«Sospecho que hay un momento de la vida en el que cada hombre o cada mujer descubren quiénes son. Lo saben. De repente. Frente a una instancia crucial o frente a un hecho insignificante. Da lo mismo», dice la protagonista, pero poco después añade: «Yo, en cambio, todavía no sé quién soy. Y, por no saber, ni siquiera sé si es que ya me convierto en una mujer o aún me falta un poco de tiempo.» Buena parte de esta incertidumbre tiene su origen en su identidad cruzada: de origen chino, pero criada en Argentina. De allí se ha marchado para vivir con sus abuelos en China, pero pronto regresará contratada como intérprete de unos empresarios. Y hay una segunda incertidumbre relevante: la del tránsito entre la niña y la mujer, que se materializará en esos tacos altos a los que hace referencia el título y que calzará por primera vez en este viaje de vuelta. Federico Jeanmaire transporta al lector entre dos escenarios: Suzhou y Glew. El primero es chino y allí está la casa de los abuelos. El segundo es argentino, cerca de Buenos Aires, y allí vivió la protagonista. Allí también el padre tenía un supermercado. Y una pistola. Y una noche hubo un incendio. Y ahora, en el momento del regreso, acompañada por su abuelo, ella retomará el idioma que aprendió, visitará a una amiga de antaño y aquello que quedó abierto en el pasado quizás podrá clausurarse... Esta prodigiosa novela de depurada concisión esconde una inusitada riqueza de matices. Porque guarda en sus entrañas una historia de iniciación, de paso de la infancia a la vida adulta; también una historia sobre la identidad o las identidades, sobre el choque cultural: y otra, con aires de trama policiaca, sobre la necesidad de cerrar las heridas del pasado, sobre la venganza y acaso la justicia. Una novela que hace buenas las palabras que José Saramago dedicó en su día al autor: «Una propuesta arriesgada que habla de la vida contemporánea, donde el bien y el mal comparten una frontera difusa.»
Federico Jeanmaire es un escritor argentino. Es licenciado en Letras y ha sido profesor en la Universidad de Buenos Aires, en la cátedra de Beatriz Sarlo. Investigador del Siglo de Oro, fue becado en 1990 por el Ministerio de Relaciones Exteriores de España para trabajar en la Sala de Manuscritos de la Biblioteca Nacional, en Madrid.
Ese mismo año su libro Miguel, una biografía ficticia de Cervantes, resultó finalista del Premio Herralde de Novela y publicado por la editorial Anagrama. Con su novela Mitre, obtuvo el Premio Especial Ricardo Rojas a la mejor novela argentina escrita entre 1997 y 1999, galardón otorgado por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Asimismo, después de 20 años de estudio, publicó Una lectura del Quijote (Seix-Barral, 2004), un ensayo que lo confirmó como uno de los mejores especialistas y lectores de Cervantes.
Su Nam es aún una niña cuando, llena de impotencia y miedo, presencia el saqueo del mercado de su padre, en el contexto de los disturbios a fines de 2001 en Argentina.
Después, vuelve a China a vivir con sus abuelos sin que se sepa como incidirá en esta experiencia en la conformación de su personalidad en formación.
Años más tarde, hecha una mujer, con sus tacos altos, vuelve a la Argentina, como traductora chino-castellano para empresarios. Ya su mirada, más madura, es otra; ha dejado atrás la impotencia.
Una muy buena novela, con la belleza narrativa de Jeanmaire.
Anhelo, pérdida y cambios son las tres características que te muestra esta pequeña joya literaria. Escrita con una pluma elegante y luminosa. La comparativa entre el amor y el odio es lo que más destaca de esta novela. El desenlace de saber quién eres relamerte le hace a la protagonista del libro un tanto especial. Entre dos países, Argentina y China, Su Nuam nos abre los ojos a ciertas adversidades y a tomar decisiones cruciales en la vida. ⭐️⭐️⭐️⭐️
Excelente! 166 páginas de una historia que logra atraparte. Está escrita toda en tiempo presente, porque, como dice la protagonista:
...no creo que los tiempos verbales con que uno escribe lo que tiene que escribir sean tan importantes
. Y Jeanmaire demuestra, con maestria, que efectivamente no son tan importantes. El relato va del presente al pasado y son suficientes pequeños detalles de ambiente o de personajes para hacernos saber cuando estamos, sin tener que acudir a los tiempos verbales. En la contratapa dice que ésta es una historia de iniciación y del descubrimiento de la identidad. Es la pérdida de la inocencia de la protagonista causada por un evento trágico en su vida, pero que toma un tiempo en ocurrir. Me gusta mucho como el autor convierte la ropa de la protagonista, en realidad el cambio de ropa de la protagonista, en la señal de adultez de una muchacha de 15 años que de pronto se ve sumergida en el mundo de los adultos. Se enfrentará a todos sus miedos, encontrará su razón de ser y buscará justicia -a su manera- dentro de ese traje de adulto que debe vestir para hacer su trabajo.
Muy de este siglo la reflexión sobre quiénes somos, la búsqueda de lo que nos define como personas asociado a rituales, lenguaje, amores, valores. El autor pone al lector frente a estos temas en las dualidades que transita la vida de Sonia/Su Nam: la vida- la muerte; China-Argentina; familia materna- paternal; pasado-futuro; venganza-justicia. Así es el duelo de Sonia por su padre. Tiene un hermoso final.
«Sospecho que hay un momento de la vida en el que cada hombre o cada mujer descubren quiénes son. Lo saben. De repente. Frente a una instancia crucial o frente a un hecho insignificante. Da lo mismo. Yo, en cambio, todavía no sé quién soy. Y, por no saber, ni siquiera sé si es que ya me convierto en una mujer o aún me falta un poco de tiempo.»
Esta reflexión tan apabullante es la columna vertebral de la novela del argentino Federico Jeanmaire, lo que deriva en una historia profunda, reflexiva y vibrante; es una reflexión sobre la identidad desde la riesgosa tarea literaria de ponerse en la posición de una joven china crecida en Buenos Aires. El tema de la migración siempre termina por abrir una herida profunda, y es lo más insensato de mi parte, porque la migración me es sumamente ajena. Sin embargo, como dice el propio escritor "No son unos inmigrantes que tienden a olvidar su lugar de origen, sino todo lo contrario, hacen todo lo posible por volver cada tanto, por criar a sus hijos dentro de esa cultura."
Es un libro muy agresivo desde el punto de vista de aquello que significa madurar, las circunstancias de la vida, a veces, orillan a ese crecimiento de manera forzada en dos escenarios: Suzhou y Glew. El primero es chino y allí está la casa de los abuelos. El segundo es argentino, cerca de Buenos Aires, y allí vivió la protagonista. Allí hubo un padre y un supermercado. Y una pistola. Y una noche hubo un incendio. Y ahora, ella retomará el idioma que aprendió. Es una novela depurada, rebosante de matices, como lo es para todos esa transición para llegar a la vida adulta; para llegar a definir la identidad propia, contrastada con choques culturales, heridas, justicia, venganza y una negociación profesional y personal, todo mientras nos subimos en tacos altos, junto con ella.
José Saramago dedicó en su día al autor: «Una propuesta arriesgada que habla de la vida contemporánea, donde el bien y el mal comparten una frontera difusa.»
“Sospecho que hay un momento de la vida en el que cada hombre o cada mujer descubren quiénes son. Lo saben. De repente. Frente a una instancia crucial o frente a un hecho insignificante. Da lo mismo. Yo, en cambio, todavía no sé quién soy. Y, por no saber, ni siquiera sé si es que ya me convierto en una mujer o aún me falta un poco de tiempo”.
Los tacos altos son los zapatos que nos ponemos las mujeres cuando queremos estilizar nuestro cuerpo, cuando nos queremos arreglar, cuando queremos ser más altas, cuando queremos vernos diferentes, cuando el pie nos lo pide, cuando probamos combinaciones. En cualquier caso: cuando nos apetece.
Su Nuam (“Su" es llanura, y respeto; “Nuam" es genial, y ardiente) es una chica de quince años que se pone esos tacos para parecer mayor. Y al principio ella no quiere eso, porque se da cuenta que, si cede, le tocará emprender su propio camino laboral y, en contrapartida, su camino también hacia la edad adulta.
Pero es inevitable. Todos nos hacemos mayores. Todos, algún día, maduramos. Y Su Nuam le ha tocado madurar entre dos ciudades; entre dos partes de una misma familia; entre dos lenguas. Y, para colmo, le ha tocado vivir un accidente terrible al que, con tan poca edad, intenta ponerle palabras.
Sea como sea, esta es la historia de Su Nuam, escrita de su puño y letra en un cuaderno. Y como todo diario personal, a veces aparecen errores gramaticales, puesto que para ella escribir bien los tiempos verbales no es tan importante como dice su profesora de español.
Ay, Su Nuam. Si hubieras sido mi alumna seguramente me hubiera reído mucho contigo. Tu inocencia te hace noble. Has escrito un buen cuaderno. Has hecho una buena introspección. No te suspendería por nada del mundo.
Una novela medianamente interesante sobre una joven sino-argentina que viaja de vuelta a Buenos Aires como traductora para unos ejecutivos chinos, y que durante el viaje, reflexiona sobre su identidad (con unas reflexiones buenas y otras un poco superficiales) e intenta cobrar venganza por la muerte de su padre.
Se lee de un tirón y es amena pero es un poco más light de lo que esperaba. Hay un poco de exoticismo en la representación linguistica de su protagonista: una joven que pasa 10 años en la Argentina y solo sabe usar el tiempo verbal del presente en español parece un poco torpe quizás (¿?). Aunque el uso del presente puede ser simbólico de su estado psíquico....no me encantó, pero tiene un je ne sais quoi que engancha.
Sinceramente me parece poco creíble que una chica de 15 años no domine los tiempos verbales después de vivir 10 años en Argentina. Como símbolo, sirve, pero es una de las tantas formas en las que la experiencia inmigrante de la protagonista no me termina de cerrar. En cuanto a reflexión sobre la vida y la justicia, me parece más exitoso el libro. Interesante y llevadero, pero no necesariamente una reflexión tan profunda sobre la identidad como el material promocional del envoltorio prometía.
No vela muy corta que al principio me ha resultado un poco liosa porque hay cambios espacio-temporales y la protagonista solo usa los verbos en presente y también me ha resultado bastante densa porque hay muy pocos diálogos pero a partir de la mitad mejora mucho, es más ágil y mucho más entretenido y me ha gustado. El final es muy bueno!
Definitely some orientalist vibes...I guess generally not surprised based on the fact that this was written by a white man. Was definitely hoping for more, but there's so little literature on Asians in Latin America that I'll take what I can get for now.
no sé qué pienso de este libro. es complicado de leer — supongo que esa es la intención —, duro y el final me ha dejado en shock. Ella hizo lo que debió hacer!
Un hermoso libro, ser china en Glew, vivir el castellano, un asesinato en el contexto de.crisis argentino, el regreso a China y la vuelta a Glew, el crecimiento. Me encantó, tendría que tener más lectores, es fácil de leer y atrapante.
Este libro está escrito en primera persona por Su Nuam, una adolescente china de 15 años que escribe como si fuera su diario íntimo. Nuestra protagonista, que vivió durante diez años en Argentina dónde su padre tenía un supermercado, ahora vuelve por unos días a Buenos Aires como traductora de un holding chino en negociaciones con el gobierno argentino. El cuaderno está escrito en el castellano de su infancia, en el idioma que preserva los secretos de su vida en Argentina que mantiene en escena los elementos ocultos de su pasado y de su identidad.
Está escrita de una manera simple y elemental, cómo alguien que lo está haciendo en un idioma que no es su nativo, en el cual la economía de recursos a la hora de transmitir sentimientos es parte de su belleza. Una historia que se desarrolla en dos escenarios y que habla de la soledad, el desarraigo, el miedo, la venganza, la obediencia, el odio, la injusticia y la violencia. De qué modos enfrentamos el caos del mundo y cómo buscamos reparar lo herido y restaurar un orden perdido.
Un libro fresco y fácil de leer, con una mirada muy interesante del mundo argentino vista desde la practicidad de la cultura china. En el cual el centro de la historia gira en torno a una niña que debe tomar decisiones todo el tiempo y debe crecer muy rápido en mujer, lo que seguramente da origen al nombre de la novela.
“Si el amor es lo que creo que es, supongo que el odio tiene que ser su contrario más exacto. Sin embargo, si te fijás bien, el origen de ambos sentimientos es el mismo: la ignorancia. Amamos y odiamos aquello que no conocemos, sólo pasa que el amor nos acerca y el odio nos aleja de ese otro desconocido.”