Una historia de amores y desamores muy bien narrada, con personajes fuertes, con escenas donde se entrecruzan hábilmente el drama y el humor, que reconstruye, sobre una pensión llamada "Las Ingratas", el Buenos Aires de principios de siglo.Fresca, entretenida, una novela costumbrista escrita con el justo toque de ironía y de nostalgia que le da la mirada de hoy.Vlady Kociancich
me encantó, me enganché mucho con la historia de estas hermanas y pude verlas a ellas en la pensión rodeadas de esos personajes. me gusta como registro ficcional no sólo de la inmigración sino como la Argentina del siglo pasado. me recuerda a las historias que leía con personajes bien desarrollados pero esencialmente simples y lo digo como algo bueno. de cierto modo me hizo sentir niña de nuevo, es difícil de explicar.
No será la mejor novela de la historia humana pero a mí me marcó. Me pareció tan íntimo su acercamiento a cada personaje, me pareció todo real, como si pudiese ver todo lo que pasaba separada simplemente por una ventana. Es un libro entrañable y dulce de a ratos y crueles por otros.
El título de este libro es “Las ingratas, novela sentimental”, creo que me decidí a comprarlo previamente porque nunca había leído una novela que se declarara a sí misma como sentimental. Es un libro grandioso, desde sus personajes, hasta el arco de historia de cada uno. Un libro con un toque familiar gigante, donde nos muestra el amor, el odio y la capacidad de rehacer la vida de muchas formas. Creo que lo que más me gustó fue la capacidad de la autoría de relatar tan bien algunos aspectos sencillos de la vida humana, y darle a esas cosas que vemos como banales, la importancia que tiene en forjar quienes somos. Un detalle que me parece precioso es que todas las hermanas de Las Ingratas, tienen nombres que de cierta forma dictan su rumbo de vida y nos dan un vistazo a lo que será su vida. Todas y cada una de ellas es vocera de su propia historia, cada una, desde su nombre y personalidad tiene algo por dejarnos y por enseñarnos, es increíble ver que incluso aquellas que son más dejadas de lado, tienen su momento para brillar. Todo empieza con Petra y con su hija y hermana menor, Dolores; y termina con Esperanza. Una grandiosidad de lectura. “Había entendido, con la sabiduría del cuerpo, que siempre tendría alguien a quien querer”