Compré este audio libro no muy convencida de que me gustaría. Sin embargo, resultó en un increíble viaje de horror a lo más balo que se puede uno imaginar, y la lucha por parte del sistema de justicia, para restaurar el equilibrio en una sociedad sacudida fuertemente por sorpresa.
Los autores describen en inicio los días previos al que sería conocido como “el crimen del siglo”, la vida de Richard Speck, quien el 13 de Julio de 1966 se convertiría en uno de los más infames criminales en la historia de Estados Unidos. Los autores hacen un recuento detallado de la noche del crimen, casi al minuto, y de cómo el asesino sujeta en sumisión a cada una de sus víctimas, y que luego de sus horrendos actos salió huyendo. Se describe además el trabajo minucioso de la policía de Chicago para capturar al único sospechoso, identificado por quien milagrosamente sobrevivió al ataque Corazon Amurao. El trabajo de la fiscalía pasará a la historia, por ser impecable, pues no solo se dedicó a probar sin dejar lugar a dudas, la culpabilidad de Speck, sino anticipar cualquier estrategia que el, hay que reconocer, brillante defensor público asignado a Speck, pudiera imaginar, e intentar bloquearla. Se describe con detalle el trabajo de la fiscalía, inclusive una detallada biografía del inculpado, y luego el inicio del juicio, con elección de jurado y los testigos más importantes. Este libro resultará muy interesante para los que gustan leer sobre historia de crímenes e historias legales. Al final, en esta actualización del libro por el 50avo aniversario de estos sangrientos sucesos, se incluyen notas sobre un video realizado en la prisión donde Speck pasó el resto de su vida. Y si uno pensaba que este sujeto había ya caído en lo más bajo que pudiera uno imaginar, este video (su transcripción) dará más de una sorpresa. Speck se las había ingeniado para denigrarse aún más. Sin embargo el video no solo sirvió para revolver el estómago sino para reformar el sistema carcelario en Ohio. Richard Speck murió en 1991 de un masivo ataque al corazón. Lo único lamentable es que después de que en la autopsia el forense encuentra serias alteraciones en zonas del cerebro (hipocampo y amígdala, áreas relacionadas con memoria y afecto) y decide enviar el espécimen a un experto neurólogo en Boston, para mayor estudio, la muestra se pierde antes de ser enviada. Gran pérdida para la ciencia. Tal vez se hubiera descrito una asociación de cambios en el,cerebro, con la personalidad psicopática que Speck demostró desde muy joven.
Muy bien escrito, muy detallado, es un excelente recuento de lo que sería conocido como la ‘Masacre de Chicago’ o El Crimen del Siglo’ : el brutal ataque de nueve enfermeras y estudiantes de enfermería y posterior asesinato de ocho de ellas.