A nadie se le escapa que la de Los Enemigos es una de las trayectorias más fascinantes que haya producido el rock español. Empezaron como grupo de rock borrachín tan divertido como intrascendente, fueron creciendo y evolucionando disco a disco y terminaron siendo una de las bandas más importantes del país, con un sonido propio capaz de integrar de forma sorprendentemente coherente la tradición del rock urbano madrileño con las tendencias más vanguardistas del underground anglosajón y el rock alternativo de los 90. Todo ello sin el apoyo mediático o discográfico que otras bandas gozaron, sin ventas masivas, creciendo disco a disco como grupo de culto. Una historia que apetece leer, una historia que había que contar.
Los primeros en contarla han sido Kike Babas y Kike Turrón, dúo habitual del periodismo rockero patrio. Y como reza el título, lo hicieron combinando el relato de su pluma con el testimonio de los miembros del grupo. Y el resultado es tremendamente desigual. La parte de los autores es muy muy floja, muy de manual, ahora pasa esto y después esto otro. Fría, sucinta, contextualizando poco y mal y sin tirar de otras fuentes. Aburrida, plana y por momentos bastante mal escrita. Les he leído artículos y columnas bastante mejores, la verdad.
La parte de las entrevistas, en cambio, es lo que verdaderamente da valor al libro. La historia cobra otra vida contada por sus protagonistas. Todo es más divertido, emotivo y dinámico. Visto lo visto, hubiera sido mucho mejor ampliarla aún más y enfocar la obra como una especie de historia oral. Si a eso le unimos que se ha quedado bastante desactualizado (después de la edición del libro el grupo se ha separado y vuelto a juntar), solo cabe concluir que la biografía definitiva de Los Enemigos aún está por escribirse.
Como fan de Los enemigos he disfrutado con la información que se proporciona, aunque en general me ha dado la impresión de un libro excesivamente aséptico, pese a incluir fragmentos de conversaciones.