Qué no se ha dicho, escrito, cantado sobre esta mujer que fue alternativamente criticada, adulada, abrumada, enaltecida, y de quien la leyenda no ha conservado hasta nuestros días más que la imagen encantadora y grácil de una mujer-niña.Seductora, por cierto, Josefina lo fue debido a su soberana soltura, su elegancia y su extremado refinamiento, pero cuán superior se revela la que se transformó en emperatriz por gracia de Napoleón Bonaparte, esa dama sin la cual el emperador no habría sido lo que fue. He aquí, por fin, en la pluma de Bernard Chevallier, un análisis objetivo de esta cautivante personalidad, a quien la historia, largo tiempo ciega, aún no le había hecho justicia.Una vez pasados los años revolucionarios, lo que nos ha quedado de su correspondencia y el testimonio de sus allegados más fieles revelan no sólo a una esposa profundamente apegada al emperador, madre y abuela atenta, sino también a una mujer de buen corazón, compasiva, siempre bien dispuesta para con sus amigos y los que recurrían a ella. Un espíritu distinguido, abierto a las artes y la cultura, famoso por su afición a la botánica, cuya ciencia ella contribuyó a difundir en Francia con discernimiento y autoridad.Una mujer de mente perspicaz y lúcida que enfrentó con igual dignidad los mayores honores y las pruebas más crueles. íUna gran dama, en verdad!
Es una de las mejores biografías que he leído aunque tampoco he leído más de 10. Es un libro para mí excepcional, particularmente la época imperial de Francia es mi favorita y Chevallier que fue director del hermoso castillo de la Malmaison de París relata su vida y desgracia a lo largo de su bien lograda biografía. En mi opinión es un ejemplo de cómo hacer una biografía pues el autor tiene un grado de penetración a la intimidad de Josefina muy encantador, considero que las biografías deben ser necesariamente íntimas y un poco subjetivas, pues este relato es como el de una novela y está muy bien adornado con frases y fragmentos de cartas de distintos personajes de la época: Napoleón, Hortensia, Murat, entre otros personajes. También se ocupa de la parte financiera y del interés por la botánica de la emperatriz tan necesario de contar en esta biografía. En resumen una manera muy íntima y realista de conocer a la primera emperatriz de Francia.
Muy interesante biografía que cubre aspectos financieros, culturales y familiares de la vida de Josefina. Sin desligarla por completo de Napoleón, una pieza crucial en su vida y que la trae a nuestro interés hoy, el biógrafo tiene infinito cuidado en mostrarnos a la mujer más allá de la emperatriz en sus múltiples facetas. Lectura fácil, rica y entretenida. Debo notar que no tiene citas ni bibliografía, pero trae una extensa y detallada cronología.