"Aire", dije. Y abrí de par en par la ventana que da a las sierras. Por allí entraron barriletes y trompetas; suspiros, humo y chismes. Conseguí atrapar algunos. Otros se deshilacharon como banderas de viejas batallas.
"Cuentos", dije. Respiré profundo, sentí cómo el aire abría espacios nuevos en mi corazón y en mi casa.
"Cuentos de aire", pensé. Y me senté a escribir con la brisa de la tarde en el rostro.
Liliana Bodoc reúne en Silfos diez cuentos de aire: el tornado, el humo, los sueños, la música y los chismes invaden estas páginas. Los relatos despeinan, suspiran, enamoran y hacen volar al lector. La autora propone, en este libro de la serie Elementos, que nos dejemos remontar por las historias hacia donde nos lleve el impredecible destino del viento.
She majored in Spanish at the University of Cuyo in Mendoza, where she had lived since she was five years old. She worked as a teacher in that area. Her first novel, Los Días del Venado, was published in 2000 and was the first installment in a trilogy called La Saga de los Confines. The trilogy met favourable reviews and was awarded several prizes. She has also published the novels Memorias Impuras (2007) and El Espejo Africano (2008). She died unexpectedly in Mendoza after returning from an event at the Havana Book Fair (Feria del Libro de La Habana).
Creo que me gustó menos que Salamandras, pero hay un par de cuentos que individualmente me gustaron mucho más ("Skhizma. O el arte de dividir" y "No sé cuándo vendrá..."). Como justo ambos están más hacia al final, ir leyendo el libro fue una experiencia algo decepcionante con un golpe de genialidad antes de terminar. Pero en términos generales Bodoc siempre es confiable, y al día de la fecha no me encontré nunca con algo suyo que no me merezca por lo menos una lágrima o una sonrisa.
Quizás algunos cuentos son menos interesantes, pero ¡cómo conquista la escritura de Liliana! Tengo la sensación de que se debe haber divertido escribiendo estos libros. Impecable, como siempre.
De los que leí de esta serie, hasta ahora es el que menos me gustó. No está mal, sigue siendo de prosa muy llevadera, te engancha y te lleva, se lee muy rápido, es muy tierno por momentos, muy ingenioso en otros. Pero ningún cuento me conquistó al nivel que lo hicieron unos cuantos en los dos libros anteriores.
Amo a Liliana Bodoc, pero este fue el libro que menos disfruté de la Serie Elementales. En él aún encontramos esa escritura tan poética que destaca a la autora, pero solo un relato llegó a conmoverme (Un cóndor y 4040 mariposas). Me quedo con esa hermosa reflexión de esta fábula: "No creo que el tiempo sea piadoso con los que, teniendo alas, se quedaron a ver pasar la vida de los otros." 1,5/5⭐
Es el último de los cuatro libros que leí de esta serie. Ya varios mecanismos y recursos de Bodoc me son familiares. Los cuentos que más me gustaron fueron Un cóndor y 4040 mariposas., de lo fugaz versus lo que en apariencia tiene todo el tiempo del mundo y Skhizma. O el arte de dividir que retrata de manera maravillosa al efecto aumentativo y distorsivo del chisme en un teléfono descompuesto a escala de un pueblo entero. No me llevé mucho más: en especial la opera y los haikus no me llamaron mucho la atención en comparación a su narrativa, como si el tener que variar tanto de género -casi por obligación parece- le quitara fuerza a la interesante propuesta.
Algunos fragmentos que me gustaron: “En las tejas de pizarra / el viento, furioso, muerde.” (Federico García Lorca) “Los gritos que agujerean la noche.” “La carcajada puntiaguda.” “Breves en tamaño y en tiempo, las mariposas.” “Pero ningún hijo puede ocupar el lugar de dos.” “Y el atardecer también, porque me muestra que el horizonte no está tan lejos.” “(...) porque tengo ganas de estar adentro de mí mismo, mirar el mundo por dos agujeros y pasar sin que me vean.” “Señalo el Norte / con el pico del viento / para que exista el Sur.” (Haiku de la veleta) “Un chisme es una criatura blanduzca y babosa que se despega de la lengua como una gelatina y se pega en la lengua del que nos está escuchando con la boca abierta.”
Este libro estuvo entretenido, hubo un par de cuentos que realmente me gustaron. Otros no tanto, aún así, lo vi mucho más completo que Salamandras
Lo bueno es que en este libro pudo balancear en cantidad y calidad, se notó que no escatimo en hojas con algunos cuentos, por lo menos me dio la sensación que si bien no tenía un final, daba un lindo cierre a lo que estaba contando.
Trompeta de vientos pobres. Instante de la burbuja. Naves que nunca regresan. El cielo en paracaídas. Cuando escuches un suspiro… Son los sueños que respiran. Por las noches muere un sueño. Otro nace con el alba. La niña y el niño sueñan ¡pero ya no dicen nada!
Me parece muy interesante la idea de hacer diferentes libros parte de una misma saga, cada uno con un elemento y creo que está bien ejecutado. Solo leí este por ahora, el del viento, me copa mucho. Algunos cuentos no son tan interesantes pero todos están escritos de manera muy bella. Es como que entre los cuentos se promedian a un 3/5.