Tras el rotundo éxito de William Ospina con Pa’ que se acabe la vaina, Enrique Serrano escribe aquí su propia visión del pasado y el futuro del país desde una acera ideológica distinta y con un resultado igualmente notable. En medio de las negociaciones de paz y ante la evidencia de un sistema partidista incapaz de renovarse, Serrano demuestra que los grandes hitos de la historia colombiana desde los tiempos de la colonia están marcados por el fracaso, es decir, por la evidencia de un país fallido. Ni libro coyuntural, ni libro de historia, Nuestra Colombia fracasada de cada día es un ensayo con voluntad anticipatoria que solo podría escribirse con erudición absoluta sobre el pasado nacional. Enrique Serrano decidió soltarse a decir más de una verdad incómoda.
Enrique Serrano López is a writer. He is also a communicator and philosopher of the Javeriana, and professor and researcher of the Rosario. Winner, in 1996, of the Juan Rulfo prize awarded by Radio Francia Internacional.
Este libro me sorprendió, es un ensayo con unas ideas un tanto polémicas para algunos sobre Colombia y lo que significa ser colombiano, me sentí identificado y estoy de acuerdo con la mayor parte de los postulados, otros, sin embargo son tan diferentes a lo que me enseñaron que no estuve de acuerdo. Todos los colombianos deberían leer este libro, si bien no van a estar de acuerdo, si que es una forma diferente de ver nuestra nación y a nosotros mismos.
Este es un libro interesante y bien escrito, que sin embargo deja al lector insatisfecho. Pretende explicar por qué fracasa Colombia y concluye que se trata de un país donde la medianía, la mediocridad, es la suma aspiración, donde los grandes propósitos ni siquiera se formulan, muchos menos se alcanzan, donde el profundo conservatismo de la gran masa esteriliza los esfuerzos de los visionarios y las pasiones de los revolucionarios. Sin embargo el autor no dice en qué fracasa concretamente Colombia y de hecho expresa profunda simpatía por esa forma de ser colombiana, a la par que rechaza la visión de la escuela dominante de la historiografía colombiana, que es de vertiente marxista o al menos liberal.
La razón de la medianía nacional deriva, según el autor, de conversos recientes del judaísmo y el islam, que habrían venido al Nuevo Mundo para eludir los controles sociales de la Inquisición, por lo que una vez en estos territorios procuraron no llamar la atención y pasar de agache, como aquí decimos. Para explicar las diferencias culturales entre el interior y la costa colombiana, dice que se trató de dos oleadas distintas de colonizadores, separadas por al menos dos generaciones de asimilación en España. Esto puede ser verdad, pero el autor no da ninguna prueba de ello. El carácter de cristianos nuevos de origen andaluz lo infiere de ciertos apellidos corrientes entre nosotros, pero esto es apenas evidencia circunstancial.
Otro planteamiento polémico y sin embargo atractivo e interesante para este lector, es que, contrario a lo que dicen los "violentólogos" Colombia no es un país tradicionalmente violento, sino sólo desde de mediados del siglo XX. En particular la conquista en el territorio colombiano no fue violenta, no hubo guerras exterminadoras contra los indígenas como en México, Perú o Chile. Y no tuvimos realmente mestizaje cultural porque por la escasa cohesión cultural y política de los indígenas colombianos, ellos y su cultura fueron simplemente absorbidos por la población de origen español (indiana) sin mayor inconveniente.
Aunque el libro es interesante deja muchas dudas. Es un buen ejemplo del ensayo histórico, aunque le falta para ser historia.
Aunque el título es bastante engañoso (el mismo autor admitió en una reciente entrevista que fue un gancho publicitario), el contenido del libro fue una grata sorpresa, breve pero sustanciosa; un ameno recorrido por los mitos - y las realidades - del origen de la nación colombiana, y cómo éstos han forjado su forma de ser. A pesar de ser un ensayo, es un buen punto de partida para las personas que quieran ahondar en estos temas, para luego pasar a textos más densos o cientificamente rigurosos. Un punto en contra de la 3ra edición (mayo de 2016) son los constantes errores ortográficos, que sin embargo no opacan al libro en sí.
Edición: Después de pensarlo bastante, me parece que éste libro debería tener fuentes de las afirmaciones que se encuentran en su interior.
En general un libro bien escrito con muchos detalles interesantes sobre Colombia. Lo que más me sorprendió fue la influencia de los moros en Colombia, y hasta qué punto habían influenciado la cultura colombiana. Sin embargo, me parece que faltan muchos datos o estudios que respalden sus ideas, y hay muchos capítulos un poco aburridos que no son necesarios en el libro.
Escrito a modo de ensayo, lo cual hace una lectura fácil y amable, este libro va más allá de la idea de que Colombia es "un país de contradicciones", y hace un gratificante esfuerzo por encontrar la raíz de ese comportamiento paradójico. Para tal fin, el Profesor Serrano hace una exploración de la vocación trashumante heredada de los pueblos semitas conversos que eventualmente se asentaron en lo que tiempo después vino a llamarse Colombia. Por qué somos a la vez evasivos pero considerados violentos, de dónde sale el cliché del "deje así", y considerando el texto más reciente de William Ospina, por qué los colombianos somos turistas en nuestro propio país.
Ya he sabido de críticas por la falta de citas o de rigor académico, el mismo libro es consciente de su condición menospreciada de ensayo. Pero en lo poco que he tratado con el profesor, creería más bien que en su espíritu magistral busca abrirle las puertas y picarle la curiosidad a aquellos académicos (o legos) interesados en la idiosincrasia colombiana en escapar de los mitos fundacionales de la independencia, o los cansados argumentos galeanistas, y mirar más profundo en la historia. Este tipo de iniciativa es la marca de un buen maestro.
La propuesta de Enrique Serrano de encontrar las raíces de por qué somos así, abarca todo un recorrido histórico incluso antes de nuestra independencia. Hay que saber qué españoles y de qué parte vinieron a América. El origen de los apellidos, la fundación de los pueblos y las ciudades, incluso de la psique del colombiano y del matriarcado. Un libro que tiene una invitación prometedora sobre todo para las futuras generaciones.
Una reflexión incómoda y necesaria sobre las causas profundas del estancamiento colombiano.
Sinopsis: En ¿Por qué fracasa Colombia?, el filósofo y ensayista Enrique Serrano propone una lectura crítica del devenir histórico, político y cultural del país. A partir de una mirada reflexiva —más ética que coyuntural—, Serrano examina las fallas estructurales que han impedido la consolidación de un proyecto nacional sólido: debilidad institucional, desconfianza en la ley, fragmentación social y una relación ambigua con la autoridad y la responsabilidad colectiva.
Mis impresiones: Este libro no ofrece culpables fáciles ni recetas inmediatas. Su mayor virtud es obligar al lector a mirarse en el espejo. Serrano plantea que el fracaso colombiano no puede explicarse solo por la violencia, la corrupción o la desigualdad, sino por una cultura política que normaliza la transgresión, relativiza la legalidad y desconfía del Estado incluso cuando lo necesita. La escritura es clara, directa y provocadora. El autor interpela tanto a las élites como a la ciudadanía, señalando que sin una ética pública compartida y sin instituciones respetadas, cualquier reforma está condenada a la fragilidad. Es una obra que incomoda porque desplaza la responsabilidad del “sistema” hacia la conducta social y política de largo plazo.
Lo mejor: • La profundidad conceptual sin caer en tecnicismos innecesarios. • La crítica cultural como eje explicativo del fracaso institucional. • La valentía intelectual para cuestionar hábitos sociales normalizados. • Su utilidad para comprender debates actuales sobre gobernabilidad y legitimidad.
¿Y los peros? No es un libro optimista ni conciliador. Puede resultar duro para lectores que buscan explicaciones externas o soluciones rápidas. Sin embargo, esa dureza es coherente con su propósito: sacudir la complacencia y abrir un debate honesto sobre la responsabilidad colectiva.
Recomendado: ✔ Para lectores interesados en análisis político y filosófico de Colombia. ✔ Para líderes, académicos y decisores públicos que buscan comprender causas estructurales y no solo síntomas. ✔ Para quienes creen que el cambio institucional empieza por una transformación cultural y ética.
Como bien se recalca desde un principio, esto es un ensayo sobre el origen verdadero de la nación colombiana que marcó y explica su idiosincrasia actual. ¿Por qué somos como somos? ¿Por qué pensamos como lo hacemos? ¿Por qué no actuamos como debiéramos según el imaginario libertador que esperaríamos haber heredado del proceso de independencia? Enrique nos reitera con datos históricos y citas que la formación del colectivo colombiano no parte de ahí como muchos registros históricos dan a entender implícitamente, lo que lamentablemente se asimila de manera general y se acepta sin miramientos por una sociedad desinteresada por entender su propio pasado. La formación de la sociedad colombiana como la conocemos hoy se remonta a los colonos españoles y el tipo de vida que trajeron acá consigo, definiendo para siempre el destino de lo que más tarde sería la nación colombiana.
Cabe recordar, que al ser un ensayo, no está exento de postulaciones o perspectivas tal vez polémicas para algunos lectores. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el libro está especialmente dirigido a aquel público que ya tiene un mínimo conocimiento de los eventos históricos que terminaron por consolidar nuestra nación, y que quisiera tal vez revisar y analizar otra mirada sobre las razones detrás de nuestra idiosincrasia actual, y por qué eso explica, en parte, por qué Colombia pareciese nunca avanzar, y por consiguiente, fracasar en todos sus proyectos.
En cuanto a opinión, muchos de los aspectos abordados son valiosos para entender por qué el colombiano es como es, y por qué no se le puede comparar con otras naciones latinoamericanas que tuvieron un proceso independista similar. Por otro lado, claro que no me resuena el planteamiento sobre un tema concreto como lo es la propuesta que realiza Ernesto para declarar por qué no podemos acusar a Colombia como un nación violenta de siempre, y cómo no deberíamos cuestionarnos esto al haber otras naciones más sufridas. Entiendo que este no es el mensaje principal, pero siendo un tema tan relevante en nuestras vidas, para nuestro bienestar, desarrollo y consecuente progreso, creo que el tema no se abordó de la manera correcta, además de contener una opinión bastante controvertida.
Pero no por ello deja de ser un muy buen material para abarcar la historia desde otro punto de vista que pocos han hecho.
Para empezar hay que decir que de este libro me espera las típicas conclusiones que todo el mundo sabe de las causas y consecuencias de la violencia en el país, que la desigualdad, el empobrecimiento, la corrupción... pero no es nada de eso, trata de ver nuestras problemáticas y sus orígenes desde una época que muchas veces se ha dejado a un lado, se ha ignorado en la formación de lo que somos, en la época colonial, en la convivencia de las clases, en las formas de vivir, en la paz que se vivía. También es necesario resaltar que, estando de acuerdo o no con él, el escritor hace afirmaciones, que por la falta de crítica o de historiadores que se salgan de la nube y le lleguen a la gente, nunca habíamos escuchado, ni analizado, por lo que leerlas nos parecen polémicas, que van en contra del orden establecido o sin sentido, pero que en realidad tienen mucha verdad. Es un libro que nos hace ver la realidad colombiana, sus problemáticas, sus costumbres y su pasado desde otro punto de vista, haciéndonos reflexionar y moviendo el piso en el que creíamos estar parados. Lo único que puedo criticar es que en algunas ocasiones los análisis se quedaban en simples enunciados que no llevaban a la profundización y todo el libro quedó igual de explicado que en el resumen del último capítulo.
Este libro debe de estar en los proyectos literarios que tienen los colegios. Con una buena metodologia de estudio y de aprendizaje por parte de los profesores hacia los estudiantes es, una excelente herramienta para que, el estudiante salga con una idea más clara de la nación colombiana y llegar a la vida universitaria con una visión de nuestro proceso de desarrollo social. Tener bases para unos excelentes debates con los compañeros y comprender de una forma más fácil y clara lo que hoy llamamos el territorio colombiano. Adicional, es importante libros que generen ansías e interese por parte de los estudiantes y de esta manera incentivar la lectura que tanto hace falta en este hermoso país.
3,4/5,0 El libro cuentan con un título muy grande más sin embargo se queda corto para todo el desarrollo del libro, aunque explicitamente no se dan las razones por las que fracasa colombia, si se puede inferir. El libro nos da un repaso histórico de cómo se formó la idiosincrasia colombiana y de cómo le tememos a conocer nuestro pasado, como nos hemos quedado atrás de los demás países al no encontrar algo distintivo de nosotros, no tener una especialización en un producto que nos haga destacar en la economía. Se nos plantea como la historia de nuestro pasado ha repercutido en nuestro presente.
Es muy buen libro, sin embargo aunque no responde claramente a su pregunta inicial (de hecho el autor menciona que el libro no pretende responder a la pregunta de por qué fracasa colombia) le cambiaría el título a: ¿quienes son los Colombianos? Porque es básicamente la gran pregunta que si desarrolla el autor durante todo el libro.
Es un libro para quizás romper algunos paradigmas históricos que nos han infundado en las clases de historia de colombia y están ahí para creer o no. En conclusión, es un libro sumamente interesante que todo colombiano debería leer.
Me encantó este libro. Explica muchas de las "colombianadas" a partir de nuestro origen Andaluz y de todos aquellos que tuvieron que huir de la Santa y Sagradisima Iglesia Católica (...). Nuestra resistencia a la independencia de Bolívar, la guerra de los Mil Días, el "hagámonos pasito", las preferencias románticas, la "mujer de casa", el "hombre de bien". Muy esclarecedor y contado en un tono absolutamente sabroso.
Un ensayo pobre en evidencia y rico en subjetividad y grandilocuencia. Una gran desilusión - me esperaba un análisis concienzudo y lo que este libro hace es contar un poco de historia, pasando por las FARC de puntillas y sin rozar siquiera el problema de la desigualdad brutal en el país. Además, el autor deja en los últimos capítulos un tufillo de derecha rancia y de machismo que deja muy mal sabor de boca.
Se presentan unos conceptos muy interesantes de la colombianidad. Se resaltan hipótesis coherentes, pero se queda sin profundidad. Un ensayo o grupo de ensayos no puede subestimarse como una seria de ideas sueltas sin argumentación, como ocurre en este libro.
Mis sensaciones con respecto a este libro, interesante lo de los judíos y los musulmanes, el concepto de la provisionalidad, matriarcado, la población indígena y el río magdalena. Por más ensayo que sea, durante la lectura del libro me hicieron falta las fuentes.
No comparto en absoluto la visión conservadora y pesimista del autor respecto al pueblo Colombiano. Si eres un lector considero importante leer este libro pero además leer algún otro que tenga otro punto de vista para formar una opinión más crítica y no solo quedarse con un lado de la historia.
El autor hace afirmaciones arriesgadas y que, en ocasiones, parecen alejarse de la realidad. Por otro lado, se queda corto a la hora de hacerle honor a su titulo, pues no responde a la pregunta en ningún momento.
A partir del libro pude entender el origen de algunas de nuestras costumbres, entender mejor nuestra cultura y quitar algunos mitos adquiridos con el tiempo.
<<...hoy los ensayos son tachados de generalizaciones inaceptables y poco científicas>> que mejor descripción del libro q esta hecha por el mismo autor.
Normalmente cuando un libro me toca fibras, siempre espero varios días luego de terminar de leerlo para dejar que decante la información, y poder con más calma escribir cuales fueron sus aportes. Sin embargo con este esperé porque quería saber luego de varias semanas que tipo de información recordaba y me había quedado en la cabeza, ..., y bueno, puedo decir que no mucha.
Tal y como el autor lo dice en las conclusiones me parece un ensayo con poco fundamento.
I think the author presents a provocative book with novel and audacious statements about the origin of the Colombian mindset. However, more than a presentation of the causes of the Colombian failures, the author comes up with a very subjective socio-psychologic description of our character which in my opinion missed the main point of the book. The book depicts a Colombian profile of a person that in my opinion is not very different from others in different countries. Finally, I still think the book is worthwhile reading.