Antes de comenzar esta reseña, deberé acotar que es la misma con la que se presenta el libro aquí (aunque faltan unos párrafos más) e incluso la tapa que se muestra la realicé yo mismo. El diccionario es genial, me sirvió de guía para elaborar un proyecto que hice hace ya algunos años sobre la Simbología en el Arte, en realidad, es muy recomendable para todo aquel que quiera entrar en el profundo y profuso universo de los símbolos y los arquetipos.
Dejaré aquí la reseña completa que hice por aquel entonces.
El libro Simbolismo: Lenguaje Universal es un rico sumario de los símbolos más característicos de la tradición universal, y cuando hablamos de símbolo, este no puede ser más que universal, en el sentido más lato de la palabra, puesto que ha sido encunado, concebido, codificado y proporcionado por todas las civilizaciones existentes desde tiempos remotísimos y en una gran pluralidad de vertientes culturales, de hecho, ni siquiera podemos afirmar que se trata de una invención netamente intelectual, es decir, que tenga en tal o cual país o civilización un origen determinado, pues, ciertamente, el símbolo comprende más que un factor “intelectivo”, un factor “intuitivo”; de modo que pertenece más bien al ámbito humano por excelencia, ya que los símbolos encierran un
significado arquetípico interior que conduce a la sublimidad de la conciencia colectiva, tiene “la virtud de contener en unas cuantas líneas convencionales el pensamiento de distintas épocas y los sueños del genero humano. Enciende la imaginación y nos lleva al reino del pensamiento no verbal”. Este pensamiento no es el del yo individual; el símbolo no puede crearse artificialmente o inventarse por mor de una interpretación y capricho exclusivamente personales: trasciende lo individual para alcanzar lo universal y es innato en la vida del espíritu.
Bajo estas premisas universales la autora nos presenta los simbolismos esenciales de mayor connotación arquetípica, o por lo menos los símbolos más acuciantes dentro de la relación arquetipo-símbolo que han sido más remanidos en la tradición universal como son: el simbolismo del centro, el hogar, el umbral, el círculo, la cruz y el cuadrado, el árbol, las serpientes y dragones, así como otros animales, flores y frutos que han formado parte del entramado simbólico universal; asimismo dedica varios capítulos a los rituales que igualmente han permanecido dentro de estos mismos parámetros ecuménicos como son los ritos de iniciación, las festividades, los juegos y las
representaciones teatrales, sin dejar por fuera, claro está, los simbolismos de los números, el cuerpo y la indumentaria que no dejan de concentrar lo “misterioso” de losarquetipos. De modo que podría decirse que este es un libro quasi introductorio a su gran enciclopedia ilustrada de los símbolos tradicionales.