comme les objets inanimés, relève du "minéral". Tout lui a été enlevé, la dignité, bien sûr, mais aussi son animalité même."
La séquence de l'ADN de l'homme et du chimpanzé est identique à 99% et pourtant, l'animal n'a aucun statut juridique. Dingue, non? Combien sommes-nous à chérir un animal de compagnie et à fermer les yeux sur la souffrance que nous imposons au cheptel?
Qu'on le veuille ou non, les animaux font partie de notre famille et la façon dont nous les traitons révèle aussi notre façon de traiter l'humanité et l'environnement.
Un bouquin qui se lit vite et qui laisse dans votre âme des questions indélébiles...
El libro tiene frases muy buenas y capítulos muy buenos pero el autor no termina de convencerme porque hay muchas cosas en las que yo no coincido con èl como su visión sobre el vegetarianismo que a mi gustó me pareció bien mediocre.
Tiene capítulos muy duros donde describe la industria de la carne y como matan a los animales así que si son sensible a esos temas no se los recomiendo. Yo tuve que despertar a un amigo porque estaba a punto de llorar mientras leía las últimas 50 páginas.
Muy básico para quienes tienen ya lecturas referidas a la cuestión animal desde la ética, la bioética, la filosofía moral, la filosofía de la mente animal, etc. También para cualquiera que conozca las lecturas estrella sobre este tema, tipo Liberación animal de Peter Singer.
Eso sí, muy destacable la crítica al sacrificio kosher y halal, en especial por la información aportada acerca del procedimiento, los estudios que demuestran que se trata de incrementar la agonía del animal, y la crítica sin miedo a los integristas.
Du sentiment, de la vérité, des références sérieuses, un franc parler, de la sincérité. Découverte de FOG via cette lecture et j'ai beaucoup aimé. Tout en sachant que certains de ses propos peuvent être mal interprétés ou passer pour de la stigmatisation, il n'y en a aucunement, FOG dit ce qu'il a à dire, dénonce, l'ouvre et il y en a pour tout le monde. Ça fait du bien.
Me sorprendió bastante este libro, está lleno de información que muchos no sabemos de los animales. El autor nos enseña a valorar a estos pequeños hermanos que no tienen voz.