James Rhodes, I admire you. Thank you for writing this. Thank you for not giving up. Thank you for sharing your story so that other people can start to get better, or maybe just to make us know what it's like to suffer the worst and still go on. Thank you for breaking me, for healing me, for awakening the unbreakable bond I have with music. Thank you, thank you, thank you.
--
Llevaba meses y meses buscando un libro que me cambiase. No un libro bueno, o un libro emotivo, o un libro bonito. Esperaba un libro desgarrador, magnífico, chocante, brillante, que me rompiera y me conmoviera, que me hiciera reír, que me hiciera llorar.
Y por fin lo he encontrado. Es Instrumental.
Instrumental es ese libro que cambia tu percepción del mundo. Que cuenta lo que muchos otros no se atreven a contar, o no quieren, o no pueden; que te hace querer cerrar los ojos porque al abrirlos te puede cegar unos instantes. Duele, duele mucho. La vida de James Rhodes no es un paseo por el parque. Y él no ahorra detalles.
Si lo paráis a pensar, todo lo que ha vivido (trastornos de estrés postraumático, trastornos alimenticios, drogadicción, alcoholismo, autolesiones, intentos de suicidio, internación en psiquiátricos...), todo, es una consecuencia de las violaciones que sufrió de pequeño. Vamos a dejar de pintar la realidad. Vamos a dejar de restarle importancia. Vamos a parar esto, por favor, vamos a mejorar el mundo y no a destruirlo, porque James ha sobrevivido, pero cientos, miles de niños no. No han podido.
Sin embargo, este libro no va de dolor. Como el mismo James dice, es un libro de música. De cómo la música salva vidas. De cómo la música cura. De cómo el arte puede calar tanto en una persona que se convierte en un pilar, en los cimientos, en un bote salvavidas.
Y, por supuesto, trata del amor. Del amor a uno mismo, para empezar, que es el amor más difícil para una víctima de abuso sexual; sin él, no se puede amar a los demás. Trata del amor a la música. Y trata del amor a su hijo, un amor sin barreras, un amor inexplicable.
Puede que sea zafio en su lenguaje. Puede que sea duro de leer. Sí; pero se lo debemos. A él, a nosotros mismos y al mundo.
Instrumental ha llegado a una parte de mí que estaba dormida; ha avivado mi unión con la música, mi irrompible unión con la música. Y también me ha desgarrado con su historia, me ha conmovido su lenguaje (que llega a tener un tono poético a veces), me ha abrumado su sinceridad, me han dolido sus caídas.
Gracias, James Rhodes. Necesitaba leer algo así. Necesitaba conocer una historia como la tuya. Todos lo necesitamos. Gracias por ser tan valiente y contarla. Gracias por compartir tu amor por los tuyos, gracias por contagiar tu pasión. Gracias por todo.
PD: Si veo que no me gusta esta reseña, la editaré. Sé que me quedo con muchas más cosas que decir.
PD2: La edición de Blackie Books es buena, tanto la traducción como la maquetación y encuadernación.