Avanzada La máquina es tu amo y tu señor La máquina es tu amo y tu señor
Li Fei Zhang Xiaoqio 2019 Una oleada de suicidios durante el año 2010 en la ciudad-fábrica de Foxconn, en Shenzhen, sacó a la luz las condiciones infrahumanas en las que vive y trabaja su plantilla laboral, formada en su mayoría por jóvenes y migrantes, llegados de diferentes regiones rurales de China. Esta empresa es la mayor fabricante mundial de componentes electrónicos y da servicio a compañías como Apple, Amazon o Google. El cándido discurso de Silicon Valley —«el sentimiento de construir un mundo mejor gracias a la tecnología»— contrasta con las condiciones neoesclavistas que padecen las y los trabajadores de Foxconn, basadas en un taylorismo extremo y en una disciplina y vigilancia militarizadas, dentro y fuera de la cadena de montaje. Este libro recoge los testimonios de Yang, un estudiante y obrero industrial; Tian Yu, trabajadora migrante que sobrevivió a un intento de suicidio; y Xu Lizhi, que antes de poner fin a sus días dejó escritas descarnadas poesías que nos adentran en las fauces del sistema de Foxconn. Estos poemas, como el resto de textos, cuestionan el beneficio tecnológico, desde ese «otro lado del mundo», en relación con el coste humano, ecológico y social que entraña.
Consciente de esta situación, y partícipe, como el resto, a pesar de tratar de cambiar nuestra forma de vida para evitar consumir algunos productos en exceso, el hecho de que la industria de la teccnología genere esclavos en pleno siglo XX y XXI, me pone los pelos de punta.
La reflexión final, sobre la liberación de la tecnología sobre los seres humanos, el preciso apunte sobre el cambio de localización de los productores, cuando hay gente que se quita la vida por las horribles condiciones laborales, es de una lucidez tremenda. Da conpletamente en la diana de que necesitamos mejorar lo que se supone que nos hace humanos antes de pasar de nivel.
Mención aparte, el perverso uso del marketing y la creación de marca. Esos lemas de empresa, que, leidos en el contexto real, nos hace ver cuán lejos de la realidad esta tanto el branded content como sus creativos.
"¿Y si el conjunto de infraestructuras necesarias para la producción de todos los ordenadores, iPads, cámaras fotográficas, teléfonos que utilizamos fueran relocalizadas en nuestros territorios?" Con esta pregunta termina Célia Izoard su reflexión -y nos hace reflexionar- sobre la industria tecnológica y especialmente sobre lo que representa el progreso de una parte de la sociedad cimentada en la esclavitud de la otra. "La máquina es tu amo y señor" es un ensayo imprescindible, corto pero sobrecogedor, que a través de los testimonios -y poemas- de obreros de la empresa Foxconn hace reflexionar al lector sobre la realidad de las comodidades tecnológicas que disfrutamos en el "primer mundo" y cómo de ciegos estamos (y queremos estar) en relación a su producción. Lectura obligatoria.
Este libro es terrible. Una muestra de lo idiotas que somos. Deberíamos pensar mil veces antes de comprar cualquier dispositivo electrónico. El consumo debe ser responsable, y solo si es realmente necesario. Menuda mierda de mundo que tenemos montado.
El monstruo gigante del consumismo que crece y crece se alimenta gracias a la deshumanización de los trabajadores que se desviven (porque son obligados a olvidar lo que es vivir sus propias vidas) para que la industria no deje de moverse y para que la producción, que solo beneficia a unos cuantos, aumente hasta el punto que los beneficios económicos sean más significativos que la vida de miles de empleados que ven sus sueños minados en una línea de manufactura. Es un libro testimonial sobre la explotación laboral, de cómo estamos atravesados por la clase y de cómo la idea de utilidad implantada hasta la saciedad hace que las personas automaticen todos los aspectos de su vida en pos de la productividad y la superviviencia. Es la máquina el amo de espíritus que van perdiendo el propósito de su existencia.
Al grano (son 100 páginas), se lee bien a la vez que informa y trasmite su mensaje de que el capitalismo es una mierda tan grande que solo se mantiene en pie echando gente y gente a la picadora de carne, en este caso en China. Es que realmente es acojonante ver a los de Apple o Microsoft con campañas de marketing para hacerse los pijos y los filantropistas cuando tienen sus fábricas con las peores empresas del mundo que literalmente acaban por matar a sus trabajadores
C’est une lecture qui s’éloigne tellement de mes habitudes personnelles. D’habitude, j’aime lire de la fiction dramatique, un peu trash. Là, j’ai eu le coeur retourné de lire cela et de devoir réaliser que non, cevi n’est PAS de la science-fiction, c’est la vraie vie des ouvriers d’usines chinoises DE NOS JOURS. J’en ai fait des cauchemars, mais ça m’a vraiment fait réévaluer mes privilèges de nord américaine nantie et protégée.
"Su presente ya no está vinculado a sus pensamientos. Me percaté de cómo, durante el trabajo, a menudo desconectaba; ya tenía interiorizados todos los movimientos del trabajo cuando de repente, volvía en mí y no sabía si había procesado la última pieza o no. Le tenía que preguntar a mi compañera."
En termos políticos, bastante flojito. Ten cousas interesantes e trata un tema moi serio.
Como medida de emergencia, Foxconn colocó redes de seguridad alrededor de los tejados, en ambos lados de los pasillos, y todas las ventanas fueron cubiertas con alambre y férreamente cerradas. Eran “medidas correctivas” adoptadas para evitar que los trabajadores saltasen hacia su propia muerte.
Antes de morirme: Desearía echarle otro vistazo al mar/ atestiguar cuán vasto fue el llanto de mi corta vida./ Quisiera una vez más subir hasta la cumbre,/ ordenar a gritos regresar a mi alma perdida./ Me gustaría también palpar el cielo,/ encontrarme con su azul gentil./ Ya que nada de esto puedo,/ prefiero ya morir./ Así que, ¡gente!,/ no quisiera alarmaros/ ni mucho menos haceros suspirar o sufrir./ si estuvo bien cuando vine/ bien estuvo cuando partí. - Xu Lizhi.
Ante tan desoladora y necesaria lectura, no queda más remedio que repensar la materialidad de nuestra existencia. No queda otra que mirar de frente el suicidio como la más cruel y desesperada forma de protesta ante una vida arrebatada por la brutalidad de las fábricas del tecnocapitalismo, y no perderlo de vista. Pero sobre todo tenemos que ser conscientes de que, mientras no haya una mayor conciencia sobre el impacto de nuestra posición en el mundo, todos somos cómplices y asesinos.
"Aquí clavado junto a la línea de montaje, manos al vuelo, cuántos días claros, cuántas noches negras, así tal cual, de pie me duermo".
Si alguien me pregunta cómo se fabrican las cosas en China, definitivamente le recomendaría este libro. Hay tantas maneras de explicar esta historia y es tan única la manera en que este libro lo hace, que estoy sin palabras. Bueno, conciso y directo. Hay poemas que relatan tanto en tan poco que, gracias a los comentarios de antes y después, hacen de este librito (de poco más de 100 páginas) una fantasía.
¿Cuál es el costo humano de la tecnología? Un libro híbrido (crónica-ensayo-antología de poesía) para repensar nuestra relación con los discursos 'progresistas' de la tecnología capitalista, de la máquina-mundo.
No hay más ciego que el que no quiere ver. Magistral recreación del trabajo en las fábricas chinas y una feroz crítica al sistema consumista y capitalista, encabezado por la empresas tecnológicas.
"Toda mano de obra, en cuanto se pone a competir con un esclavo, sea este humano o mecánico, está condenada a sufrir las condiciones de trabajo del esclavo."
Sidérant. En 90 pages, les coulisses de nos iPhones, avec des t��moignages de première main en direct des iSlaves des usines chinoises du sous-traitant Foxxcom (1,4 million d’employés!); pour qui la meilleure réponse aux vagues de suicides est l’installation de filets anti-suicide. Une lecture nécessaire.