El ladrón de cerebros ataca de nuevo para divulgar los conocimientos científicos de las mentes más brillantes de la actualidad.
Los avances científicos se suceden a un ritmo vertiginoso, y cada vez son más las personas interesadas en conocer y entender cómo funciona el mundo, conscientes de que el conocimiento científico nos ayuda a vivir mejor y a tomar mejores decisiones en nuestro día a día.
Pere Estupinyà, el ladrón de cerebros, ataca de nuevo y busca las mentes más brillantes para poner sus conocimientos a disposición de todos. Nos interesa saber de dónde venimos y cuál es nuestro lugar en el universo, pero también queremos entender hacia dónde vamos.
El ladrón de cerebros nos recuerda que una predisposición a aprender, a reflexionar y a absorber nuevas ideas nos hace más inteligentes como sociedad y como el pensamiento crítico es fundamental para nuestras vidas y la ciencia, su mejor expresión.
Reseñ «Rebosante de empirismo científico y de datos que llevarnos a nuestras vidas cotidianas. E incluso sobre la felicidad.»La Vanguardia
En lo personal, Pere es un tipo simpático e inquieto con una peculiar curiosidad por la ciencia, nacido en Tortosa en 1974 pero con unos telómeros bastante menos deshilachados de lo que tocaría por su edad biológica y que, tras ocho años viviendo intensa y desordenadamente entre Boston, Washington DC y Nueva York, en primavera de 2016 dejó un pie aferrado en Madrid y el otro dando vueltas por ahí.
A nivel académico es licenciado en química y en bioquímica, máster en nutrición y metabolismo, y dejó a medias un doctorado en genética que promete retomar algún día. Convencido autodidacta, realizó algunos cursos específicos en el ámbito de la comunicación/periodismo, pero su experiencia transformadora llegó en 2007-08, cuando tuvo el gran honor de ser el primer español becado en el Knight Science Journalism Fellowship del Massachussetts Institute of Technology (MIT). Allí pasó diez meses sumergido en los laboratorios y aulas del MIT y Harvard, aprendiendo más que en cualquier otro momento de su vida, y gestando una especie de embarazo (o metamorfosis) del que nacería su alter ego, «el ladrón de cerebros».
A nivel profesional la cosa se complica. Depende del día se siente escritor, presentador de TV, guionista o productor, conferencista, consultor de empresas y organismos internacionales, emprendedor, coach y, dentro del ámbito de la comunicación científica y en función del nivel de crítica con que escriba, se define como divulgador o como periodista.
Como escritor es autor de los libros de divulgación El ladrón de cerebros (2010), Rascar donde no pica (2012), S=EX2: La ciencia del sexo (2013) y Comer cerezas con los ojos cerrados (2016), que han sido traducidos a varios idiomas y recibido excelentes críticas.
Estupinyà vuelve a la carga para robar el contenido de nuevos e interesantes cerebros y repartir sus conocimientos a la sociedad. En un libro dividido por temáticas como la neurociencia, la física o la biomedicina; el divulgador aprovecha para contarnos tanto teorías clásicas como los últimos descubrimientos que están cambiando la ciencia y ayudándonos tanto a descubrir mejor nuestro mundo como a curar afecciones.
Se agradece el tono amable y motivador de Estupinyà en todos los capítulos, con un buen sentido del humor y una capacidad para hacer que el lector se sorprenda. Lo mejor es poder leer los resultados de los estudios, algunos de ellos curiosos - en especial, los capítulos que hacen referencia a nuestros errores de pensamiento -. Sin duda, consigue mover la curiosidad y convencer de que una mente científica es una mente que duda, y por tanto, está mejor preparada para conocer el mundo con garantías.
Un libro de divulgación científica (especialmente neurobiológica, aunque no únicamente) bastante bueno. A pesar de que, por mi formación biomédica, había cosas que sabía (sobre todo durante los primeros capítulos del libro), hay tantísima información (e investigación realizada por parte del autor) que es bastante improbable no aprender nada nuevo. Desde el origen del sistema solar y de las primeras formas de vida hasta cómo los avances en ciencia están permitiendo aumentar la esperanza de vida, el autor relata cómo la ciencia ha dado paso al mundo tal y como lo conocemos ahora. El libro no se limita a una ciencia puramente biológica (de hecho, es químico y bioquímico de formación), sino que se adentra en algunos capítulos en el campo de la física teórica, cuántica... así como también dedica algunos capítulos a la ciencia en la política y a la transferencia de conocimiento.
Además del contenido puramente científico, me ha sorprendido positivamente algunos capítulos dedicados al amor. En una parte menciona a modo de anécdota que existen muchas parejas de físicos. En mi centro de investigación ocurre lo mismo: existen muchas parejas que trabajan juntas. Me imagino que el roce hace el cariño, como puede pasar en otros ámbitos, como hospitales (médicos y enfermeros) o comandancias/comisarías (guardias civiles y policías), por ejemplo. Sin embargo, el autor menciona algo que me hace darme cuenta de que estaba equivocado en lo referente a un pensamiento que he tenido desde hace mucho tiempo. El autor dice “Aunque para algunos tener una pareja que no entienda nada de física es una liberación, los más apasionados necesitan un compañero/a con quien compartir sus ideas y que entienda el extraño ritmo laboral al que son sometidos. Siempre he mantenido que no podría tener una pareja que no sintiera interés por la ciencia, y me atrevo a decir que entre muchos físicos del CERN ocurre algo parecido." Yo siempre he pensado que estaría genial tener una pareja que no supiera nada de ciencia, que, en cambio, fuera de una rama más artística, ya que seguramente sería capaz de aportarme muchas cosas nuevas. Pero me he dado cuenta de que es súper importante que esa pareja tuviera sí o sí interés por la ciencia, por lo que hago. Y, sin duda, tener a alguien que entienda perfectamente tus horarios y los "sacrificios" que a veces tienes que hacer es un plus (pues muchas veces me han criticado las largas horas en el laboratorio sin entender que realmente es necesario. EN OCASIONES, por favor, no nos autoexplotemos).
Me han encantado los capítulos relativos a la memoria y a los falsos recuerdos. Aunque sabía algo del tema, me ha permitido profundizar un poquito más y he aprendido bastante. Me gusta también cómo desmiente algunas creencias generales como que la parte racional de tu cerebro siempre toma las decisiones correctas (ya que analiza todo con detenimiento y lógica), mientras que tu parte emocional, al ser más "impulsiva", tiende a equivocarse más. Para ilustrarlo, cuenta algunos estudios de personas exitosas laboralmente que, tras algún accidente, se ha visto afectada la parte emocional de su cerebro, mientras que la racional y lógica se mantenía intacta. Desde el momento del accidente, todos empezaron a tomar peores decisiones laborales, lo que los condujo a peores situaciones profesionales.
También he disfrutado especialmente algunas cortas reivindicaciones que realiza el autor, como la importancia de la investigación básica, a pesar de que el público general pueda no ser consciente de su impacto; o de cómo España es uno de los países europeos líderes en producción científica (publicaciones en revistas), pero uno de los peores en transferencia del conocimiento.
No me enrollo más. Para mí ha sido un libro que me ha aportado bastante tanto a nivel de conocimiento como a nivel de reflexión personal.
5 ⭐
«Estaba en la cafetería del CERN y vi a un chico de veintitantos largos que hablaba apasionadamente mientras mostraba un artículo científico a una chica de edad similar que le miraba a los ojos, pero los penetraba hasta observar su cerebro, y me di cuenta de que la fuerza nuclear fuerte puede unir a los protones y a los neutrones, y hasta enamorar a laa mentes y los corazones de los físicos de las partículas.»
Una manera fácil de ponerte al día con la ciencia y la tecnología
Este ladrón es fantástico ya que después de recorder medio mundo robando trocitos de conocimiento a los más grandes científicos, ingenieros, matemáticos... tras leer estas páginas te los comiendo como las cerezas de la portada. Imprescindible.
En este maravilloso libro Pere nos plantea algunos de los adelantos científicos más importantes y asombrosos de nuestros tiempos, resaltando la importancia que tiene la ciencia en nuestra vida diaria. Combinado con un poco de esa chispa que caracteriza a Pere, es un libro dedicado a todas esas personas que aman la ciencia y que les encanta aprender sobre ella.
Me gustó mucho, le quite una estrella porque hablo de temas reproductivos, y justamente por eso no compre el libro anterior sobre ese tema. Exceptuando ese capítulo de ese tema , todo está padrísimo.
Pere, el autor, es aquellos que va buscando cieníficos que están investigando y quiere empaparse de lo que hacen para satisfacer su curiosidad. El libro es una continuación natural del anterior "Ladrón de cerebros". Cuenta, además, la forma en que se los encuentra y por qué se interesa en lo que hacen.
Por otro lado, es un clarísimo defensor de que la ciencia es básica e importante en la sociedad y todos debemos conocerla, que sin ella no tendríamos nada de lo que hoy tenemos; opinión que, por supuesto, suscribo totalmente.
Apto para todos los públicos, entrentenido, informativo, con un lenguaje muy llano, quierendo llegar al público como si fuera un conocido que nos viene a contar historias. Simplemente, leedlo.
Me encanta este libro. Sientes estusiasmo (o hype) por los ultimos avances cientificos pero a la vez lo bien y sencillo que explica Pere permite entender en una tarde desd ela técncia Crispr hasta lo que hace el ITER y ver la relevancia real de lo que significan para nosotros. Yo de mayor quiero ser el autor y que me den un año para poder enterevistaar a todos los científicos que quiera (a él le dieron uan beca en el MIT para esto).
Es un libro para todos los públicos, del mas esquisito que conoce como funciona la ciencia a un adulto medio que quiere saber por qué las cosas son relevantes.
Para el que no lo sepa tiene un programa en la 2 del mismo título.
Comer cerezas con los ojos cerrados es un libro de divulgación científica escrito por Pere Estupinya. En este libro se tocan diversos temas científicos que están teniendo un espacio en la actualidad de una manera bastante sencilla de comprender y en unos capítulos breves pero sustanciosos.
Distintos temas tienen un espacio: desde la evolución del hombre hasta la neurociencia, astrofísica junto con energía nuclear, la felicidad, la tristeza, la vida, los animales y muchísimos proyectos importantes de este siglo.
Es un libro bastante completo y en lo personal me gustó muchísimo leerlo aprendí un montón y logré abrir mi mente a nuevos conocimientos.
Un libro muy interesante sobre todo tipo de temas científicos. Habla mucho (¿demasiado?) de experiencias personales y de primera mano. Para mi gusto le falta un poco de profundidad en la mayoría de los temas, pero es algo que parece totalmente voluntario. Si hay algo que no se puede negar es el entusiasmo de Pere sobre la ciencia y en divulgarla a todo el que se le acerque. Entusiamo que contagia en todas las páginas del libro. Muy aconsejable para cualquier persona que le interese la ciencia.
Este libro es esencial para mi como emergente divulgador científico. Siempre vuelvo a hojearlo, o releerlo por capítulos y me sigue pareciendo interesante, pese a que ciertos estudios y avances parecen un poco desactualizados si lo miras desde el presente (2021). Pere logra materializar una serie de entrevistas, anécdotas y comentarios de gran manera. Además la analogía que da origen al subtítulo del libro es excelente y está más contingente que nunca en tiempos de pandemia. ¡Cuidado con el cherry-picking!.
Una obra genial que acerca un innumerable conjunto de casos actuales de existo del pensamiento científico y los avances de la humanidad. En palabras accesibles , se describen con buen lujo de detalles diversos aspectos físicos, químicos, tecnológicos y psicológicos . Todo desde un punto de vista empírico y objetivo. Espero con ansias la siguiente edición .
Me gustó mucho la perspectiva que tiene el autor sobre la ciencia y el pensamiento científico. Un gran libro de divulgación científica, escrito de manera que es accesible a personas que se inician en el mundo de la ciencia, con mucho enfoque en la neurociencia (cosa que ME ENCANTÓ) y la genética. Muy recomendable, incluso como primer libro para acercarse a la divulgación científica.
Esta lectura ha sido fabulosa, la manera de contar los avances científicos resulto ser divertida, dinámica y entendible. También los consejos que da para mejorar la vida saludable. Es un libro que al comenzar no lo soltaras de la prosa fantástica y divertida de Pere Estupinyà plantea al lector.
Es un libro bastante interesante. Creo que me gusto mas que el anterior por le hecho de que sentí al autor como alguien mas cercano esta vez. Las historias que cuenta son muy interesantes, al igual que el anterior. El autor hace un muy buen trabajo al comunicar la ciencia.
Aquí Pere toca muuchos temas de distintas áreas de la ciencia sin olvidar de mencionar en cada uno de los temas el pensamiento crítico y la importancia de la ciencia. También plantea debates muy interesantes que probablemente tengamos que pensar antes de lo esperado.
Un libro que se disfruta mucho, el contenido es fácil de comprender y hasta divertido. Me ha motivado a mantenerme mas actualizada respecto a los proyectos y avances de la ciencia.
Como un libro científico y como profesional que no está mucho en contacto con este tipo de obras, súper recomendado. Todos debemos aprender y conocer de ciencia .. maestros pensamiento crítico,capacidad investigadora necesitan nuestros estudiantes.