Emociona. Emociona leer a una mujer que luchó por los derechos de las mujeres españolas a comienzos del siglo XX. Emociona ver cuánto han cambiado las cosas desde entonces, y a la vez qué poco. Emociona imaginar cómo habría evolucionado el movimiento en manos de mujeres luchadoras y muy conocedoras de la realidad femenina como Nelken de no haber sufrido una dictadura de 40 años y el consiguiente retroceso en materia igualitaria. Emociona pensar que si largo ha sido el camino recorrido, aún queda mucho por recorrer.