John Gribbin siempre me sorprende. Este libro es increíble. Verdaderamente debería de estar en la biblioteca de toda persona que ame a la ciencia, particularmente la cosmología. Este libro debería de estar en los estantes junto con Kip Thorne, Carl Sagan, Hawking, Dyson, Weintraub, entre otros.
Es una biografía, pero no se la debe de tomar a la ligera; el libro está escrito por un astrofísico, para curiosos en astrofísica. Sin embargo, por ejemplo, a diferencia del libro de Christophe Galfard, el cual usaba la imaginación para explicar estos conceptos, Gribbin lo hace para un público un poco más familiarizado con la jerga de astrófisica, en este libro se habla mucho de materia bariónica, del Campo de Higgs, de los fermiones, de los leptones, y de los bosones. Por tanto, para una persona que esté fascinada y familiarizada con este tipo de conceptos, sentirá que el libro es precisamente el más adecuado para comprender el origen del universo.
El libro como tal, trata de la biografía, y como toda biografía, también hace un hincapié tremendo a las condiciones que la física teórica ha propuesto para los próximos trillones de trillones de años, y es ahí donde expone los (relativamente últimos) avances de las teorías que junto con modelos de computadora darán la forma del universo en un futuro. Dedica un capítulo exclusivamente al final del universo, en donde se habla del Big Crunch, el Big Splat, y pues el modelo que utiliza la actual densidad crítica del universo en relación con la materia oscura fría.
Increíble libro que te hace divagar en el espacio e imaginar todos los posibles caminos que han dado origen a la vida, y a la vez te hace aterrizar haciéndote caer en cuenta de que toda la materia bariónica se va a extinguir, y que todo dejará de ser.