Os traigo una novela que, conforme van pasando los días desde que la leí, me gusta más.
El caso es que este fue un envío inesperado por parte de la editorial y yo no creo que lo hubiera leído por elección propia ya que esta ambientado durante las Guerras Carlistas y odio todas las novelas y libros ambientados en guerras ya que es un tema que me afecta y entristece mucho.
Si bien en un principio pensé ponerle menos nota, por un tema totalmente subjetivo, ya que tiene escenas muy dramáticas y crueles que casi me hacen saltar las lágrimas, finalmente tengo que ser justa y decir que me ha conquistado por completo y que es una historia treméndamente emotiva, evocadora y para guardar en la memoria a lo largo del tiempo. Vamos, como se suele decir: es un libro que deja huella.
Ambientado en mi tierra, en la Comunidad Valenciana, más concretamente en la Comarca del Maestrazgo (interior de Castellón), nos cuenta la historia de el Groc, una especie de justiciero que intenta llevar sus ideales más conservadores, durante la guerra, a buen puerto y conseguir la victoria para su bando le cueste lo que le cueste, aunque tenga que sacrificar su integridad física, su vida y la de sus familiares más allegados.
El Groc es un personaje que conquista. Si bien tenemos, en muchas ocasiones, ganas de abofetearlo por cerrado y cabezota. Es un hombre íntegro, con una fidelidad, honradez y honestidad a prueba de bombas. Quizás un loco enamorado de unos ideales algo anticuados, que solo busca lo que él cree que es mejor para su pueblo. Es llamado así por el color rubio de sus cabellos (groc significa amarillo en valenciano).
El elenco de personajes secundarios es totalmente maravilloso; no tiene ninguno desperdicio, son totalmente de diez e inolvidables. Mi personaje preferido ha sido Valeria, si lo leéis ya me diréis si estáis de acuerdo conmigo. Además, sorpresivamente, tiene mucho que ver con el título del libro y hasta ahí puedo leer...
La ambientación es estupenda, se nota que el autor ama la tierra sobre la que habla y escribe, pues es la tierra de sus antepasados.
Y sobre el estilo, he de decir que me ha sorprendido muy gratamente. Es un estilo con mucha personalidad, directo pero de calidad y trabajado para resultar certero sin cansar. Además, tiene algo que valoro mucho, que debería de ser una obviedad pero que muchos autores no respetan y sus escritos quedan ridículos y garrulos; se trata de que todas las voces, tanto la del narrador como la de los personajes, están escritas de acuerdo a la época en la cual nos encontramos y no con modernismos fuera de lugar. Así que esto aun logra centrarte y adentrarte mucho mejor en la obra.
Un libro que, pienso, vale mucho la pena y debéis leer si tenéis oportunidad. Que os hará aprender mucho sobre esa época de nuestra historia y sobre el alma humana, reflejando grandezas y terribles miserias de la misma. Que os harán reflexionar sobre hasta qué punto es capaz el ser humano de venderse o rebelarse. En fin, un mundo de sensaciones y reflexiones que el autor nos brinda y pone al alcance de nuestra mano.
Sencillamente maravilloso.
Esta novela ha resultado ganadora del Premio Ramon Llull 2016.
Mi puntuación es: 8.5/10