Lina Meruane (Santiago de Chile, 1970) es escritora y ensayista. Ha publicado el libro de cuentos Las infantas (1998) y las novelas Póstuma (2000), Cercada (2000), Fruta podrida (2007), premiada Mejor Novela Inédita por el CNCE, y Sangre en el ojo (2012), por el que recibió el premio Sor Juana Inés de la Cruz. También ha publicado ensayos como Viajes virales (2012), Volverse Palestina (2013) y Contra los hijos (2014). Ha recibido el premio Anna Seghers por la calidad de su obra, entre otros. Actualmente, dicta clases en la Universidad de Nueva York y es la fundadora del sello Brutas Editoras.
Cercada (2000) es la segunda novela de Lina Meruane, destacada escritora chilena contemporánea. No sé si llamarla nouvelle, cuento largo o simplemente relato. Es un texto que se arma como un guión cinematográgico a cargo de una directora: Meruane. Pero es una narración básicamente. La directora yuxtapone y monta las distintas escenas de este drama o tragedia de forma inteligente. El lenguaje es condensado, directo e incisivo, pero también tiene destellos intensos y reveladores. La historia de Lucía, hija de un militar pinochetista y su vínculo con dos hermanos, hijos de una víctima de la represión, trascienden la esfera subjetiva para situarnos en la temática de las violaciones a los derechos humanos. Meruane logra darle un tratamiento original y efectivo. Ética y estética se plasman de forma magnífica en este breve relato. No hay sermones ni panegíricos. No hay consignas ni fácil denuncia. Aquí hay literatura en serio. Recuerdo las clases de Ernesto Livacic, el curso llamado Grandes narradores del siglo XX, si no me equivoco. El querido profesor insistía en la finalidad de esas grandes novelas surgidas a inicios del siglo pasado: "problematizar". Sin duda, Cercada problematiza sobre una herida todavía abierta en nuestra sociedad. No es irrelevante mencionar el año de publicación de esta novela. Ese año, el último del siglo XX, Pinochet si libraba de ser juzgado en un Tribunal Internacional, después de permanecer más de 500 días detenido en Londres, gracias a la gestión del gobierno "socialista" de aquellos años. El territorio de la memoria es un campo de batalla. Libros como Cercada son, sin duda, trabajos estéticos sobre la memoria y, por ende, herramientas de resistencia contra las políticas de olvido y amnesia que muchos tratan de imponer desde hace años. Esta es una obra comprometida, cuestionadora y, fundamentalmente, bien construida.
Muy interesante libro. Por su carácter tan experimental me es difícil poner una nota, pero mi balance final es más que nada positivo. Quizás no todo en Cercada me gusta, pero en definitiva creo que vale la pena leerla.
Cercada fue una lectura fascinante, lo devoré en hora y algo. La forma en que está escrito describe las situaciones y su trasfondo de una forma que envuelve. Me fascinó que estuviese escrito como un guión, pero a la vez no. Logra borrar la línea entre los personajes, su realidad y la nuestra.
Me gustó la novela, el modo en que la memoria trata de ser el ambiente (o el último cerco) hace que la historia no sea redonda, que no se aten cabos, que pareciera que la novela tiene varias páginas más escondidas y que no se pueden deducir, que me recordó a la novela El astillero de Onetti. Y el final me pareció muy sorpresivo y genial, lo que cambió mi perspectiva de la lectura ya que la intervención de la directora con los personajes, que bien entiendo su existencia, contrasta mucho con lo que está ocurriendo con los personajes-actores y me aburría: la novela como sala de actuación no me convenció mucho.
Me pareció muy interesante el formato. Experimental, atractivo. Podría ser una obra de teatro, llevando el relato de un intérprete a otro, rompiendo las capas de realidad, incluyendo a la directora misma. Ahora bien, al ser tan experimental me costó bastante seguir la lectura, volviéndose muy confusa en ciertos pasajes.