Pocas cosas se parecen tanto entre sí como la tierra y los se pueden transformar en vasijas o ladrillos, y también giran alrededor del sol. Ambos cambian de color y de textura. Pero todavía hay algo más, algo mejor... Tierra y cuentos son surcos donde es posible plantar una semilla, regarla, esperarla. Y un día, ver cómo se asomaron las primeras hojas verdes de un bosque infinito. Es que los misterios florecen así en la tierra como en los cuentos. Liliana Bodoc reúne en Nomos diez cuentos de el planeta, las cuevas, la arcilla, los túneles, la arena y los mitos invaden estas páginas. Los relatos cavan, moldean, hacen girar y envuelven al lector. La autora propone, en este libro de la serie Elementos, que nos adentremos en el corazón de las historias hasta encontrarnos con el dulce canto de la madre tierra.
She majored in Spanish at the University of Cuyo in Mendoza, where she had lived since she was five years old. She worked as a teacher in that area. Her first novel, Los Días del Venado, was published in 2000 and was the first installment in a trilogy called La Saga de los Confines. The trilogy met favourable reviews and was awarded several prizes. She has also published the novels Memorias Impuras (2007) and El Espejo Africano (2008). She died unexpectedly in Mendoza after returning from an event at the Havana Book Fair (Feria del Libro de La Habana).
Tenía muchas expectativas para este último porque si hay algo que le gustaba a Bodoc era escribir sobre tierra y sobre raíces. Un poco lo hizo, otro poco se volcó al polvo, a los cielos y al desarraigo. Lo disfruté mucho. Como de costumbre me hizo llorar prácticamente en cada cuento. Me gustó que extendiera aún más el juego de géneros y formas, no ya sólo con poemas sino también con teatro.
Mi primer acercamiento a la autora y es con el último de una serie! Qué suerte la mía.
Liliana Bodoc tiene facilidad en su mano para narrar historias que te acercan a tu tierra, nuestra tierra. Nomos es un llamado a recordar, a sentir, a valorar y amar el lugar donde están nuestras raíces. Con vos calma y delicadeza, sus cuentos y sus poemas te llegan al alma, te acarician, te mueven. Once historias contadas en forma de cuentos, poemas y algo realmente lindo: obra teatral (ópera). En lo particular, tres de ellas fueron de mis favoritas: Alrededor del sol, El sitio de Santina y Gea, de las cuales dos me llegaron a formar nudos en la garganta y sentir cómo mi tierra también llora conmigo.
Bodoc fue una de las pioneras en el país en incursionar en la literatura infantil y juvenil y generar un alto impacto con sus escritos. En muchos de ellos, se centra en mostrar nuestra tierra y lugares de origen y costumbres de nuestro país. Deja muy en claro en que es necesario que los chicos tengan una literatura basada en sus orígenes y costumbres, pero también, y cito: "siempre hay que priorizar la literatura regional, los autores propios; pero a su vez, dejar el espacio al otro, a la diversidad." Con esto, también logró abrir la puerta de lo fantástico con historias épicas, hallando en ellas otros mundos y que los lectores tengan una literatura "ventana" donde les permitan ver y pensar otras realidades.
Una vez más adentrándonos a las entrañas de la imaginación de Bodoc. Cada cuento es un poema a la vida. A diferencia de los otros libros de Elementales que leí, éste me llevó mucho tiempo. A propósito, leía los cuentos bastante espaciados en el tiempo, casi como si se trataran de una consulta reflexiva sobre cosas hermosas, duras, misteriosas, eternas, cotidianas, mágicas. Sólo Liliana puede encontrar las manifestaciones más secretas de la tierra, sus duendes, sus musas. Y llega desde las emociones más profundas que tenemos como seres humanos. A nuestra madre Tierra 🌎, a nuestras madres en la tierra 🤰, a aquellos que tuvieron que dejar sus tierras 🛶, a los que volvieron 🛬, al núcleo 💥 y al espacio sideral que nos mira como planeta 🔭. Me encantó el "retelling" (aunque no sé si lo es en sentido estricto) sobre Alicia, denle tiempo hasta el final. El cuento de la abuela Santina me hizo llorar. Pensé que me iba a salvar esta vez, pero Bodoc siempre tiene un as bajo la manga para contarme a su manera cosas que suceden en mi vida, y en la de todos, cosas que me hacen emocionar mucho. También recomiendo mucho, pero mucho, el cuento de los exiliados. Recorran esta obra, sin dudas pero sin mapas. Tiene un hermoso destino.
Éste es el tercer libro que leo de la serie. Empecé con Salamandra (4/5), seguí con Ondinas (3/5) y ahora éste. No sé si es porque el efecto sorpresa de los recursos que utiliza la autora se gastan pero las historias van perdiendo fuerza a medida que avanzo de libro. Hay destellos del lenguaje poético y reflexiones típicas de Bodoc pero no alcanzan. Algún cuento como “Hormigas o ladrones” se rescata pero después se lee todo de corrido sin mayor sobresalto.
Algunos fragmentos: “Para Catalina, que vino a preguntar, que vino a responder desde su lógica de las maravillas.” “Era joven, era impertinente. Y a esas alturas, también estaba ciegamente enamorado de la verdad.” “Ella creía que las preguntas tenían una sola respuesta. Y que todas las respuestas cabían en un manual.” “Se trataba de un sueño con relieve.” “Pero las palabras, que en su mundo le servían para entenderse con los demás, aquí hacían el efecto contrario.” “(...) nunca un objeto debe ser más bello que la vida, un pájaro pintado no debe ser más bello que un pájaro volador, es petulancia de lo quieto querer ser mejor que lo movedizo.” “Los objetos deben ser amables y provechosos. Pero la hermosura… La hermosura es solo para lo que vive.” “Minuto a minuto su respiración se llenaba de agujeros.” “Y las islas, pasos / perdidos en el mar. / Aquí los lagos, único / modo de que tiene la / tierra de mirar / el cielo.” “El odio pica por dentro, donde uno no puede rascarse.” “Comienza el círculo donde comienza el círculo donde comienza el círculo donde comienza.” “No te pienses a salvo, hombre topo. / No bosteces, ni bailes. / Porque entrará mi espada en tu bostezo. / Y caerás sin vida en mitad de tu baile.”
Llevo leído los tres primeros textos de la saga y este fue el libro que menos me gustó. El relato "Destierros" tienen un potencial increíble, pero tal vez no llega a maravillarme lo terrenal (Nomos=tierra) y por ello me costó conectar con los otros relatos. Más allá de eso, Liliana se luce con esa manera tan poética de narrar. Fue una privilegiada en la escritura y nosotros unos privilegiados por poder leerla.
Fue el que menos me gustó de la saga, lo sentí sin ganas y medio lento de leer. De seguro a otras personas le gustará más que a mi, yo me sigo quedando con Ondinas y Sifos que por lejos me parecieron los más lindos de toda la saga.