«No quiero ir, tengo miedo, me quiero quedar aquí en mi cama sin enfrentarme a nadie. Me dan miedo los chicos, me da miedo qué pensarán, si me equivoco, si se ríen de mí, si me quedo en blanco…».
Estos son los pensamientos del profesor novato de este divertido libro cuando suena el despertador su primer día de clase. Sin manual de instrucciones bajo el brazo ni consejos de nadie, se presenta ante treinta adolescentes desconocidos…. y así empiezan sus aventuras, de todo tipo y condición.
- Misión ganarte al líder de la clase
- Ir de profe guay hará que te coman los alumnos
- El día que pegué un golpe con un libro encima de la mesa de un alumno dormido
- Cuando un alumno me rayó el coche ¡dos veces!
- ¿De qué depende que una clase salga bien o mal?
- El Madrid-Juventus de las semifinales de la Champions como técnica de concentración
Que no te engañe el título, no es un libro de aventuras solo, sino que también está lleno de consejos y reflexiones sobre la profesión. Muy recomendable para cualquiera que quiera acercarse al fenómeno de la educación de adolescentes en España, y sobre todo a otros profesores y padres. Me ha encantado porque conoces de primera mano cuáles son los conflictos que los profesores suelen tener en su trabajo.
Me regalaron este libro poco antes de empezar a dar clase, creyendo que era un compendio de consejos para iniciarse en el pantanoso mundo de la docencia. La realidad fue un poco distinta: es un libro en el que autor habla de su experiencia personal, que es muy interesante, pero que me decepcionó un poco, ya que no encontré nada aplicable a mi situación personal.
Ojalá hubiese leído este libro antes de empezar a dar clases a alumnado de secundaria. Me he sentido plenamente identificada con todo lo que el autor describe. Cumple con creces su objetivo, que cualquier profesor nobel sienta que no está solo en la difícil tarea de educar a adolescentes.