La experiencia religiosa ha marcado con gran fuerza la evolución poética de Guadalupe Amor (1920-2000). Sus décimas fluyen a lo sagrado, y tienen la factura de una forma clásica de la tradición poética en lengua española: la décima, apta para la reflexión, actualizada en un lenguaje sencillo y cotidiano.
Guadalupe Teresa Amor Schmidtlein, who wrote as Pita Amor, was a Mexican poet.
Biography She was born in Mexico City, the youngest child of a family with seven children, of mixed French, German and Spanish ancestry, a member of the Mexican aristocracy. Her parents were Carolina Schmidtlein y García Teruel (of German and Spanish origin) and Emmanuel Amor Subervielle (of Spanish and French origin). Her family's financial woes after the revolution are narrated in Yo soy mi casa. Amor was exposed to art at an early age through her sister Ines, who ran a gallery in Mexico City.
Amor defied the Catholic customs of her time. Her love life was intense and varied, she was a single mother, and expressed her doubts about God in her poetry. During her youth, she was an actress and a model for famous photographers and painters such as Diego Rivera and Raúl Anguiano, who she posed for in the nude. She was a friend of José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, and María Félix.
Her poetry, influenced by Juana Inés de la Cruz ("The 10th Muse") and Francisco de Quevedo, is notable for its direct expressions about metaphysical issues stated in the first person.
Amor experienced tragedy that deeply marked her personal life and her work: the death of her son Manuel, who drowned at 19-months-old. Following his death was a long creative silence from Amor and marked her move away from public life.
The early 2000s saw a revival in Amor, particularly within the LGBT community, thanks to a parody character inspired by her in a late-night sketch comedy program called Desde Gayola. The recurring segment, in which her character played by the actor Miguel Romero, was named El Rincón de Pita Amor.
She was an aunt of the Mexican author Elena Poniatowska and Mexican diplomat Bernardo Sepúlveda Amor.
She died in Mexico City at the age of 81.
Legacy In her book “Mexico Revisited”, Erna Fergusson called Pita “the very picture of a poet; many critics consider her Mexico’s best woman poet, if not among the best of either sex or any era... her poems reflect a deep sincerity and a genuine seeking for truth.”
Additionally, Michael Schuessler, head of the Latin American studies department at United States International University in Mexico City referred to Amor as “Mexico’s greatest and most ignored poet of the first part of the 20th century”.
Today, she is remembered as a forerunner of female sexual liberation in Mexico.
“No, no es después de la muerte, Cuando eres, Dios, necesario; Es en el infierno diario Cuando es milagro tenerte.”
Guadalupe Amor en sus poemas manifiesta las diferentes etapas de su relación con Dios. De ahí que haya algunos que oscilen en la herejía y otros en el mismo misticismo.
Sí, la perfección es posible. La poética perfecta existe, ahora lo sé. Y, para ahuyentar a detractores y discrepantes, no daré más detalles ni expondré motivos ni siquiera defenderé mi opinión. Porque, desde donde yo leo, y como yo lo siento, Décimas a Dios no necesita defensa. Guadalupe Amor es una maravilla, es un abrazo que nos recuerda por qué seguimos leyendo libros. A partir de ahora, ella es una compañera más de mis abismos, mis blasfemias y mis lluvias.
"No creo en ti, pero te adoro. ¡Qué torpeza estoy diciendo! Tal vez te estoy presintiendo y por soberbia te ignoro. Cuando débil soy, te imploro; pero si me siento fuerte, yo soy quien hace la suerte y quien construye la vida. ¡Pobre de mí, estoy perdida, también inventé mi muerte!"
Libro de poesía, conformado por décimas (estrofa de diez versos octasílabos), en el que la poeta mejor conocida como Pita Amor, le escribe a Dios. El sentido literal de sus palabras la hace una poesía entendible más no por ello, carente de valioso y profundo contenido. Gracias a esa sencillez (que da fe de la gran capacidad de su escritura) nos permite ser testigos de pulcritud y precisión literaria sin igual. Maravilloso libro para conocer las profundas inquietudes de la también llamada la “Undécima musa.”
El mejor libro de poesía que se ha escrito en latinoamerica!!
Es que literal Pita Amor no escribió nada malo en este poemario. expresa todas sus angustias hacia un Dios que se presenta en manera de ausencia. Ella quiere amarlo, lo desea y lo invoca, pero nunca se presenta. Reflexiones súper humanas y profundas en décimas:3
En serio, cualquier cosa que diga sobre este libro, es poco comparado con lo que es realmente
Este libro contiene una mezcla de poemas breves a Dios: unos están escritos desde la fe y otros desde la incredulidad hasta llegar al coraje. Hay algunos poemas muy buenos y otros regulares pero creo que la edición del libro no le hace muchos favores a la autora. Le falta estructura narrativa a la compilación para que cuente una historia coherente que te lleve desde la duda a la esperanza, de la esperanza a la frustración y finalmente a la devoción. Así el trabajo de la autora brindaría claridad en vez de confusión.
Desde su punto de vista teológico se entiende y se interpreta la duda terrestre que todos hemos conciliado alguna vez ¿Dios existe? Es una pregunta sin respuesta pero ella se dedicó en este libro a escribirse sus propias respuestas a través de sus más recónditos sentires.
Finas décimas sobre uno de los misterios que más han torturado a la razón humana: la existencia de Dios.
Poemas sencillos, pero profundos que nos hacen entender que Dios es ausencia, no presencia; que es pregunta, no respuesta; y que moriremos sin verlo y sin comprender su inefable esencia.
Estos versos son la desesperanza de saber que dios no vendrá! Sobre todo cuando se ha crecido en un lugar religioso y se ha vivido como poeta, cómo Pita, tqm Pita
me encantó, describió perfectamente la incertidumbre que yo siento para con Dios, me intriga demasiado si es que él existe o no, y porqué es que no viene a verme.
“Y tú, el eterno discreto, por eso me has castigado, dándome un ser complicado que piensa entenderlo todo y que jamás halla el modo de fundir carne con mente”
mi ruego y necesidad de Dios deshecha en la poesía más poderosa y sangrante que he leído jamás,, se lo di a mi mamá por si cumpleaños y hoy se lo leí en voz alta hasta que me quebré en lágrimas dulces
Dios me une al prójimo; creó estas piernas y me ahogó en inmundicia e incertidumbre para estar al nivel de mis “hermanos”. Veo a Dios omnipresente en ellos, lo veo en el amor y el odio que siento por estas creaciones, sin embargo, no está. Cuando más se me antoja palpable, es cuando marca la decepción en mi corazón y desaparece; me deja mutilada, en oquedad y preguntas. No sé si Dios existe, no sé en dónde está, (tal vez en mí o en todos, ¿quién sabe?), pero sé que existe el dolor y esa figura borrosa me hace pasar dolor.
ㅤㅤUn poemario que recomiendo a cualquier persona desde ahora en adelante. Qué belleza, qué melancolía la de Pita. Construye unas preguntas, unas sentencias firmes y tan trémulas que es hermoso. Se puede notar que he quedado fascinada con Pita y que definitivamente me gastaré mi poco dinero en más poemarios de ella. Sinceramente mi gran alma, rebosante de sentimientos, y mi poco vocabulario y mala forma de analizar mis pensamientos no ayuda para hacer una reseña concreta, pero supongo que me conformo con esto. Acá unas décimas que han marcado fuego en mi corazón.
“Tan solo, tan solo estabas, que la soledad creaste, sólo así te desquitaste de la angustia que inventabas. Hoy mis venas son esclavas de ese tedio infinito; soporto tu absurdo mito, y heredo tu soledad… Lucho porque seas verdad y eres eco de mi grito” [Página 44]
“Más que nunca te deseo, y es cuando estás más lejano, hoy que me consumo en vano porque ni en la nada creo. Soledad sola poseo: opaca, hueca, infinita. Ni mi sombra me visita, pues ella salió a buscarte, y como no pudo hallarte, volverse conmigo evita.” [Página 24]
“Me sirves de baluarte, de asilo de mis temores, de centro de mis amores, y a ti, ¿qué puedo yo darte? Egoístamente amarte; pedirte que seas verdad; que comprendas mi maldad; que mi ser tenga sentido y que mi último latido haga eco en la eternidad.” [Página 54]
Creo que un poemario no me había hecho llorar un poema(rio) desde que leí a Garcilaso de la Vega ¿Qué puedo decir de este libro? Creo que es la muestra de que no necesitas poemas largos y juegos retóricos difíciles para alcanzar la belleza poética. Si bien sus décimas están escritas en romance y las rimas no son las más complicadas; el sentimiento, el mensaje y la emoción se desbordan a cántaros ¿Es acaso Pita Amor una especial de mística de la posmodernidad? Sería un tema interesante de analizar, pero hay algo que cabe duda: Este poemario está lleno de arte y no hay poema que no transmita su duelo, su amor y su contradicción religiosa, contradicción que siento entender como si fuera mía.
A continuación, mi poema favorito:
Haz conmigo una excepción y déjame que te vea; o haz que a ciegas en ti crea e invade mi corazón; mi sangre vuélvela fuego; en él abrásate luego, y quédate siempre en mí. ¿Qué, no te hago falta? ¡Pues corresponde a mi ruego!
Hay libros que arden por dentro. Y luego están estas décimas, que arden por soberbia. Por belleza. Por exceso. Por decirle a Dios lo que nadie se atrevía, y hacerlo rimando.
Cada verso de esta mujer es una daga con perfume. Hay algo indecente, glorioso y completamente desbordado en la forma en que le exige cuentas a lo divino, como quien le grita a un espejo que se cree cielo. No hay súplica: hay reclamo. No hay fe: hay fuego. Y ese fuego, maldita sea, quema delicioso.
Uno lee y no sabe si admirarla, besarle los pies o salir corriendo. Porque sí, escribe precioso, pero también te hace sentir idiota por no haberte atrevido nunca a decirle a Dios lo que ella le escupe con gracia. Cada décima es un pequeño escándalo lírico, una blasfemia hermosa, un poema que no se conforma con hablarle a lo sagrado, sino que lo sacude.
Qué cosa más insolente y divina. Qué milagro tan humano.