La visión integradora y dinámica de la arquitectura explica la extraordinaria vigencia de este libro. Eduardo Sacriste, uno de los grandes maestros de la arquitectura argentina, sorprende siempre por la agudeza penetrante de sus observaciones y la riqueza de la expericiencia que volcará en este texto, elaborado con lenguaje claro y directo.
Lo disfruté mucho. Es muy simple de leer, muy didáctico y tiene conceptos muy puntuales que nunca me voy a olvidar. Como por ejemplo que un dibujo, como una idea, tiene que estar siempre terminado, siempre estar en una fase a nivel dibujo general y así ir avanzando en etapas. No dedicarse al detalle de un sector e ir terminando de a pedacitos. Yo digo lo de la idea, no Sacriste, pero creo que tiene un paralelismo en un tipo de proceso de diseño. De una idea básica surge un todo y el proyecto va avanzando en nivel de detalle como una unidad, algo general inseparable de ese todo.