Apasionante novela romántica ambientada en la Inglaterra victoriana y finalista del VI Certamen de Novela Romántica Vergara-RNR 2015.
Elena es la heredera de la casa MacGowan, pero ha crecido alejada de toda vida social para ocultar las quemaduras que sufrió de niña. Pero su vida da un vuelco cuando su tío le niega sus derechos como heredera y la expulsa de la vivienda familiar.
La joven, incapaz de aceptar la situación, se rebela y no duda en solicitar el apoyo del abogado de su padre. Dolida y confusa tras la desalentadora consulta al letrado, está a punto de ser atropellada por el carruaje conducido por Laramie Devereux, un conde francés de quien se rumorea que ha obtenido su fortuna con el contrabando de opio. Este sombrío personaje no duda en insultarla por su torpeza y las cicatrices que la hacen, a sus ojos, una mujer «imperfecta».
El destino, sin embargo, los hará coincidir de nuevo.
Gracias a una partida de cartas Elena urdirá un plan en el que las convenciones jugarán a su favor y el engaño será un arma de doble filo.
Entretenido, pero la autora no me ha convencido con la historia. Admito que, pese a ser una historia corta, los personajes quedan bien trazados y la historia cerrada. Nada puede evitar que en tan pocas páginas los sentimientos sean demasiado precipitados, tanto que hasta sorprenden. Este amor que surge de la nada y de los malos modos, a mí, no me convence nunca. Pero además
Me ha gustado la protagonista por no ser la típica dama inglesa. Tiene carácter y es inteligente. Sabe que una huérfana con quemaduras no tiene opciones de futuro, así que no duda en aprovechar la oportunidad que se le brinda de tener una familia.
En cuanto al conde, se nos presenta como un hombre echo a sí mismo y que ha pasado de pirata a comerciante. Es un hombre duro que busca una esposa perfecta para restaurar el nombre de su familia, pero no lo veo muy despierto para según qué cosas.
La historia es un tanto rocambolesca y todo sucede muy rápido, pero me a gustado a pesar de todo. Te metes tanto en la historia que no te paras a pe dar demasiado.
La novela engancha y entretiene desde la primera página y es fácil leerla de una sentada. Yo me leí el 75% del tirón y, si no hubiese sido por lo tardío de la hora, la habría terminado esa misma noche.
Ha sido mi primer libro de la autora pero ya le tengo echado el ojo a otro.
El argumento de la novela me llamó la atención y sinceramente esperaba mucho más de la historia.
Entretenido, de lectura rápida pero personalmente me ha resultado una lectura muy atropellada, todo demasiado precipitado, sentimientos muy potentes nacidos de la nada, no había nada que los propiciara, no me ha convencido.
Diálogos demasiado modernos y coloquiales para encontrarnos entre aristocracia inglesa de 1855, chirriaban mucho, me resultaba en algunos momentos muy molesto.
No sería una novela que recomendaría. La autora cuenta con títulos mejores qué explorar.
Comenzaré por decir que me alegro de haberle dado una oportunidad, no sé si más personas lo han leído, pero me he llevado una grata sorpresa, no es enteramente como los libros del mismo género, así que fue entretenido leerlo, los personajes tienen pasados complicados que a la final fueron apresurados en dejar atrás, en muchas ocasiones iba o demasiado rápido o demasiado lento, la autora da detalles puntuales de las cosas así que no resulta aburrido. Lo recomiendo para que pasen el rato, con una lectura corta, aunque no tiene situaciones divertidas, supongo que la personalidad de los personajes lo disculpa.