Pídeme lo que quieras y yo te lo daré es la cuarta y espero ultima parte de la serie Pídeme lo que quieras, una trama que en mi opinión estaba terminada en el tercer libro, tras el esperado final feliz de la pareja protagonista, los cuales ya habían pasado por toda clase de dificultades superándolas gracias a su amor y su fortaleza.
Tras concluir este libro puedo decir que el argumento que tiene es innecesario, pues se ha dedicado a dar vueltas a lo mismo logrando que en algunas ocasiones me saturara la situación.
Judith y Eric tienen la vida que siempre han soñado, una familia maravillosa, un hogar fantástico y amigos que los apoyan en lo bueno y lo malo. Su amor los mantiene unidos y la pasión que siempre los ha acompañado no desaparece, pero toda esa dicha esta aprueba una vez más y una serie de acontecimientos va a hacer que su castillo de cristal se rompa obligándolos a enfrentarse una vez más a un montón de problemas.
También veremos a el pequeño Flyn, ya no tan pequeño que ahora es un adolescente, ya sabrán lo que se esperan con este chico.
El libro es narrado, principalmente, por Judith, como en los otros libros y digo principalmente porque tendremos partes en donde veremos a Mel, Björon y en algunas ocasiones también de Eric, que aunque no son narradas por ellos podremos ver lo que viven y sienten, lo cual me pareció bastante genial.
La autora ha querido volver a acercarnos a la pareja de Judith y Eric, que tanta sensualidad y amor nos regalo, algo que no ha pasado desapercibido, pues aunque a estos dos se les venga el mundo encima su deseo y su vida sexual no decaen, curiosamente en estas situaciones la pareja se muestra más fuerte y es cuando mejor se entienden, algo que aun no logro entender del todo. No obstante es verdad que como en los libros anteriores la autora logra tocarme el corazón y hacerme llorar en algunas escenas, así como me he vuelto a reír de las ocurrencias de Judith, un personaje que siempre guarda alguna sorpresa.
Una novela completa, cargada de amor, desenfreno, enojos, decepciones, alegrías, sorpresas, encuentros, cóleras, desesperación, angustia, muchas risas y consejos, todo esto y muchísimo más es lo que encontrarán en este libro que, sin duda, nos deja claro que la vida no siempre pinta de colores, aunque estemos muy enamoradas, pero lo importante es recordar, que pese a todos los problema, desacuerdos, o malos entendidos, el amor es siempre el vencedor de todo, es el que al poner todo en una balanza es el que resulta ganador, pero para ello se requiere lucha, coraje, confianza y comunicación, incluso hasta en las parejas más perfectas
Finalmente solo diré que aunque a mi la trama no me logro convencer estoy segura que a los fanáticos de la serie les gustara y disfrutaran de esta lectura.