Elena Garro was a Mexican author, playwright, screenwriter, journalist, short story writer, and novelist. She has been described as one of the pioneers and an early leading figure of the Magical Realism movement, though she rejected this affiliation. Alongside the works of Juan Rulfo, her first three books: Un hogar sólido (1958), Los Recuerdos del Porvenir (1963), and La Semana de Colores (1964), are considered to be among the earliest examples of Magical Realism in Latin American literature. Garro's writing, despite being mostly fictional prose, borrowed heavily from poetry and its literary elements. Author and biographer Patricia Rosas Lopategui has described Garro's style as "an attempt to rescue the use of everyday language in the form of poetry". Her style has also been compared to that of french writers like Georges Schehadé, Jean Genet, as well as Romanian-French playwright Eugène Ionesco, due to the surreal nature of her stories. A close friend of Albert Camus, her works were also heavily influenced by his style and philosophy. She was the recipient of the Sor Juana Inés de la Cruz Prize in 1996. Her tumultuos marriage with writer Octavio Paz, winner of the 1990 Nobel Prize in Literature, has been the subject of much scrutiny. Garro herself would describe the relationship as "filled with forbiddance, resentments, and rancour for not making each other happy". Despite the hostilities, they are considered among the most talented couple of writers to emerge during the Latin American literary boom of the twentieth century. Garro is seen as one of the unsung figures of the boom; her legacy was influenced, in part, by her rejection of Magical Realism as she considered the term "a cheap marketing label". Contemporary historians and literary biographers consider her work as seminal and view her as having been as important as figures like Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, and others.
Volver a leer esta novela, me ha impactado mas después de leer las Memorias de Helena Paz, golpea más fuerte y distinto. Aquí Elena Garro, toma la voz de su hija y es a través de sus ojos que está contada, ni siquiera la misma Elena sale bien parada. Es dura, y Elena aquí ya no ve salida de la maldad que puede haber en los otros. Aunque creo que da un toque de luz y esperanza a su hija. Pero saber en la realidad como terminó todo, es muy fuerte. Le subí una estrella, porque re-descubrirla me ha maravillado.
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El sentimiento de coraje e impotencia que me deja esta novela corta, no creo que lo olvide pronto. Es una historia de poder, de cómo nos posicionamos antes él, como se da el poder a una persona y como está también lo usa. Como a veces se permite que se abuse de uno por creer que no se puede ir en contra y como hay gente que solo por el placer de poder hacer daño, lo hará. Hubo momentos en que de verdad quería ahorcar a ciertos personajes y que quizá en algún momento pensaría "es demasiado exagerado, no eso no lo haría un adulto" pero por desgracia conozco y he sabido de gente comportándose así. También creo que esta novela refleja mucho de la vida de Elena, a ella la asumieron loca y delatora y no había forma decir no es cierto, si la gente con poder te asume así. También refleja mucho la situación de las mujeres, lo mismo de siempre, lo que se espera de ellas y sino, pues que Dios las ampare. 19-12-2021
“Me acerqué a contemplar la quieta presencia de mi abuelo sonriendo, y descubrí que el máximo misterio era la belleza en la muerte de mi abuelo. Era un grave misterio que estuviera allí y que, sin embargo, ya no estuviera.”
Ya lo decía Elena Garro: «el acto de escribir es un acto de libertad privada», simplemente porque te libera de lo que duele para reconvertirte en lo que amas. Y ella escribió con una lucidez ribeteada de oscuridad, bordeando los límites de su vida, escribiendo desde los márgenes de su propia historia y otorgándole a su escritura un poder que pocos escritores han tenido. Un vestido rojo para un duelo. Todo significado este título. Qué deciros. «Soy un rompecabezas revuelto, déjame que acomode las piezas…». Esta frase encierra todo el sentido de una vida. Hay que conocer su historia, leer su obra y así comprender su poder. El poder de la escritura.
Un poder que sigue cuando todo parece en silencio. Un traje rojo para un duelo es otra historia, historias vinculadas a la figura de Octavio Paz y a su linaje materno. La tortura psicológica, la toxicidad y la manipulación ejercidas sobre Irene, la protagonista, provocan un impacto verdaderamente devastador. Hay una tensión constante entre la familia materna y la paterna, desgarrando esa joven identidad. En Un traje rojo para un duelo como en Testimonios sobre Mariana, vuelven a aparecer el reflejo de miedos, heridas y conflictos heredados, donde hay vínculos que se transforman en poder opresivo y traumático. Una historia corta, una historia intensa, y @bambaeditorial lo ha vuelto a hacer, recoger un nuevo testimonio de una gran mujer y salvaguardar, una vez más, el poder de la escritura. Impresionante.
- Te voy a domar, chiquita - me había dicho mi padre en el trayecto, una vez que Miguel bajó del auto. ‘’Te voy a domar, chiquita’’ era una frase que presidió mi infancia. La frase iba entonces dirigida a Natalia e inevitablemente me hacía pensar en los circos a los que me llevaba mi madre. El león de cabellera rubia era ella, Natalia y el domador de botas altas y látigo en la mano era él, Gerardo. La amenaza me resultó tan absurda como casi todas las cosas que sucedían en mi casa. Ahora la frase venía dirigida a mi y pensé que mi deber era impedir ‘’la doma’’. Para ello debía escurrirme, volverme casi un ser invisible y veloz como el mercurio. Natalia había intentado un sistema defensivo y de ella no quedaba nada. Nada sino unas maneras repetidas mecánicamente y una risa también mecánica. Sí, Natalia estaba domada. Un traje rojo para un duelo de Elena Garro, en una edición divina de @bamba_editorial que recupera a grandes escritoras olvidadas.
Elena Garro es una maestra literaria que no sólo sabe acomodar las palabras donde deben ir, sino crear historias que te envuelven y te marcan. Este es uno de esos libros. Un libro breve que habla de ella misma en los ojos de su hija, pero a la vez produce una estremecedora alianza con el lector al mirar, el machismo, el gaslighting, la lealtad de la madre con el hijo (o más bien sumisión). Es como presenciar la fealdad y la inmundicia de la que se ha de salvar la más hábil, la que no cierra los ojos frente a las evidencias. Es una historia bella y espeluznante a la vez.
Me gustó, lo leí en la noche y sentí la desesperación de la chica al ver que todo se le venía encima. A veces es confuso entender quién es quién, pero en general, sí lo recomiendo.
Los mundos que crea Elena te transportan, te obligan a estar ahí, a sentirlos y a vivirlos. El saber que está basada en un episodio de su vida y su hija, me deja muy impactada. Es magnífica.