La primera novela de Luciano Lamberti indaga en los testimonios de los conocidos de Ángelica Gólik, una poeta de pueblo casi ignota. Es el punto de partida para una narración coral que se disgrega y abarca muchos años y lugares, con consecuencias terribles para la humanidad. Una fábula sobre la procedencia de la verdadera poesía, sobre el delgado hielo de nuestra cordura, sobre el poder del misterio y la posibilidad de leer la historia argentina reciente como una rama de la literatura fantástica. "La maestra rural" es una novela policial sin crimen ni detective, un relato de suspenso que contempla realidades paralelas, hipótesis conspirativas, discursos desquiciados y finas dosis de humor, una narración excéntrica en la que cada lector deberá erigirse en investigador. Una novela que está llamada a convertirse en un objeto de culto.
Luciano Lamberti holds a bachelor's degree in modern literature from the National University of Córdoba in Argentina. He writes for local and national media, works as a high school language teacher, and leads the creative-writing workshop of the Provincial Neuropsychiatric Hospital in Córdoba
Excelente novela. Me sumo al comentario de Lucas Vargas Sierra en la reseña de Gala y sostengo que la referencia a Los detectives salvajes es clara, aunque no explícita, pero se nota que tiene visos de homenaje y no de robo. Hay una oración incluso que parafrasea a la que abre el clásico de Bolaño, cuando un personaje dice "me han invitado a unirme a los Sefraditas", en lugar de "a los real visceralistas". Donde Bolaño se volcaba por la proliferación, las líneas de fuga y las mil y una lenguas individualísimas, Lamberti es más acotado y se queda con lo que sabe bien: el delirio sci-fi rural argentino. Los personajes están muy bien, la trama es atrapante, estilísticamente es impecable, la verdad espectacular la novela.
Es sin dudas una de mis lecturas predilectas del año. Para nada se asemeja a la imagen que tenía del libro, es otra idea por completo. La estructura de la novela se asemeja a la crónica, con episodios testimoniales por parte de aquellos que conocieron a la enigmática maestra rural, e incluye la voz de la mismísima maestra también. Súper recomendado.
Mi primer acercamiento a la obra de Luciano Lamberti ha sido tan extraño como los mismos acontecimientos que nos narra en esta historia, su debut dentro de la narrativa. Quizás porque gran parte de los sucesos que ocurren en esta Maestra rural no dejan de ser ecos de su inicios poéticos, cargados de simbolismos, de interpretaciones, de una simple invitación al lector a que sea él mismo el que una las numerosas piezas en su cabeza para darles algún tipo de sentido. Esta obra no deja de ser un paso adelante, en el que todo lo que el autor nos narra no deja de ser más que una segunda piel, oscura y aterradora, de algo mucho más profundo a lo que apenas has podido ver su superficie. Lo sé porque es ahora, tras haber terminado la historia, cuando empiezo a inquietarme por haber descubierto lo que esconde esta poeta maldita cuyas obras consiguen estremecer. Es una emoción extraña, desasosegante, llena de imágenes grotescas que se deslizan en tu mente emponzoñándola. Y es que, la lectura de La maestra rural no deja de ser un acúmulo de fragmentos de algo tenebroso que ocurrió en un pueblo, algo que asustó a todos aquellos que de algún modo se relacionaron con esa poeta, madre y docente y que, pese al paso de los años, no ha dejado de inquietarles. Pero esa misma lectura se vuelve tediosa cuando solo encuentras fragmentos aislados a los que eres incapaz de dotar de entidad. Eso juega en contra de los lectores que, como mi caso, no termina de entender la complejidad de la novela. Y no es que carezcan de sentido, ya que cuando ves el resultado final no dejas de entender el enorme trabajo y planificación que se esconde tras esta compleja estructura. El autor avanza y retrocede en el tiempo, cambiando de personajes, cruzándolos mientras interactúan entre ellos, estableciendo unas pequeñas instantáneas de algo mucho más complejo de lo que se ve a simple vista…para luego retorcerlo hasta la locura. Pero, lo más extraño, es que es esa misma confusión que genera Lamberti en el autor, lo que convierte esta historia en algo fascinante. Y es que, cuando tu desconcierto se iguala al de sus protagonistas, cuando cruzas la puerta que no deberías abrir, cuando entiendes que los poemas nunca son inocuos a las mentes flexibles, el miedo está ahí sonriendo, rodeado de moscas y tentáculos, dispuesto a anidar definitivamente en en tu cabeza. La maestra rural es una historia compleja y extraña. Una genialidad que no quiere parecerlo a simple vista. Una apuesta por la paciencia del lector para adentrarse en unos mundos conocidos que resultan, en todo momento desconcertantes. Como cuando te miras al espejo y no reconoces el reflejo. No te gusta lo que ves, pero no puedes dejar de mirar.
Nada mal. La maestra rural es una novela coral, aunque no se excede en sus ambiciones. Hay una docena de personajes que funcionan como narradores de los distintos capítulos, cortos. El que podría llamarse el protagonista narra ocho de ellos, hay otros que solo narran uno. El mecanismo funciona bien para estructurar la novela, y la diferencia de perspectivas es rica, aunque casi no tenga correlato en una auténtica variedad de las voces. Está bien. Lamberti retoma los principios de la narrativa lovecraftiana y los aplica a un contexto local, pero, lo que es un gran mérito, sin caer en un burdo costumbrismo. También trabaja con un gran terreno sin explotar, que es la intersección entre el peronismo y la superciencia fringe, o sea la ciencia ficción (lo que yo llamo peronpunk). Me hubiese gustado un poco más de worldbuilding en todos los sentidos, y la conclusión es muy lovecraft lite, pero así como está, es verdad, la novela cierra.
La maestra rural es la primera novela publicada por Luciano Lamberti, siendo sus anteriores publicaciones libros de cuentos o novelas cortas. En este libro nos plantea a una poeta, Angélica Gólik, como protagonista. Todo lo que sucede en esta historia gira en torno a ella, ya sea su persona o su obra literaria.
Uno de los aspectos que más me gustaron de esta novela es la forma en la que está presentada. Aquí se nota un poco la experiencia por parte del autor para escribir cuentos. La historia está dividida en capítulos protagonizados por diferentes personajes. Cada uno de ellos, en mayor o menor medida, está relacionado con Angélica, ya sea porque la conoce a ella, o conoce su obra, o bien se la encuentra por primera vez. Antes mencionaba que se notaba la facilidad del autor para el relato, y con esto me refiero a que estos capítulos, algunos más que otros, tienen una cierto cierre. Más allá de que hay dos personajes que se repiten, Santiago y la propia Angélica, hay otros que aparecen una sola vez, y podrían pasar por relatos relativamente independientes a la historia original. Sin embargo, esto no me molestó en ningún momento. No pensé que estos fueran una forma de rellenar la novela, ni mucho menos. Eran todos tan interesantes y tan originales en su esencia que disfrutaba leyéndolos igual que los dos que tenían continuidad.
Si debo reconocer algo sobresaliente en La maestra rural más allá de la manera de presentarla, es sin lugar a dudas la trama. La protagonista es una poeta, desconocida, cuya obra causa, en los lectores, un abanico de sensaciones. Así lo expresan ellos mismos; dice Santiago: "Lo abrí al azar, leí un verso y sentí por primera vez sus efectos. No eran solo estéticos o musicales, esos efectos. No era el placer de leer un poeta, la sensación de ser conmovido por su música o su destreza formal. Eran efectos fisiológicos. Efectos en el cuerpo. Su lectura me sacó la resaca de golpe como una línea de cocaína". A partir de este momento decide comenzar una investigación sobre Angélica. Lo que no sabe es qué es lo que lo esperará cuando se ponga en marcha. La historia está constantemente atravesada por tintes fantásticos y hasta de ciencia ficción, lo que le da una personalidad más que interesante. Siempre me gusta encontrar cosas así en las novelas, algo que se salga de lo cotidiano, que me haga pensar que, en algún momento, el secreto de la trama esté a punto de salir a la luz; y esto es lo que pasa con La maestra rural. Bien dice en la contratapa que esta historia es un "policial sin crimen y detective": en esta historia no hay un hecho delictivo que desencadene una investigación policial. Sin embargo, sí puede seguir leyéndose como un policial porque el autor va tirando pistas que van formando la historia, que recaen en el lector para que este vaya poniendo todas estas en orden para lograr llegar al final. Un final que sin lugar a dudas está a la altura de todo el libro.
Cuando comencé la novela pensé que, teniendo en cuenta la cantidad de nombres y personajes que la componían, quizás se me haría un poco difícil seguir la lectura con fluidez y normalidad. Era probable que con tantos nombres en algún momento me empezara a confundir, a dudar cuál era cuál o qué tenía de importante. Pero con el correr de las páginas, empecé a darme cuenta de que, si bien todos tenían algún tipo de relación, los "más" importantes se repiten para que uno no pierda el hilo de su historia. Los "menos" importantes, para decirlo de alguna manera, tienen un inicio y un cierto cierre que redondean el relato para que no queden demasiadas dudas. Y si queda alguna, el final las aclara.
La prosa del autor también me gustó mucho, no solo porque por momentos responde al género protagonista, la poesía, sino también porque todo el tiempo genera una sensación de querer seguir leyendo, de ver cuál es, efectivamente, el secreto principal. Todo confluye en un final ideal, que se conecta con el inicio de una forma excelente; un ciclo que se cierra. Pero no es un ciclo completamente cerrado, porque también es tarea del lector interpretar, llegar a su propia conclusión.
La maestra rural es una novela que me gustó mucho, más que nada por cómo está contada y, además, por presentar un tema que con el correr de la lectura va aumentando en su grado de interés. Una historia más que recomendada para seguir fomentando la literatura nacional y, por qué no, para leer género policial, fantástico y de ciencia ficción camuflados en una historia que aparentemente no pertenece a ningún género específico.
Creo que este autor va a terminar siendo uno de mis favoritos. Terror (y ciencia ficción) y contexto argentino, ¿qué más se puede pedir? La voz de Lamberti es única, igual que su estilo que es bastante específico, pero para nada repetitivo. Leí antes La masacre de Kruguer, que me encantó, el procedimiento de la polifonía se repite, la temática un poco también, pero cada historia tiene su originalidad, su fuerza propia. Voy por más con La casa de los eucaliptos
Quedé impactada!!! Me gustó mucho su construcción coral, donde cada capítulo es un narrador distinto, permitiendo acercarnos a lo que está sucediendo desde distintos ángulos. Me pareció genial. Si les gustan las conspiraciones o esas teorías de que hay "seres camuflados" entre nosotros, entonces este es tu libro.
cuántas contradicciones tengo con este libro. la primera y la última parte me encantaron, medio que entré en un trance y me metí de lleno en la historia, pero en el medio tuve momentos de desconexión total. algunas voces no me gustaron para nada cómo estaban escritas, leí en alguna reseña que se lee como si fuera una traducción y tal cual, algunos modismos del habla no se trasladan bien a lo escrito. el dispositivo enunciativo coral que tan bien funciona en para hechizar a un cazador acá de a ratos se me desdibujaba. pero no deja de ser una historia muy interesante, de ciencia ficción bien argentina
Detesto la frase "no podía dejar de leer" porque la masticaron tanto para ponerla en la solapas o en la parte de atrás de cualquier libro con la intención, pienso, de que con suerte, otros lectores tuvieran la misma experiencia. A lo que voy con esto es que para mí, “La maestra rural", por su género, su estilo y esa multiplicidad de voces, es un libro que, indiscutiblemente, no podía dejar de leer.
Me zampé este libro, qué hermoso. Aunque entregaba información muy de a poquitito, los testimonios me resultaron adictivos. A ratos no entendía bien y volvía, pero como bien dice el libro “Entender, entender. Una de las cosas más sobrevaloradas de nuestra especie.”
Bonus track me acordé de mi abuela que nació en estos pueblos argentinos y contaba las MISMAS cosas 😱, podría haber sido uno de los personajes. Eso le dio una dosis de verosimilitud a esta novela conspiranoica llena de fantasía.
This was very strange and grotesque, here you have my five stars.
Que libro tan raro, lo digo en el buen sentido. De manera precisa y constante va elevando la visceralidad en la historia y enganchando al lector, al igual que una montaña rusa la caída en picado es intensa y salvaje.
La historia de como un joven poeta descubre por causas extrañas la poesía de una autora a la que todos califican de rara y la búsqueda en que se embarca para poder entrevistarla. A la vez, tenemos testimonios de las personas que tuvieron alguna interacción con ella y conforme pasan los capítulos dichos sucesos se vuelven más difíciles de explicar y el final explota en una mezcla entre weird y body horror.
La novela no tiene muchas páginas, pero se lee más rápido de lo que se podría creer gracias a sus capítulos tan interesantes, muchos de estos bien podrían sostenerse como cuentos cortos sin problema. El autor sabe crear un personaje enigmático con Angelica Golik y de alguna manera logra dar cierre a una trama sin cerrar todas las puertas o sin responder todas las preguntas.
Definitivamente volveré a leer al autor y recomiendo mucho la lectura sobretodo para quienes quieren salir de lo cotidiano dentro del genero de terror.
La primera novela de un autor nuevo, y le doy 5 estrellas. Las merece, ya quiero leer todos sus cuentos, y todo lo que escriba próximamente. Cada capítulo está contado en primera persona desde un personaje distinto. Y cada uno te cuenta algo nuevo que te mete más y más en un mundo genial y terrible. Se nota que es argentino, se nota que ha leído ciencia ficción y terror. Y se nota la influencia de Stephen King, entre otros. Lo hiperrecominendo, y no puedo contar nada sin tirar spoilers.
Me gustó mucho. Hace tiempo no me entretenía tanto leyendo un libro. Disfruté de lo no dicho en este enredo de voces que, por fragmentos, nos van construyendo una verdad monstruosa e imposible llena de paranoia y de cultos a seres Lovercraftianos. Se nota que el autor se la gozó escribiendo y es refrescante recordar que la escritura también es gozo y es locura y que la poesia puede ser un mensaje de los dioses-pulpo-antiguos.
En la dedicatoria, Lamberti me pone que espera que lo lea rápido, después que en el desayuno se hablo que se lee rápido y esta es la verdad. Un libro que te atrapa y no te suelta, un puzzle que no se termina de construir, un lenguaje fluido y claro como el agua que es placentero leer. No se como más describirlo. Que joya, que increíble descubrimiento.
Descubrí al querido Lamberti hace un par de meses, cuando comenzó la travesía de su ultima novela publicada, "Para hechizar hechizar a un cazador", la cual me fascino. Seguí con La masacre de Kruger, que también me gusto mucho y después arranqué un par de antologías copadas el autor. OK, todo esto dicho para decir que La Maestra Rural me gustó bastante, pero con el background onda festival de gore de como fui leyendo sus libros, me faltó por así decir ese elemento, el cual pensé (mal) que era común de todas sus obras. En fin, ciertamente no es condición necesaria de este libro, porque es muy adictivo. El personaje de Angelica Gólik, la susodicha maestra es espectacular y fácil de sentir/aborrecer/amar; claramente no voy a describirla por completo porque a eso se dedica gran parte de este libro. Los elementos cosmogónicos / lovecraftianos están muy bien insertados en la trama, y si bien por momentos el ida y vuelta de los distintos actores en la cronología de la historia puede marear, todo se termina acomodando. Repito, el racconto de los hechos a través de distintas voces lo hace muy atrapante y un libro que se lee en 3 sentadas y en definitiva se disfruta, amen de no poseer la crudeza mas visceral de sus ultimas obras (que particularmente disfruto mas).
Después de haber leído La casa de los eucaliptus, que me gustó muchísimo, me lancé a La maestra rural, que me atrapó desde un primer momento y terminó dejándome sin aliento. También me dejó con ganas de volver a leerla. Me quedé con la sensación de haberme perdido algo. Hay tantos detalles que cobran sentido al avanzar la lectura.
Me encantó la combinación de voces que van brindando una visión caleidoscópica de esa maestra rural, mujer de barrio y poeta olvidada y maldita. Una visión donde el rumor y lo subjetivo juegan papeles fundamentales, tan diferentes a los del narrador omnisciente de la novela realista tradicional.
En esta novela fantástica, novela de terror y/o "novela policial sin crimen" (como dice la contratapa de la edición de Random House) brillan las dotes de este escritor que dice solo querer narrar buenas historias. Y eso es lo que hace. Y así te lleva en un crescendo vertiginoso hacia un desenlace inesperado. Chapeau, Sr. Lamberti.
No encontré nada de todo lo que elogio de sus cuentos, los cuales me parecen buenísimos. La idea me gusta y me parece interesante como construye las voces de sus personajes (novela coral), pero no me gustó como está escrito, sentí que estaba leyendo una traducción. Voy a probar con La mascre de Kruguer que me la recomendaron muchisimo, espero tener más suerte.
Libro extraño, que me atrapó desde las primeras páginas. Me gustó la manera de contar, con cuentagotas y desde miradas múltiples. Una excelente lectura.
El primer capítulo me dejó entrever una historia aterradora sobre usurpadores de cuerpos y paranoia. Pero esa puerta nunca termina de abrirse del todo, y las pocas veces que lo hace, no cumple.
Un mosaico que anuncia el fin del mundo como lo conocemos.
Cada pieza es una voz, una historia individual que no siempre parece conectada con el resto, al menos al principio. Algunas son inquietantes por sí mismas, otras lo son por su relación con las demás; algunas pueden pasar desapercibidas, otras se permiten destellos de humor, algunas parecen delirios conspiranoicos, otras son pequeñas historias de terror en sí mismas; todas forman parte de una constelación, de un plan mayor. Pero solo dos de esas voces se repiten, guiando la trama de esta novela: la de Angélica Gólik, una vieja poeta y maestra rural, y la de Santiago Kebuk, un joven aspirante a poeta que descubre la obra de Gólik y se obsesiona con su poesía (aunque quizás obsesión no sea la palabra adecuada) y decide buscarla (aunque ni su descubrimiento ni su búsqueda sean casuales), con consecuencias terribles tanto para él como para el mundo. Porque la poesía también puede ser un vehículo para el horror.
En esta novela, lo extraño va aumentando de manera gradual a medida que la historia avanza, acercándose al territorio del terror, pero es un terror difuso que nunca llega a verse del todo, sino que se lo atisba desde los muchos ojos que componen este mosaico.
Lamberti sabe cuánto mostrar y cuándo callar. Y en este libro es tanto lo que no se dice, lo que apenas se insinúa, que, tras sus mejores páginas, la sensación de un misterio enorme queda vibrando en el aire, amenazante.
Libro loco si los hay 🤣 . ¿Cómo definir esta historia? ¿Ciencia ficción, terror, horror cósmico? . Supongo que podemos hacer una ensalada de todo eso y ubicarlo en un pueblito rural, donde la maestra de la escuela, de un momento a otro, desaparece. Las circunstancias nunca fueron del todo claras, y Angélica Gólik se vuelve algo así como una leyenda local y una poeta "de otro planeta" 😝 . A través de distintas voces (cartas, entrevistas, testimonios y fragmentos de diarios),el libro reconstruye su historia y la de las personas que la rodearon. Poco a poco, el lector se adentra en una realidad inquietante donde lo sobrenatural se invade la vida cotidiana: apariciones, paranoia, obsesiones y sucesos inexplicables. . ¿A dónde se fue(ron)? ¿a dónde están Angélica y Jeremías? Eso va a depender, supongo, del grado de alteración de la realidad que tenga cada lector.
Voy a releerla ya mismo para ver si alguno de los muchos episodios que parecen aislados tienen algo que ver directamente con la historia de Angélica y Santiago.
Los locos son inexplicables, pero quien conoce otra realidad es titulado demente.
¿Estamos hablando del sucesor de Lovecraft? ¿En las montañas de la locura es ahora en un campito cordobés?
Uno busca lleno de esperanzas, un escritor argentino con libros que lleguen al siglo XXII, ¿es Luciano Lamberti el elegido? mal que le pese a quienes dividen el país en argentinos y cordobesada bochinchera.
Un libro te mete miedo constantemente, y también te hace reír, ¿como se califica? ¿inclasificable?