«Este libro es una trampa. Su astucia es el disfraz con el que se atrapan los diálogos marcados por un argot nuevo que habla del sexo, de las emociones o de la trivialidad. Su apuesta es un trabajo demoledor sobre el lenguaje para revelar o conseguir que confiese que la enigmática esencia de lo femenino no es un repliegue blindado. El vínculo entre las palabras que se cruzan y las palabras que fracturan el sentido común avanza en una búsqueda que explora las tinieblas del alma y teje, entonces, una ética y una poética de la sexualidad enhebrada en sus contradicciones, en los tropismos de la novela familiar y en los simulacros y tropiezos con los que la vida se hace pasar por vida. Este libro atrapa al cazador furtivo, al lector desprevenido, a las fantasías y a los prejuicios, los desarma y los recrea en el mismo acto que pone en evidencia las formas menos visibles de la ambigüedad y del deseo. ¿Vos me querés a mí? de Romina Paula es una novela sorprendente, un ensamble feliz de los recursos narrativos que construyen su trama, un conjunto de voces que se mueven con intuición, ternura, impiedad y una insobornable inteligencia en la reconstrucción de una historia. Y se propone como una interpelación a los nudos de la vida y de la creación literaria.»
Romina Paula nació en Buenos Aires en 1979. Es egresada de la Carrera de Dramaturgia de la EMAD. Como actriz se formó con Alejandro Catalán, Ricardo Bartís y Pompeyo Audivert y participó en las obras El Padre, con dirección de Pablo Ruiz, Darío tiene momentos de soledad, de Santiago Gobernori, La niña fría, con dirección de Daniel Veronese, La Pornografía y Los Demonios, de Gonzalo Martínez, El diván, de Michel Dydim y La Marea, de Mariano Pensotti. En cine trabajó en La punta del diablo de Marcelo Paván, Resfriada de Gonzalo Castro, en las películas El hombre robado,Todos mienten y Viola de Matías Piñeiro, en El Estudiante, de Santiago Mitre y en El día trajo la oscuridad. Recibió el Premio Sur a Revelación Femenina 2011 por su rol en El estudiante.
Realizó talleres de narrativa y clínica de obra con Juan Martini y Anna Kazumi Stahl. Como dramaturga y directora estrenó las obras Si te sigo, muero sobre textos de Héctor Viel Temperley y Algo de ruido hace, seleccionada para el VI Festival Internacional de Teatro de Buenos Aires. Su obra [chalet] obtuvo una mención en el Premio Germán Rozenmacher a la Nueva Dramaturgia 2007. En septiembre del 2007 dirigió la obra Ciego de Noche, de Darja Stocker, en el Ciclo de Nueva Dramaturgia organizado por el Instituto Goethe. En ese mismo año recibe el Premio Estímulo ‘S’ para la realización de su nueva obra.
En abril 2008 estrenó la obra Todos los miedos de Mariana Chaud en el C.C.R.Rojas en el marco del ciclo Decálogo – Indagación sobre los 10 Mandamientos.
En mayo de 2008 viaja a Berlin becada por el Instituto Goethe para participar de un Workshop dictado por Renee Pollesch en el marco del festival alemán Berliner Festspiele.
En 2008 la obra Algo de ruido hace, formó parte de la gira Itinerarte, realizando funciones en España en las ciudades de San Sebastián, Santander y Segovia. Fue invitada al Festival Porto Alegre em Scena y al Festival el Quinto Argentino de Teatro de la ciudad de Santa Fe. Esta obra también fue seleccionada para formar parte del programa Formación de Espectadores 2008, organizado por Ana Durán.
Publicó la novela ¿Vos me querés a mí?, el relato Autonomía en la antología Buenos Aires/ Escala 1:1,y la obra Algo de ruido hace en la antología Dramaturgias, en Editorial Entropía. Publicó el relato Si llegás a faltar un verano en la antología Mujeres Infieles en la Editorial Emecé y el relato Siesta en la antología alemana Asado Verbal de la editorial Wagenbach. Su segunda novela, Agosto, fue finalista del Premio Página/12 a la Nueva Novela y se publicó en septiembre de 2009, en Editorial Entropía. Su obra Fiktionland esta editada en el sello Fischerverlag en idioma alemán.
En febrero 2010 estrenó El tiempo todo entero, obra que escribió y dirige, sobre El Zoo de Cristal de Tennessee Williams, junto a la Compañía El Silencio. Este espectáculo se presentó en la ciudad de Girona, hizo temporada en el Theatre du Rond Point de Paris durante el mes de diciembre de 2011, formó parte del Festival Santiago a Mil en la ciudad de Santiago de Chile en enero de 2012 y del Festival de Nápoles en junio del mismo año. En enero de 2013 El tiempo todo entero giró por las ciudades de Aix en Provence, Arles, Pau, Girona, Tolouse, Montbeliard, Córcega, Montepellier y Girona.
Romina Paula recibió el Premio Florencio Sánchez a mejor obra argentina del 2010 por este texto.
En 2011 estrenó la obra Fiktionland que escribió junto al autor suizo Gerhard Meister en el Espacio Callejón, e hizo funciones en el festival suizo Auawirleben en la ciudad de Berna. En mayo de este año participó de la residencia para artistas del festival internacional Kunsten Festival de Arts en la ciudad de Bruselas.
En mayo del 2013 la Compañìa el Silencio estrenó su nuevo espectáculo, Fauna, en el Centro Cultural San Martin, haciendo una temporada de cinco semanas, reponiéndose luego en el Espacio Callejón.
En 2013 se editaron las obras Fauna, El tiempo todo entero y Algo de ruido hace por E
Cuando llevaba un tiempo viviendo en Buenos Aires, platicando con una amiga sobre hacer terapia, le dije que yo no era mucho de terapia, siempre acababa abandonando. Ella me dijo: "te estás perdiendo el mejor servicio que tenemos". Me pareció super gracioso, y un poco incrédula, me reí mientras compartíamos un mate (pre-pandemia, por supuesto) Este libro me parece un ejemplo buenísimo de eso que veo como algo muy porteño, (de Buenos Aires, capital argentina, aclaro para evitar confusiones): me refiero a eso de hablar y hablar, discutir temas varios, dar vueltas en una conversación que puede seguir de frente, sin ninguna conclusión. Yo amo a Romina Paula, y si quieren empezar a leerla yo recomendaría más Acá Todavía. Pero a mí me encanta esta combinación que hace en sus libros, mucho diálogo, muy coloquial, tiene algo muy informal que me gusta mucho, porque a momentos es como ver una peli. Y bueno, quizás es porque también hace cine y teatro, y eso se nota en todo lo que escribe. Perfecto para un día con frío, tomándome un mate, mientras espero empezar terapia.
Y es por esto que una representación realista de la oralidad no tiene que contarse entre los objetivos de la literatura.
Desde el vamos, ya sabemos que es imposible, que hay infinidad de componentes del habla con los que la escritura simplemente no puede lidiar; hay pausas con duraciones específicas, tonos de voz, cambios de ritmo, gestos sin nombre. Hasta Borges se declara derrotado y nos dice sobre cierta frase que “no hay que leerla, hay que oírla”.
Nuestro modesto arsenal de signos de puntuación no puede dar cuenta de todo lo que hace a la oralidad, y está bien así. Tampoco la literatura puede dar cuenta de la totalidad de un objeto, de una escena, de un personaje; tiene que conformarse con un puñado de detalles que le permitan al lector intuir todo lo demás. En ese salto está la esencia del arte literario, creo yo.
Así que: la representación de la oralidad tiene que ser creíble. Eso implica también la necesidad de un procedimiento. Los diálogos, pongamos por caso, tienen que estar escritos de una manera que suene bien, por más que sepamos que en la realidad nadie habla de esa manera. Es más: diría que tienen que ser creíbles, pero solo en segundo lugar. Lo primero es que sean legibles.
Ahora, también resta forzar la lengua escrita hasta el límite de sus posibilidades, para buscar un resultado, si no exactamente igual (esto como decía es una quimera), entonces lo más parecido posible al habla oral. En este caso, me parece, lo único que se consigue es la hipertrofia del procedimiento; en lugar de un texto más realista, uno que llama la atención innecesariamente sobre su propio artificio.
Romina Paula tiene sin dudas un buen oído; pero a mí, por lo menos, no me alcanza maravillarme con esa cualidad. Al contrario, incluso esta virtud me hace estar más atento a los errores y las exageraciones, y menos a lo que se supone que está ocurriendo en la novela. Un dato de color: no me acuerdo absolutamente nada de esta novela, que leí hace años; nada más que la forma en la que está escrita.
El primer capítulo creo que es lo mejor del libro y cualquier mujer que ronde los 30 se va a sentir tremendamente identificada. Por lo demás, una linda novela, con pequeñas joyitas dentro. Romina Paula sabe escribir y es un placer leerla. Ojalá hubiera tenido otras 100 hojas ;-)
Me gustó cómo está escrito y el primer capítulo es brillante.
Me sentí muy identificada con varios diálogos. Comienza con una pregunta que reaparece durante todo la novela de distintas formas: amor de pareja, de familia, de amigos.
La protagonista parece enredada en una crisis existencial de los veintitantos-treinta de clase media.
Sexualidad, éxito y muerte son algunos de los tópicos principales que se van desarrollando a lo largo del libro.
La mujer es vista desde tres generaciones: abuela, madre e hija.
"Los árboles mueren de pie y la piel se pudre puesta".
Una novela engañosa que se muestra inicialmente sencilla por el lenguaje de los capítulos dialogados, pero que sorprende al lector con lo poético, rítmico y sensorial de sus monólogos interiores. Femenina y feminista, es una novela cuyo mejor trabajo es el de recoger las formas de pensar el amor desde la visión de tres generaciones de mujeres en donde el lenguaje es la mejor herencia que tiene esta familia. El lenguaje y el "möglichkeit", es decir, la posibilidad de ser mujer hoy con todas las ventajas y desventajas que ello conlleva.
me gustó mucho más de lo que pensé!! Me encanta como todos los cuentos están conectados a través de la misma protagonista y es increíble lo mucho que me interpeló capaz todas las mujeres en nuestros early twenties somos iguales
Tiene momentos en los cuáles digo wow, literatura, todo se conecta y tiene sentido en esta existencia efímera... después no entiendo nada pero intuyo que hay algo, lo cual es todavía más importante para mí que creer que entiendo ese algo. Estructura del sentir amooor, diría mi amiga Abril. Certifico que coger es morir y esa pregunta me parece un titulazo, de lo demás no puedo decir mucho. Me gustó el uso constante de los infinitivos y las preguntas retóricas porque te dejan ahí suspendida. O capaz estoy leyendo mucha teoría francesa y me sugestioné. Recomiendo!!!!!
Me gusto muchísimo.. me encanto la forma en como esta escrito el libro y los temas de los que se habla. Sentí que estaba en la cabeza de la narradora pero que perfectamente yo pude haber tenido esos pensamientos. Me reí muchísimo sobre todo al principio y hubo un par de capítulos que subraye de principio a fin pero lo mas genial del libro en mi opinion es ese fantastico dialogo inicial.
La primera vez que lo leí, hace unos años, no me había enganchado mucho. Ahora lo disfruté un montón, me conecté de otro modo. Creo que los libros de Romina Paula se bancan mucho la relectura.
Un libro que cuestiona mucho, un poco oscuro en sus personajes. Te habla del amor, del sexo, del miedo, de la depresión, de lo que sueñas y anhelas en tus 20 y tantos. Personalmente me pareció un tanto melodramático y pueril las actitudes de unas chicas de esa edad. El primer capítulo, con su chispa un tanto exasperante, me hizo pensar que estaba con un diálogo de adolescentes.
Hay dudas existenciales válidas sobre todo cuando hablan de "pegarle a algo en la vida" hablando sobre el éxito. Y te expone que es relativo eso, porque te da dos razones de que significa pegarle a algo: es porque lograste hacer lo que soñabas? o porque eso te trajo éxito, dinero, etc?
También sobre los anhelos, sueños y temores de encontrar a alguien con quien pasar el resto de tus días, quien te quiera por como eres, aún con todo lo dark que puedas llegar a ser.
"Va alguien a quererme así? ¿Así de este modo? ¿Así a mi de este modo? ¿De esta manera o a mí?....
No es mi favorito de Romina Paula pero está bastante bien. Logra mostrar los diálogos internos (y externos) de cualquier mujer de clase media urbana entre los veintitantos y los treintipico. Condensa varias preguntas y reflexiones que muchas atravesamos sobre vínculos familiares, sexo afectivos, amistosos, profesionales, la vida en sí. Algunas charlas están re bien logradas, otros fragmentos abusan de las muletillas pero lo recomiendo.
leí el primer párrafo del capítulo que da nombre al libro y eventualmente lo tuve que comprar porque no podía dejar de pensar en eso. me gustó, me gustó mucho el fluir de la conciencia y la oralidad PERO yo estaba para que todo el libro fuera sobre 🫦 relaciones sexoafectivas🫦 (acá en la busqueda de un normal people argento) igual imaginate que Juan Martini te haga la sinopsis naaaaaa.
El libro no está mal pero no es para mí, no sé si lo volvería a leer, me costó entender como la protagonista va y vuelve de sus pensamientos y de las charlas y no pude empatizar con las cosas que le pasan a ella. Me gustó muchísimo Agosto así que me voy decepcionada :( no es para mí
Siento que, si bien me lo prestaron, el libro cayo en mis manos en el momento justo, entre la duda de la vida y la muerte. La sexualidad, la vejez y la soledad. Me gustó, novela breve y facil de leer. 😄
es esto para lo que una lee! no hay nada mejor que leer lo que siento, ver cómo otros pueden poner en palabras y ordenar lo que una siente y lo que la persigue! gracias ana, me encantó
Esta autora o este libro tiene muchas cosas para decir, pero la ejecución me deja dudas. Por un lado, da muchas vueltas, quizás pueda ser verosímil como alguien que se está descubriendo a sí misma a travez de los otros y su terapia. Destaco su humor y la influencia de Woody Allen, es como un personaje así pero en Buenos Aires. En algunos momentos creo que estuvo bueno el artificio de intentar escribir de la misma manera que hablamos, ya que es un desafío, pero en otros creo que cansa al lector.
Me gustó que incluyera monólogos con resignificación de palabras con ese ritmo propio de la neurosis, cansino y acelerado. Por momentos creo que sostuvo muy bien ese artificio de “la asociación libre” en otros, me resultó repetitivo lo que decía. Habían muchas imágenes que salían directamente de sus recuerdos y no aportaban nada al lector que no sabia un montón de detalles de su vida.
Por otro lado siento que la novela no se resuelve, que al principio es una protagonista que se plantea muchas dudas en especial sobre el querer y el compromiso. Dentro de la novela vamos explorando esas dudas con ella. Las partes donde más me impresioné eran donde exploraba la sexualidad, sus represiones y los episodios homosexuales de ella o sus amigos cercanos, me pareció ingenioso las conversaciones con la terapeuta, su resistencia y su propia represión. Por momentos sentí a los capitulo como estructuras separadas, como escenas aisladas de su vida entre diálogos cotidianos, escenas y pequeños ensayos monologuísticos para descubrirse, pero al unirlos, sentí que no funcionaba como un todo. Me dio la impresión que termina casi en el mismo punto donde empezó la novela.
Es Romina Paula. Es hablar con los personajes y es una oralidad que puede parecer impostada pero son todas charlas que te podrían haber sucedido. Una palabra más, una palabra menos. La trivialidad es lo que nos caracteriza, parecería decir este libro. Y en medio de toda esa trivialidad, la pregunta por el amor. En todos los libros de esta autora está esta pregunta, y en cada uno se responde de una manera diferente. Supongo que lo que no me gustó son aquellos capítulos que pecan de demasiado literarios, demasiado serios, que se alejan de la oralidad y las charlas y los problemas que te pasan cuando tenés veintipico. No porque estén mal escritos o porque sean irrelevantes, sino porque estilísticamente desencajan totalmente con el resto del texto.
Muy lindo para ser su ópera prima. A veces me pasaba que no sabía muy bien para donde quería ir pero tampoco era algo que me desagradaba. Algo que me fascina de Romina: la construcción de diálogos. Creo que debe ser la única escritora a la que le sienta bien este tipo de estructura. Es como si estuviera leyendo un audio transcripto o como si estuviera escupiendo todos los sentimientos a punto de explotar.
La incertidumbre que nos provoca el amor, siempre presente. Destaco el sentirme identificada con varios pasajes de la novela y esta frase que me quedó grabada: "¿Va a quererme alguien así? ¿Así de este modo? ¿Así a mí? ¿Así a mí de este modo? ¿De esta manera o a mí? Quiero decir: querer así por de esta manera o así como soy, como estoy siendo en este momento".
Me encanta el hecho de que escribe como pensamos, como hablamos, así con las palabras atolondradas, una encima de otra sin estar totalmente seguros adonde queremos llegar. Por momentos me costó seguirle el hilo, en un principio hasta pensé que eran todas historias sueltas pero me parece que presenta ideas interesantes y hay pedacitos con los que conecté un montón.
Una locura los diálogos, parecen desgrabados, y las partes "en prosa" llamativamente me gustaron mucho también. Todas mis estrellitas para este libro en agradecimiento por haberme demostrado que no soy misógina.
El primer capítulo me hizo reír porque es la definición misma de la neurosis. El resto tiene buenos momentos, pero Agosto me gustó más. Igual me gusta que Romina Paula tenga un estilo propio y bien marcado, que no se siente forzado.
"Y veo las señoras viejas que van en el tren o por la calle y me pregunto cuánto tiempo tardarán en vestirse, cuánto en abotonarse la camisa, si no tienen quién las ayude, y entonces me viene que todo este pelotudeo cultural de ver quién te gusta y quién no cuando sos joven no es otra cosa que el tema de la reproducción complicado a miles de grados; no es otra cosa que la misma frase que debo haber leído por primera vez hace tantos años ya, en el manual Kapelusz de ciencias naturales, sin saber, sin siquiera poder imaginar lo que me estaba siendo revelado: nacer, reproducirse y morir, esa es la cuestión. Y esas viejas saben que no esperan nada, saben que ya no esperan nada, porque no hay nada que esperar. Lo saben y así la vejez es una reverenda cagada, la ancianidad así es una reverenda cagada ergo la vida es una reverenda cagada y a mí nadie me preguntó, nadie me explicó las reglas del juego antes de empezar a batir los dados y acá estoy como una imbécil y me siento agresiva y alevosamente estafada y ¿a quién reclamárselo?"
“¿Vos me querés a mí? - No se puede tenerlo todo. Dejá que no voy a poder quererte mucho.” • Este libro es una interpelación a todos los nudos de la vida. Romina Paula genera diálogos casi en tiempo real no solo con ella misma sino con los mismos personajes donde se plantea todas sus dudas sobre el amor, la vida o por el simple hecho de algo que le transcurrió en el día. • Aquí todos van y vienen como en la vida misma, y, se origina una larga reflexión acerca de una joven que no quiere comprometerse con nada pero, a la vez, necesita hacerlo con todo. “¿Vos me querés a mí?” es de esos libros que exploran las tinieblas del alma que se evidencian entre la ambigüedad y los deseos de la sexualidad. . Escritura impecable (ya me sorprendió Romina Paula con Agosto) y la recomiendo.
Mi puntuación es esta porque no paré de sentirme identificada. Y cuando pasa eso, el libro nos gana. Siento que es un diario de vida, de un fragmento de vida. Unas semanas en las que la protagonista describe los acontecimientos más importantes/ interesantes, y entre ellos sus propias reflexiones; textos donde las palabras le salen así, rápido, en mi opinión, sin pensarlo dos veces, textos donde lnesia necesitaba liberarse. Abarca muchos temas, ninguno en profundidad, pero de igual manera, para nada mal abarcados; con charlas entre amistades y familiares, palabras del cotidiano que hacen sentir todo más cómodo y cerca.