Sobrevivir
es una sabrosura de lectura. Mi niño interno amante de animales se la pasó muy bien escuchando datos varios sobre su comportamiento. Y, por supuesto, que algunos de ellos los compartiré en momentos random.
Aquí algunas de mis primeras impresiones.
¿Qué podemos aprender del comportamiento de los animales? ¿Son parecidos a nosotros los seres humanos?
Se me quedó clavada la idea, obviamente darwinista, que no estamos tan alejados de nuestros parientes, los animales, y no únicamente con los primates, pues, con todos, compartimos genética de una u otra manera.
El estrés no es únicamente algo que se le atribuye al ser humano. Y no solamente este, sino otras emociones. Pero, ¿qué hacen ellos en la naturaleza para contrarrestar estos sentimientos, sin las ayudas tecnológicas o científicas que tenemos nosotros?
Aprendimos luego de mucho tiempo que las sustancias que nos ayudarían a sobrellevar las dolencias o hasta curarnos están en la naturaleza. Y lo curioso es que los animales ya consumían estos antibióticos antes que nosotros.
La higiene es una parte fundamental de nuestra sociedad, pero para los animales este tema puede ser incluso decisivo para su supervivencia. Ellos han buscado la manera de limpiarse, incluso buscando aliados que los ayuden. También es curioso como algunas especies prefieren aparearse con otros que estén limpios, “presentables”, algo así como nosotros.
Otro tema interesante que rescaté fue la parte del descanso. Dormir se ha vuelto significativo para nosotros como especie, pero ¿qué hacen los animales que, por sus circunstancias, no pueden descansar lo que para nosotros sería lo suficiente?
Imagínate, las jirafas solamente pueden dormir siete minutos. ¡Siete!
El consejo de una jirafa: si no puedes dormir, actúa como si lo estuvieras; mantente completamente quieto. Esto puede reconfortante casi igual que dormir. Lo intenté, pero me quedé dormido de estar fingiendo. Recomendado.
Hablando de alimentación, también es curioso que la gula sea algo que únicamente el ser humano experimenta. En la naturaleza es muy difícil ver animales obesos pese a tener toda la comida disponible. En cambio, los animales que sí padecen de esto son los domésticos, y es por culpa del hombre.
Un tema en particular que me ha llamado la atención, y más últimamente donde he entrado en una etapa de acuariofilia principiante, son las anémonas. Es un animal extremadamente raro, una cosa de esas que parecen sacadas más de la ciencia ficción. La simbiosis que tienen es increíble.
Ya viniendo a tiempos actuales, donde es obvio que el progreso industrial del hombre terminaría por empapar a las demás especies, es fascinante cómo los animales se han ido adaptando a la ciudad y a nuestros productos de consumo. Ahora se alimentan de estos o los usan como parte de su ecosistema.
Y para finalizar: las conductas de los animales en sociedad. Cómo aprenden a comportarse, se jerarquizan y adaptan a sus necesidades como comunidad, hacen pactos de comportamiento que incluso se traspasan a nuevas generaciones. ¡Las hormigas viven el verdadero socialismo!
Como nota final, qué graciosas anécdotas sociales se ven al investigar a los monos babuinos. ¿Cómo es eso que perder el cabello es igual a perder el respeto de toda la manada? No muy lejano a nuestra sociedad.
Qué interesante lectura nos trae
Vitus B
. Sin duda recomendada para todos los curiosos de la naturaleza, sobre todo a quienes crecimos junto a Discovery Channel. Pero, en especial, a adolescentes o incluso niños que quieren saciar su curiosidad con el reino animal.