Florencia, 1556. Un brutal asesino apodado por el pueblo como Il Diavolo siembra el terror en la ciudad italiana. Sus víctimas, niñas de corta edad, son secuestradas y brutalmente asesinadas en las calles de la villa, sin que nadie parezca poder hacer nada para impedirlo. Para atraparle las autoridades del Gran Duque Cosme I recurren a un antiguo inquisidor, Salvatore Di Montivecci, un sagaz e instruido monje con experiencia en este tipo de casos. Pero las pesquisas del clérigo se toparan con una conspiración para derrocar al gobierno de la Serenisima República.